Gabriel Boric en Buenos Aires: paseos por las librerías y un corte de pelo

La visita del presidente chileno está salpicada de gestos simbólicos que muestran su interés por la cultura argentina

El presidente chileno, Gabriel Boric, en la librería Eterna Cadencia de Buenos Aires.
El presidente chileno, Gabriel Boric, en la librería Eterna Cadencia de Buenos Aires.

El viaje del presidente chileno a Gabriel Boric a Buenos Aires quedará marcado por un sinfín de gestos atípicos para una visita de Estado. Reconocido lector y amante de la poesía, su aparición en algunas de las librerías más conocidas de Buenos Aires ha demostrado el interés del mandatario por la literatura y la cultura de Argentina.

El primer acto fuera del protocolo tuvo lugar el domingo, poco después de aterrizar en la capital argentina y saludar al canciller, Santiago Cafiero. Boric se acercó hasta la librería Eterna Cadencia, en el barrio de Palermo. La recorrió y compró cinco libros, entre ellos Alguien camina sobre tu tumba, la recopilación de crónicas sobre cementerios de una de las grandes escritoras argentinas, Mariana Enríquez, ganadora del premio Herralde con Nuestra parte de noche. Se llevó también dos libros epistolares: Querido Mr. Stalin, de Susan Butler, que contiene toda la correspondencia entre el líder comunista y el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt; y Una palabra tuya, el ensayo histórico de Orlando Figes a partir de las casi 1.500 cartas de amor que intercambiaron Lev y Svetlana Mishchenko cuando el primero estaba recluido en uno de los gulags soviéticos. La lista se cierra con El marino que perdió la gracia del mar, del japonés Yukio Mishima y la recopilación de material gráfico de estética peronista en el libro Perón mediante, del pintor argentino Daniel Santoro.

El domingo también Boric subió a las redes un vídeo en el que se le ve escuchando Artaud, el disco de Pescado Rabioso publicado en 1973 que su par argentino, Alberto Fernández, le regaló cuando asumió como jefe de Estado de Chile. “Tengo tiempo para saber si lo que sueño concluye en algo”, arranca a cantar Luis Alberto Spinetta en la grabación compartida por el mandatario chileno de 36 años, que está por cumplir su primer mes en el cargo.

Boric reproduce el disco de Pescado Rabioso que le regaló Fernández.Vídeo: RRSS (@gabrielboric)

La pasión por la música de ambos mandatarios quedó expuesta en el intercambio de regalos que realizaron al día siguiente, en la casa de Gobierno de Argentina. Fernández volvió a regalarle un vinilo original, esta vez Clics Modernos (1983), de Charly García. A su vez, Boric le correspondió con la entrega de Las Últimas Composiciones de Violeta Parra, el último disco grabado por la compositora chilena y editado en 1966. Fernández, hincha del club Argentinos Juniors, le obsequió también con una camiseta de ese equipo con el nombre del jugador chileno Milován Mirosevic, quien tiene una estrecha relación con Universidad Católica, el club de Boric. De camino a su despacho, el presidente argentino le guió por la Casa Rosada y su par chileno tomó fotografías de algunos detalles, como la imagen histórica del abrazo de Juan Domingo Perón y Eva Duarte en el balcón presidencial.

Sin corbata y con tatuajes

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Antes del encuentro bilateral, el jefe de Estado chileno había pedido cortarse el pelo. El peluquer Walter de Rocchi contó a medios locales que lo habían citado a las siete de la mañana del lunes, pero al final se adelantó y le cortó el pelo el domingo por la tarde. “Me pidió que le mantenga el estilo de su barba y me dejó trabajar con total libertad”, detalló De Rocchi. Por tratarse de un presidente, el peluquero decidió usar ropa formal, con una camisa de manga larga para evitar que sus tatuajes quedasen expuestos, pero se sorprendió al ver llegar a Boric. “Llego y me encuentro con una persona muy descontracturada, con un grupo de personas no muy grande, venía en saco y sin corbata. Para mi asombro cuando se saca el saco y se arremanga los brazos estaba todo tatuado como yo”, agregó, muy asombrado.

El lunes volvió a hacerse un hueco en la agenda para visitar otra librería, esta vez el Ateneo Grand Splendid, considerada una de las más bellas del mundo. Desde la librería mantuvieron en reserva las compras de Boric, pero sí trascendió que había firmado el libro de visitas después de recorrerla. “Para todos los y las trabajadores de Ateneo, es un placer poder sumergirse en la literatura de Argentina y el mundo en un lugar tan agradable”, dejó escrito.

La aproximación de Boric a la cultura argentina forma parte también de la agenda oficial. Anoche asistió a un concierto en el Centro Cultural Kirchner y este martes tiene previsto visitar el Museo Nacional de Bellas Artes para ver los cuadros de Ernesto Deira que llegaron este sábado a Argentina después de permanecer 50 años en Chile.

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