El vicepresidente de Ecuador deja su cargo para lanzarse a la carrera electoral de 2021

Otto Sonnenholzner se despide, con la voz quebrada y un tono triunfalista, pero sin definir sus aspiraciones en una semana clave para las presidenciales del próximo año

En foto, Otto Sonnenholzner en la Asamblea Nacional de Ecuador. En vídeo, Otto Sonnenholzner, vicepresidente de Ecuador, se despide de su cargo.FOTO: JOSÉ JÁCOME (EFE) / VÍDEO: EFE

Ecuador perdió este martes a su tercer vicepresidente de la legislatura. Otto Sonnenholzner anunció su retirada, pero esta vez, la autoridad no se marcha en medio de cuestionamientos o investigaciones por corrupción como ocurrió con sus dos predecesores. El ‘número dos’ de Lenín Moreno, el que más tiempo ha ocupado la Vicepresidencia, se va para dedicarse a la campaña electoral de las presidenciales de 2021 sin levantar, según se justificó, suspicacias sobre el uso de recursos públicos en su promoción personal.

“Hay quienes se han dedicado a menospreciar nuestros esfuerzos resolviendo los problemas de la gente, tildándolos de campaña política”, reprochó Sonnenholzner en un mensaje televisado, con más tono triunfalista que de despedida. “Vamos a enfocarnos en los objetivos comunes del país, pero fuera de la Vicepresidencia, para que no digan que lo hacemos con recursos del Estado”, defendió. A primera hora de este martes, confirmó una renuncia que ya planeaba en el tablero político desde hace días mientras las demás organizaciones políticas ecuatorianas iban cuadrando sus fichas para los próximos meses.

Rafael Correa confirmó la semana pasada que correría como vicepresidente de un candidato aún por definir y ha convocado para mañana a un evento cuya campaña habla de “recuperar la esperanza”. Su máximo rival durante la década de Gobierno correísta, Jaime Nebot, exalcalde de Guayaquil, se retiró de la lista de aspirantes dejando abierta la cuota del histórico Partido Social Cristiano. Y Guillermo Lasso, que ya había adelantado su intención de volverse a presentar, confirmó su precandidatura para las presidenciales de 2021.

Faltaba Otto Sonnenholzner, uno de los miembros del Gobierno con menor desgaste en su imagen. El empresario guayaquileño no se olvidó de sus posibles competidores a la hora de despedirse. Antes de quebrársele la voz reconociendo el apoyo de su esposa, Claudia, de su familia y de su equipo, lanzó unas recomendaciones a los ecuatorianos para elegir al futuro presidente de Ecuador. Sin citar expresamente a nadie, pero con claras alusiones a Rafael Correa, el ya exvicepresidente pidió a sus compatriotas que “no confíen en los que estuvieron muchos años en el poder” ni “en los que se creen indispensables pero no lo son”. Mejor opción, propuso, es la “gente sencilla, sin vanidades” y los candidatos honestos.

“La honestidad en la vida pública no debería ser vista como una virtud sino como un requisito”, apostilló tras reconocer que en Ecuador las “emergencias”, como la provocada por el coronavirus, “han sido sinónimo de corrupción”. El país latinoamericano ha iniciado decenas de investigaciones por irregularidades y sobreprecios en las compras públicas de medicamentos y material de protección durante la crisis sanitaria derivada de la covid-19 que han salpicado a los tres niveles del Estado: municipal, provincial y Gobierno central.

Los dos predecesores de Sonnenholzner, de hecho, dejaron el cargo aquejados de sospechas y procesos judiciales en su contra. Jorge Glas, el vicepresidente elegido por los ecuatorianos en binomio con Lenín Moreno en 2017, fue encarcelado en octubre de ese año por el caso Odebrecht. Aún está cumpliendo una condena de seis años de prisión y tiene otra sentencia de ocho años por el caso Sobornos, junto con Correa y varios ministros de la década anterior. Dos días después de su encarcelación, Moreno designó a María Alejandra Vicuña como vicepresidenta provisional hasta que en enero oficializó su designación. Menos de un año después, en diciembre, renunció por investigaciones en su contra por el cobro de ‘diezmos’ a sus subalternos en su etapa como asambleísta. “Hay que reconocer que el presidente dio un paso valiente para sacar del país ese modelo fracasado que tiene a Venezuela sumida en la pobreza”, sentenció Sonnenholzner justo después de decir “nunca se ha sentido ni se siente un político” y antes de oficializar una precandidatura para la que aún no ha definido las siglas que le servirán de base.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites
Suscríbete aquí
Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS