Un ministro argelino acusa a Marruecos de lavar en África el dinero del hachís

Rabat llama a consultas a su embajador en Argel y al encargado de negocios

El Ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Abdelkader Messahel, en la ONU, en Nueva York, el pasado 22 de septiembre.
El Ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Abdelkader Messahel, en la ONU, en Nueva York, el pasado 22 de septiembre.JEWEL SAMAD/AFP/Getty Images

El ministro de Exteriores de Argelia, Abdelkader Messahel, ha desatado una tormenta diplomática contra Marruecos al declarar este viernes, en la ciudad argelina de Safex, que los bancos de Marruecos “reciclan” en África el dinero del hachís. Messahel añadió: “La Royal Air Maroc [compañía estatal de aviación] transporta algo más que pasajeros y eso todo el mundo lo sabe”. El titular de Exteriores argelino efectuó sus declaraciones durante unos cursos de una universidad de verano ante directivos de empresas de Argelia que ponían a Marruecos como ejemplo de inversión en África. La reacción en Marruecos solo tardó unas horas en llegar.

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El mismo viernes por la tarde Marruecos llamó a consultas a su embajador en Argel y al encargado de negocios de la embajada de Argelia en Rabat. “Esas imputaciones falsas”, señaló el ministerio de Exteriores marroquí en un comunicado, “no pueden justificar los fracasos o esconder los verdaderos problemas económicos, políticos y sociales de Argelia”. En el mismo escrito, Marruecos tachaba de infantiles las acusaciones de Messahel y señalaba que el “nivel de irresponsabilidad” de las declaraciones del ministro no tiene precedentes en la historia de las relaciones bilaterales.

Las reacciones en Marruecos no han cesado durante todo el fin de semana. El sábado, los banqueros marroquíes emitieron un comunicado en el que indicaban que las declaraciones del ministro son “testimonio de la ignorancia total y flagrante de las reglas de gobernanza y ética” que rigen en las actividades de estos bancos. La Royal Air Maroc emitió otro comunicado el sábado en el que también resaltaba la “ignorancia” del ministro respecto al sector aéreo. “Este sector”, indicaba la compañía, “está muy reglamentado por las instancias internacionales. ¿Puede alguien imaginar durante un solo instantes que la Organización de la Aviación civil Internacional acepta que uno de sus miembros, en este caso Marruecos, permita a su compañía aérea transportar productos ilícitos?”

La Confederación General de Empresas de Marruecos difundió otro comunicado el domingo en el que tachaba las declaraciones del ministro como “un insulto a la inteligencia” de los empresarios argelinos.

Por su parte, el responsable argelino de Exteriores no volvió a efectuar declaraciones sobre el asunto. El diario argelino El Watan, uno de los medios más críticos con el Gobierno de su país, citaba este domingo una fuente del ministerio de Exteriores argelino: “Las palabras de Messahel no eran una declaración sino una respuesta a las preguntas de algunos inversores. No era algo premeditado. Su intención no era la de provocar. Nosotros no queremos tensiones”.

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El mismo diario señala que el jefe de la diplomacia argelina es conocido por su lenguaje “directo” y por tomarse libertades que van más allá de lo “diplomáticamente correcto”. “Sin querer provocar incidentes de forma premeditada”, añade el diario, Messahel se divierte en bromear o exagerar sin preocuparse demasiado de las implicaciones”.

La misma fuente de Exteriores argelina que cita el diario el Watan considera “desproporcionada” la reacción de Marruecos y lo achaca a supuestos fracasos de la diplomacia marroquí donde no ha logrado que se excluya la participación del Sáhara Occidental en una cumbre entre la Unión Africana y la Unión Europea.

Argelia y Marruecos mantienen sus fronteras cerradas desde 1994. Las relaciones entre ambos están condicionadas por el conflicto del Sáhara Occidental. Y el pulso diplomático se dirime en la Unión Africana, único organismo internacional que reconoce como Estado a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). El pasado enero Rabat dio un giro a la política de silla vacía que había mantenido durante décadas y decidió reincorporarse al máximo órgano de representación continental. Más de 39 países de los 54 que integran la Unión Africana aceptaron su ingreso. Marruecos no oculta su intención de luchar por reformar el reglamento interno del organismo para expulsar a la RASD. Pero Argelia, principal aliado de la RASD y del Frente Polisario, aún sigue teniendo gran influencia en la Unión Africana, junto a otros dos poderosos países y aliados: Nigeria y Sudáfrica.

Sobre la firma

Francisco Peregil

Es corresponsal para el Magreb desde 2015, con sede en Rabat. Antes ejerció desde Buenos Aires durante tres años como corresponsal para Sudamérica. Comenzó en EL PAÍS en 1989, después de trabajar varios meses en 'El Mundo'. Es autor de las novelas 'Era tan bella', –mención especial del jurado del Premio Nadal en 2000– y 'Manuela'.

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