Fuego amigo en la UMP

Dos periodistas de ‘Le Monde’ revelan que el ex primer ministro Fillon presionó al Elíseo para procesar a Sarkozy

Nicolas Sarkozy (izquierda) y François Fillon a la salida del palacio del Elíseo, en 2010.
Nicolas Sarkozy (izquierda) y François Fillon a la salida del palacio del Elíseo, en 2010.PHILIPPE WOJAZER (Reuters)

Un nuevo escándalo sacude al partido del expresidente francés Nicolas Sarkozy, la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), y deja al descubierto la enemistad del exmandatario con el que fue su fiel primer ministro, François Fillon. Según dos periodistas del diario Le Monde, el antiguo jefe del Gobierno, además de uno de los tres copresidentes interinos de la formación política, pidió al Elíseo que presionara a la justicia para acelerar las investigaciones abiertas contra Sarkozy. Fillon denuncia un complot y ha anunciado su intención de demandar a los reporteros. De confirmarse la información, podría dejar a Fillon fuera de la carrera para representar a la derecha en las presidenciales de 2017 y despejar el camino al propio Sarkozy y al también ex primer ministro Alain Juppé.

Los hechos se remontarían al pasado 24 de junio, en pleno caso Bygmalion, un escándalo de facturas falsas durante la campaña presidencial de Sarkozy de 2012 actualmente investigado por la justicia. En una comida organizada a petición de Fillon con el actual secretario general del Elíseo, Jean-Pierre Jouyet, quien fue ministro de Asuntos Europeos en el primer Gobierno de Fillon (entre mayo de 2007 y diciembre de 2008), el ex primer ministro habría pedido al Ejecutivo “dar un golpe rápido” contra Sarkozy. “Me ha dicho: ‘Jean-Pierre, ¿te das cuenta de que si no dais un golpe rápido, vais a dejarle volver?”, aseguró Jouyet a los periodistas Gérard Davet y Fabrice Lhomme, según revelan en su libro publicado el jueves Sarko se ha matado.

Además del caso Bygmalion, Fillon habría manifestado su gran indignación por el hecho de que Sarkozy consiguió que fuera el partido el que pagara la sanción de más de medio millón de euros impuesta al exmandatario por haber superado el umbral legal de financiación durante la misma campaña de 2012. “Es un abuso público, es una falta personal, la UMP no tenía por qué pagar esa cantidad”. Jouyet luego habría transmitido la demanda al presidente socialista François Hollande, quien habría trasladado la imposibilidad de intervenir en nombre de la independencia de la justicia.

Fillon negó inmediatamente y de forma rotunda las acusaciones y aseguró que la comida fue un simple encuentro amistoso en el que no se habló de los problemas judiciales de su partido. “No puedo evitar ver en estos ataques inverosímiles una forma de desestabilización y de complot”, indicó ayer al Journal du Dimanche. El secretario general del Elíseo, que en un primer momento negó los hechos, reconoció sin embargo ayer a France Presse que Fillon le había trasladado su preocupación por los mencionados escándalos. Los periodistas aseguran que tienen la conversación grabada, con el permiso del propio Jouyet.

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