“La UE dispone de enormes bazas como potencia, pero no siempre sabe hacerlas valer”

Clément Beaune, secretario de Estado francés para Asuntos europeos, visita España en pleno debate sobre la posición geopolítica del continente

Clement Beaune, secretario de Estado para la UE en Francia, llegando al Palacio del Elíseo, en París, el 29 de julio de 2020.
Clement Beaune, secretario de Estado para la UE en Francia, llegando al Palacio del Elíseo, en París, el 29 de julio de 2020.BENOIT TESSIER (Reuters)

Las placas tectónicas se mueven en Europa, en Estados Unidos, en Asia. La pandemia ha sumido al mundo en la confusión. Y Francia mueve sus piezas para lograr que el club europeo se convierta en una potencia “autónoma”, “protectora” y “soberana”, por usar palabras del presidente francés Emmanuel Macron.

“Una Europa que diese la impresión de no proteger sería una Europa debilitada, en peligro, a la que la gente no se adheriría”, declara Clément Beaune, secretario de Estado francés para Asuntos europeos, en una entrevista con EL PAÍS en el Quai d’Orsay, sede del ministerio en París. “Europa ya aporta una protección masiva”, precisa, “pero hay que demostrarla y amplificarla, y debe aplicarse en todos los temas”.

Beaune (París, 1981), que el domingo y el lunes viajará a España, es la cabeza pensante de la política europea de Macron, su Monsieur Europe. Miembro del círculo estrecho del presidente, fue durante tres años su consejero para la UE en el Elíseo, hasta que en julio asumió el cargo actual.

No es un momento fácil para Francia. Lleva casi un mes semiconfinada. El terrorismo islamista ha vuelto a golpear. El aura liberal del presidente se marchita con iniciativas como la ley de Seguridad Global, acusada de limitar la libertad de expresión, y entre episodios de violencia policial. Y en Europa, su ambición no siempre encuentra el eco esperado.

La política de defensa es un ejemplo. Francia promueve la “autonomía estratégica” respecto a EE UU. Alemania no lo ve claro. Donald Trump “supuso en cierta manera un choque y una toma de conciencia para los europeos”, según Beaune. Por primera vez, quedaba claro que la UE no podría depender siempre de EE UU. El riesgo es que, con Joe Biden en la Casa Blanca, se imponga la ilusión de que la relación transatlántica volverá a ser lo que fue y de que, en consecuencia, Europa no necesita desarrollar su autonomía.

“En terrenos de soberanía y potencia como la defensa, la seguridad, la política exterior, el clima, la tecnología punta y espacial, Europa todavía es debutante. Dispone de enormes bazas, pero no siempre sabe hacerlas valer en tanto que potencia”, dice Monsieur Europe. “El riesgo de debilitamiento, o de no afirmación, es permanente en Europa. ¿El cambio de presidente en EE UU refuerza el riesgo? Depende de nosotros. La idea misma de preguntarnos si nuestra potencia depende de decisiones políticas de Washington es señal de una cierta debilidad”.

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Beaune habla de “soberanía” y de “potencia”, palabras “en cierta manera adoradas en Francia, casi omnipresentes”, pero con otros significados en países como Alemania. Pero son debates más terminológicos que de sustancia, en su opinión. “¿Hay países que creen que no hay que aumentar el gasto en defensa europeo?”, se pregunta. “Ya ninguno cuestiona este principio. ¿Hay países que cuestionan la idea de tener proyectos industriales de defensa comunes? Por primera vez, habrá un fondo europeo de defensa que ayudará a estos proyectos y ningún país europeo se opone. ¿Hay países europeos —a veces se piensa en Francia— que creen que hay romper la OTAN, abandonar la OTAN? Ninguno”.

España ha tomado partido. “Diría que estoy con la visión alemana de las relaciones internacionales”, ha dicho Pedro Sánchez esta semana. No es el único ámbito donde Madrid marca distancias con París después de que, al llegar a la Moncloa hace dos años, Sánchez y Macron proyectasen una sintonía casi total.

