El presidente de Afganistán y su rival firman un acuerdo para compartir el poder

La negativa de Abdullah a reconocer a Ghani dificultaba avanzar en el diálogo de Kabul con los talibanes

El presidente afgano Ashraf Ghani (a la derecha) y su rival político Abdullah Abdullah, durante un funeral el año pasado.
El presidente afgano Ashraf Ghani (a la derecha) y su rival político Abdullah Abdullah, durante un funeral el año pasado.JAWAD JALALI (EFE)

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, y su principal rival político, Abdullah Abdullah, han firmado este domingo un acuerdo para compartir el poder, según han anunciado ambas partes. El pacto, fruto de tensas semanas de tira y afloja, pone fin a la disputa desatada por el resultado electoral, que había paralizado la política justo cuando el país afronta una difícil negociación con los talibanes y la pandemia de la covid-19.

“El acuerdo político (…) acaba de firmarse. El Dr. Abdullah va a dirigir el Alto Consejo Nacional de Reconciliación y miembros de su equipo van a entrar en el Gobierno”, ha tuiteado el portavoz presidencial, Sediq Sediqqi, junto a imágenes de la ceremonia. El Consejo es el órgano encargado del diálogo con la guerrilla talibán para poner fin a la violencia. Sediqqi remitía a un comunicado posterior para los detalles, pero según la cadena de televisión ToloTV, las carteras ministeriales van a repartirse al 50% entre ambos.

Poco después, Abdullah también recurría a Twitter para manifestar que el pacto “no es un privilegio ni una dádiva”. El político aprovechaba para reivindicar la firmeza con la que se opuso a reconocer el resultado de las presidenciales del pasado septiembre y que le llevó a autoproclamarse presidente el 9 de marzo, el mismo día en que Ghani era investido, con el respaldo de la Comisión Electoral (por muy pocos votos) y el beneplácito de la comunidad internacional.

“Tiene su raíz en las últimas elecciones y en cada voto limpio. Llega en un momento en que afrontamos graves amenazas. Intenta asegurar un camino a la paz, mejorar la gobernanza, proteger los derechos, respetar leyes y valores”, asegura Abdullah. Este oftalmólogo de 60 años ya fue “jefe ejecutivo” en el anterior Gobierno de Ghani, como solución salomónica al también disputado resultado de los comicios de 2014.

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El actual arreglo político ha sido recibido con alivio por los afganos que han visto como la nueva querella entre los dos dirigentes lastraba el inicio del diálogo con los talibanes previsto tras el acuerdo que éstos firmaron con Estados Unidos el pasado febrero. Washington, deseoso de que arranque esa negociación para empezar a retirar sus tropas de Afganistán, anunció a finales de marzo una reducción inmediata de su ayuda por valor de mil millones de dólares y otro tanto el año que viene si se mantenía el bloqueo político.

La presión parece haber funcionado ya que desde principios de mes Abdullah adelantó que habían alcanzado un principio de acuerdo con Ghani. El presidente, un antiguo economista del Banco Mundial a punto de cumplir 71 años y de etnia pastún, ve así reforzada su apuesta por el diálogo para acabar con dos décadas de insurgencia talibán, ya que su rival, un tayiko, representa a gran parte del norte del país, incluidos los partidarios de Rashid Dostum (uzbeko).

Queda por conocer qué ministerios ocupa cada equipo. Al parecer, Ghani se mostraba remiso a ceder a Abdullah el control de Finanzas y Asuntos Exteriores, aunque le ofrecía Interior, según han filtrado medios locales. Pero más allá de las carteras, el pacto va a medirse por la capacidad del nuevo Gobierno para frenar la expansión del coronavirus y acabar con los atentados como el que el pasado martes mató a 24 personas, incluidos varios recién nacidos, en una maternidad de Kabul.

Sobre la firma

Ángeles Espinosa

Corresponsal para los países ribereños del golfo Pérsico, ahora desde Dubái y antes desde Teherán. Especializada en el mundo árabe e islámico. Ha escrito El tiempo de las mujeres, El Reino del Desierto y Días de Guerra. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense (Madrid) y Máster en Relaciones Internacionales por SAIS (Washington DC).

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