Liberada la estadounidense detenida en Irán

Sarah Shourd ha abandonado el país en avión rumbo a Omán tras quedar en libertad a cambio de una fianza de 383.000 euros.- Teherán dice que no tiene intención de sacar de la cárcel a los dos compañeros que fueron detenidos con ella

Tras estar prisionera del régimen de Teherán durante más de un año en la prisión de Evin, la estadounidense Sarah Shourd ha sido puesta hoy en libertad tras el pago de una fianza de 500.000 dólares (383.000 euros) cuyo origen aún está por determinar -la familia y el Gobierno de EEUU niegan haber pagado-. Shourd, de 31 años, ha abandonado Irán a bordo de un avión con rumbo a Omán, donde la espera su madre. "Estoy muy satisfecho" por la noticia, ha declarado el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. "No puedo esperar más para abrazarla", ha asegurado la madrem quien dice haber rezado durante 410 días para que su hija fuera liberada.

"Sarah Shourd fue entregada a representantes de la embajada de Suiza en Teherán tras ser liberada", ha anunciado escuetamente la Fiscalía iraní. Desde la revolución islámica de 1979, Washington no mantiene relaciones diplomáticas con Teherán, por lo que es la embajada suiza la que gestiona los intereses norteamericanos en Irán.

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La liberación de Sarah Shourd tiene sin duda como objetivo aliviar la tensión con Washington sobre el controvertido programa nuclear iraní. El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, viaja a fines de septiembre a Estados Unidos para participar en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

El 31 de julio de 2009, tres estadounidenses -Sarah Shourd, Shane Bauer y Josh Fattal- eran detenidos en Irán cuando practicaban senderismo en las montañas del Kurdistán iraquí y cruzaron por error, según ellos, a territorio iraní. Las autoridades iraníes no les creyeron y acusaron a los tres jóvenes de haber entrado ilegalmente en el país para cometer actos de espionaje.

El caso de los senderistas no ha hecho más que tensar las ya de por sí difíciles relaciones entre el régimen de los ayatolás y Washington. Pero a pesar de que la liberación de Shourd es una buena noticia, la crisis está lejos de resolverse ya que las autoridades iraníes han declarado que no tienen intención de liberar en el futuro cercano a los otros dos jóvenes que permanecen bajo su custodia, Fattal y Bauer, ambos de 28 años (y éste último prometido de Shourd).

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El pago de la fianza -la más alta impuesta a un occidental en lo que va de año- también pone de evidencia la violación de las sanciones económicas que Estados Unidos mantiene sobre Irán y su principal banco estatal, Melli. Washington acusa a este banco de ayudar tanto en la financiación del desarrollo de misiles balísticos como en el programa nuclear iraní que podría acabar produciendo una bomba atómica.

Estados Unidos siempre ha negado que los detenidos fueran espías. A fines de julio, Obama pidió la "inmediata liberación" de los tres norteamericanos y aseguró que "jamás habían trabajado para el gobierno estadounidense".

La semana pasada, un día después de que concluyese el ramadán, el gobierno iraní anunciaba la liberación durante el fin de semana de Shourd por "compasión islámica" y atendiendo a que la joven tiene problemas de salud. Pero la justicia bloqueó primero la iniciativa del presidente Mahmud Ahmadineyad para luego proponer una liberación bajo fianza de medio millón de dólares.

El caso de los tres estadounidenses ha generado desde el principio discrepancias en el poder iraní. El ministro de exteriores lo presentó a fines de 2009 como un caso de "entrada ilegal a territorio iraní". Sin embargo, la línea dura del régimen, liderada por el ministro de Inteligencia Heydar Moslehi, siempre consideró espías a los detenidos.

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