El Gobierno de Grecia pide perdón tras las críticas a la gestión de los incendios

El primer ministro Kyriakos Mitsotakis promete 500 millones en ayudas a las víctimas de la catástrofe

Voluntarios intentan extinguir el fuego en Galatsona, en la isla griega de Eubea, este viernes. En vídeo, imágenes de los incendios.REUTERS

Una viñeta humorística publicada este lunes en el diario Katherimini, uno de los más leídos de Grecia y firmada por Ilias Makris, muestra a un bombero regando las manos del primer ministro conservador Kyriakos Mitsotakis mientras este se las lava. El chiste refleja el sentir de muchos griegos tras la mayor catástrofe ecológica del país provocada por los incendios de las últimas dos semanas que han causado dos muertos y devastado unas 65.000 hectáreas —frente a 1.700 de media entre 2008 y 2020—, una década después de otra gran tragedia: la Gran Recesión económica.

Las televisiones y las redes sociales griegas arden tras las acusaciones de la oposición, de la población y de los más críticos contra el Gobierno de Atenas al que señalan por su incompetencia en la gestión de la crisis y la falta de medios aéreos, sobre todo en la isla de Eubea, la segunda mayor tras Creta, donde se han quemado ya más de 36.000 hectáreas.

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Mitsokatis, que prometió la semana pasada “una dosis de crítica y autocrítica más pronto que tarde”, aseguró que el Estado ha respondido lo mejor que ha sabido a 536 focos en todo el país, que han coincidido con una ola de temperaturas extremas en toda Europa y han puesto al límite la capacidad de respuesta contra el fuego, prometiendo que se revisarán los protocolos antiincendios y antirriadas “una vez que se haya acabado este verano de pesadilla”. Este lunes, después de una reunión de urgencia del Gobierno de Nueva Democracia, en el poder desde hace dos años, Mitsotakis ha comparecido por la tarde en televisión para anunciar ayudas por 500 millones de euros y ha asegurado que se depurarán responsabilidades por los fallos. “Pido perdón por las pérdidas. Quienes han perdido sus propiedades serán recompensados y las áreas quemadas, reforestadas”. Y ha concluido: “El cambio climático llama a la puerta de todo el planeta”.

Las promesas del primer ministro no satisfacen a la oposición. “Por sexto día consecutivo, el norte de la isla de Eubea está ardiendo. El Gobierno local y los ciudadanos gritan que están desesperadamente solos, que no tienen aire suficiente para respirar ni fuerzas de protección civil sobre el terreno y que la única preocupación es la evacuación. ¿Hay algún plan? ¿CUÁNTO tiempo durará este drama?”, escribió Alexis Tsipras, ex primer ministro y líder del izquierdista Syriza, en su cuenta de Twitter el domingo.

Sin embargo, Nikos Giannopoulos, del canal de televisión News 24/7, opina que “aunque las quejas de los ciudadanos en Eubea y el Ática son serias, la mayoría parlamentaria del Gobierno no está amenazada. Puede que vea reducida su influencia y su popularidad, pero Syriza no está siendo capaz de ganar popularidad por los incendios”.

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Mientras las llamas parecían controladas o sofocadas en las afueras de Atenas, el Peloponeso y otras zonas, en Eubea, de donde han sido evacuadas unas 2.000 personas, el panorama seguía siendo este lunes de violenta desolación. “Es un enorme desierto gris y negro”, dice en conversación telefónica con este diario el periodista jubilado Pambos Hatzilambis. “Hemos sido evacuados dos veces y hemos salvado la casa, pero se ha quemado todo”. Pambos asegura que en el centro y sur de Eubea los fuegos parecen remitir, pero que en el pico norte de la isla los incendios continúan, arrollándolo todo. “Un enorme desierto de ceniza”, repite con una voz llena de tristeza.

Destrucción en Eubea

Thodoris Keris, alcalde de Roviés, en el norte de la isla, ha dicho a la televisión privada Mega, que se calcula que el 90% de los medios de vida de sus 200.000 habitantes, sobre todo el turismo y la agricultura, han sido destruidos y afirmó que varios vecinos preparan una demanda conjunta, segun Efe.

De momento, la gestión de la crisis ya se ha cobrado su primera víctima: el jefe del Ejército del Aire, Yorgos Kumendákos, presentó este lunes su dimisión, al tiempo que el Tribunal Supremo ha anunciado una investigación para determinar si los incendios podrían haber sido provocados por una organización criminal. Pero ni las palabras de Mitsotakis, ni la ayuda enviada desde la UE —1.000 bomberos, 9 aviones y 200 vehículos— calman la ira de quienes lo han perdido todo.

“El Gobierno debe dimitir. No ha hecho nada”, decía Makis Ladogiannakis, un vecino de 77 años de Eubea a la agencia Reuters. Después de una década de austeridad en el sector público, los servicios de protección contra incendios están muy tocados, ha asegurado Dimitris Stathopoulos, responsable de la Federación Griega de Bomberos, que sostiene que es urgente contratar al menos otros 5.000.

“Es difícil predecir qué impacto político tendrán los fuegos”, asegura el analista Nikos Kostandaras, del diario Katherimini, en un correo electrónico. “El hecho de que haya habido pocas víctimas mortales [en comparación con los 102 muertos en Mati en 2018] es un factor importante, pero la oposición está haciendo todo lo posible para socavar esto diciendo que la estrategia y los métodos para luchar contra el fuego podrían haber sido mejores”.

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