“No hay enfriamiento ni en el fondo ni en las relaciones personales”, responde Beaune. Y enumera el papel de la alianza hispano-francesa en la nominación de los cargos europeos en 2019 o la adopción del plan de recuperación de 750.000 millones de euros. “Hay algunos matices”, admite. Y menciona la relación transatlántica, aunque añade que París y Madrid cooperan mano a mano en la Europa de la defensa. “Respecto a Turquía”, continúa, “quizá haya matices tácticos, pero ahí también creo que el diagnóstico de fondo —la necesidad de afirmarse ante Erdogan— es compartido por Madrid y París”.

Beaune observa una convergencia de la UE ante la pandemia: en la respuesta económica —el plan de recuperación o las medidas nacionales de apoyo a las empresas y al empleo en la peor recesión en décadas— pero también en la sanitaria. “Hay un modelo europeo en la gestión de la covid”, defiende. “Para muchos trabajadores y personas en dificultades ha sido más fácil vivir esta crisis en Europa que en EE UU o, en algunos aspectos, en Asia en términos de libertad, de solidaridad y de debate democrático”.

En lo inmediato, los Veintisiete afrontan el bloqueo de Hungría y Polonia al presupuesto común y al fondo de recuperación, en protesta por la vigilancia de Bruselas sobre la calidad del Estado de derecho. Beaune aboga por el diálogo. Pero esgrime una alternativa si el veto persiste. “Si es necesario —y no considero que sea una buena solución, sería un fracaso europeo—, hay que avanzar en un grupo de 25”, dice. “Hay que salvar la recuperación y el Estado de derecho”. No es una batalla entre el este y el oeste, avisa. Porque nadie es inmune a “las tendencias iliberales: los retrocesos o derivas en los derechos y libertades fundamentales”. “Es un riesgo”, concluye, “bajo el que nuestras sociedades viven de forma permanente”.


¿Giro a la derecha? "Macron es fiel a la promesa inicial"

Los episodios de violencia policial y la nueva ley sobre la seguridad global, que limita la difusión de imágenes de los agentes del orden, han suscitado críticas dentro y fuera de Francia. Y un interrogante acerca de si limitar la libertad de información en casa no puede diluir el mensaje de defensa de la libertad de expresión ante el acoso del islamismo.

“No hay que confundir conceptos en este periodo complicado, no se puede poner todo en un mismo plano”, dice el secretario de Estado francés para Europa, Clément Beaune. “Hay un combate por la libertad de expresión que es fundamental, existencial”, afirma. “Pero no se puede dudar de que en Francia, como en España o en la mayoría de países europeos, hay libertades de conciencia, de expresión, de religión. No puede decirse que Francia, por haber un debate legislativo, no sea un país de libertad de expresión”.

Beaune desecha la acusación de que el presidente Emmanuel Macron ha dado un giro a la derecha con políticas de mano dura en materia de seguridad. “El ADN e En marcha (el partido de Macron), del presidente de la República y del Gobierno es fiel a la promesa inicial, que consistía en conciliar dos grandes tradiciones políticas francesas, las dos pasiones políticas francesas: la igualdad y la libertad”, dice. “Este equilibrio permanece. Se ha dicho que el Gobierno era demasiado de derechas o demasiado centrado en la seguridad. Pero mire el balance respecto a las ayudas a los más desfavorecidos y el apoyo al trabajo y la creación de empleo: hemos hecho mucho más que nuestros predecesores”.

 

Sobre la firma

Marc Bassets

Es corresponsal de EL PAÍS en París y antes lo fue en Washington. Se incorporó a este diario en 2014 después de haber trabajado para 'La Vanguardia' en Bruselas, Berlín, Nueva York y Washington. Es autor del libro 'Otoño americano' (editorial Elba, 2017).

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