Leopoldo López llama a la movilización de toda la oposición a Maduro y rechaza las críticas internas

El líder opositor pide desde Colombia ayuda a la comunidad internacional para mantener la presión. El presidente Duque afirma que Bogotá colaboró en su huida de Venezuela

Leopoldo López, durante su conferencia de prensa en Bogotá. En vídeo, López compara a Nicolás Maduro con Saddam Hussein. FOTO: IVAN VALENCIA (AP) / VÍDEO: REUTERS

Leopoldo López llegó a Colombia, primer destino de su gira internacional, con tres mensajes que acompañan desde hace años la estrategia de la oposición a Nicolás Maduro. El dirigente antichavista venezolano llamó este jueves a la unidad de todos los opositores, pidió profundizar la organización y la movilización de sus simpatizantes y resaltó una vez más la importancia del respaldo internacional para mantener la presión contra el Gobierno bolivariano dentro y fuera del país. “Solos no podemos”, enfatizó. López se dirigió a los medios desde un hotel de Bogotá en un momento muy delicado para Juan Guaidó, principal rival de Maduro reconocido como presidente interino por más de 60 países, quien enfrenta un acelerado desgaste y los cuestionamientos de otros dirigentes opositores. El exalcalde del municipio caraqueño Chacao rechazó esas críticas y consideró que benefician al régimen bolivariano.

Cuando apenas han pasado cuatro días de la celebración de unas elecciones legislativas en las que el chavismo recobró el control de la Asamblea Nacional, la oposición venezolana, un amplio conjunto de fuerzas con sensibilidades e ideologías distintas, busca un nuevo impulso con una votación alternativa, bautizada como consulta popular, que se celebrará de forma presencial este sábado en varias capitales. Ese, según López, es el primer paso para una nueva etapa de lucha. Para que ese camino tenga éxito y no fracase como en el pasado, el político ve imprescindible fortalecer la cohesión. “La estrategia, lo repito una y otra vez, la unidad alrededor de un objetivo común, libertad y elecciones presidenciales libres, justas y verificables. Y esa estrategia pasa por unificar a los sectores democráticos dentro de Venezuela y a la comunidad internacional”, manifestó.

El plan consiste en mantener “el mandato institucional y constitucional de la Asamblea Nacional y del presidente Juan Guaidó” a pesar de que, en la práctica, el próximo 5 de enero tomará posesión el nuevo Parlamento que salió de los comicios del domingo, en los que no concurrieron la inmensa mayoría de las fuerzas opositoras. “¿Qué hay que hacer para llegar a la libertad? Lo primero era estar unidos, lo segundo organizarnos, movilizarnos y tener la capacidad de seguir presionando desde adentro y desde afuera. Es por eso que nosotros decimos que la lucha es compartida.... Esta es una lucha entre el bien y el mal”, continuó en referencia a las acusaciones de crímenes de lesa humanidad formuladas contra Maduro por varios organismos internacionales, entre ellos Naciones Unidas. Con esta premisa, en su opinión, “los países del continente y de Europa no pueden ser indiferentes a eso, no pueden ponerlo debajo de la alfombra”.

López estuvo pasó casi cuatro años en la cárcel militar de Ramo Verde y casi dos en arresto domiciliario, del que se escapó el 30 de mayo de 2019 en medio de un alzamiento fallido que pretendía provocar una fractura de las Fuerzas Armadas. Desde ese día estuvo resguardado en la residencia de la Embajada de España hasta finales de octubre, cuando decidió salir y abandonar Venezuela gracias a un operativo cuyo detalles y ruta todavía no ha querido desvelar. El presidente colombiano, Iván Duque, que se reunió con el político por la mañana, afirmó sin embargo que su Gobierno le ayudó a huir. “A nosotros nos complace como colombianos tenerlo en nuestro país y sobre todo haber podido contribuir a la recuperación de su libertad y su voz internacionalmente para denunciar todas atrocidades del régimen”, dijo. Duque también apostó por la conformación de un Gabinete de transición con una representación amplia, donde figuren también sectores del chavismo.

Ese era en esencia el mantra de Guaidó desde que a principios de 2019 lanzara su desafío a Maduro: “Fin de la usurpación, Gobierno de transición y elecciones libres”. Ese proyecto ha quedado desbaratado por los hechos. El sucesor de Hugo Chávez sigue en el poder pese a la enorme presión exterior y la gravísima crisis que sufren millones de venezolanos. Así que fracaso del plan opositor ha motivado varias críticas internas. Las de dirigentes como Henrique Capriles, que ya en septiembre se desmarcó de Guaidó en conversación con EL PAÍS abriendo la puerta a participar en las parlamentarias y que ahora volvió a señalar en una entrevista con la BBC que la oposición no tiene rumbo. Pero también hay dirigentes de sectores radicales de la oposición como María Corina Machado que achacan a Guaidó y a López excesiva moderación y no haber, por ejemplo, hecho lo suficiente para propiciar una intervención.

El fundador del partido Voluntad Popular rechaza esos señalamientos. “Nuestro compromiso es hacer un llamado a todos, a todos. Y yo le hago un llamado a la reflexión a todos nuestros hermanos y hermanas de lucha a que tengamos conciencia del momento tan frágil en el que estamos viviendo, a que sepamos que aquí nadie solo puede, nadie puede solo en esta lucha. Nos necesitamos a todos”, recalcó. Al ser preguntado por Capriles, prosiguió: “A mí me sorprenden algunos comentarios en que en lugar de criticar el fraude electoral, en lugar de criticar a la dictadura critican a los sectores democráticos. No creo que eso ayude, no sé cuál es la motivación, no sé qué está detrás de eso, lo que sé es que no ayuda a la lucha, lo que sé es que genera desesperanza, y lo que sé es que genera regocijo en la dictadura, que se frota las manos cada vez que sale un comentario de una persona de los propios sectores de la alternativa democrática en contra de nosotros mismos...”.

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López reconoció que en este momento la oposición debe recorrer un camino ya emprendido antes sin éxito y que provocó primero una gran generación de expectativas y después frustración en amplios sectores de la población. En su opinión, no hay alternativas. “En días recientes tuve la oportunidad de compartir con el presidente Felipe González”, señaló en referencia al exjefe socialista del Ejecutivo español. “Él me decía que liderar, también gobernar, es gerenciar las expectativas. Eso a mí me quedó muy claro y yo creo que reflexionar sobre eso es algo que nos corresponde a nosotros. Y sí es verdad, se han generado altísimas expectativas, pero se han generado esas expectativas por la inmensa necesidad de que se dé un cambio en Venezuela. Y también es verdad que cuando las expectativas son muy alta y no se cumple el objetivo también la frustración es muy profunda”, razonó López antes de preguntarse: “¿Que es un proceso que vivimos en el pasado? Sí, pero nos toca volver a recorrer ese camino. Y nos toca volver a recorrer ese camino reconociendo los errores que hemos tenido, identificando los aciertos para repetirlos y teniendo como foco permanente la búsqueda de la unidad de todos los actores”.

Sobre la firma

Francesco Manetto

Estudió Filosofía y Letras y en 2006 empezó a trabajar en EL PAÍS tras cursar el Máster de Periodismo del diario. En Madrid se ha ocupado principalmente de información política y, como corresponsal en la Región Andina, se ha centrado en el posconflicto colombiano y en la crisis venezolana. Actualmente trabaja en la redacción de Ciudad de México

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