Un estudiante de 12 años hiere a un compañero en un tiroteo en una escuela de California

La víctima, de 13 años, fue llevada a un hospital de Oakland, donde se encuentra estable y fuera de peligro, según las autoridades

Una escuela de Oakland, California, en marzo de 2020, durante el inicio de la pandemia por covid 19.
Una escuela de Oakland, California, en marzo de 2020, durante el inicio de la pandemia por covid 19.Kate Munsch (Reuters)

Estados Unidos aún no logra sacudirse el fantasma del tiroteo escolar en Uvalde, Texas, que ocurrió en el cierre del ciclo escolar pasado. Comienza un nuevo periodo y con él la amenaza de la violencia armada. Un estudiante de 13 años ha resultado herido este lunes tras un tiroteo en un instituto al este de Oakland, California, la ciudad justo al este de San Francisco. La policía ha detenido al responsable, un niño de 12 años, y ha recuperado el arma utilizada en el incidente que obligó a cerrar el campus. Este nuevo episodio provocó angustia entre los padres de familia, quienes acudieron a llevarse a sus hijos sin provocar un caos.

“La violencia armada ha impactado todas las áreas de nuestra ciudad, nuestras escuelas también”, ha asegurado este lunes en una conferencia de prensa el jefe de policía de Oakland, LeRonne Armstrong, quien pidió a los habitantes de la ciudad mantener las armas lejos del alcance de los menores. Las autoridades han informado que estos dos muchachos son, de momento, los únicos involucrados en el suceso, del que no han dado mayores detalles. El menor herido fue trasladado a un hospital de la zona, donde sería operado. Su condición es estable, ha informado la alcaldesa de la ciudad, de 400.000 habitantes.

El tiroteo fue reportado a los servicios de emergencia minutos después de la una de la tarde, mientras las aulas estaban llenas. Este lunes comenzaba la cuarta semana de clases en la ciudad, que volvió a las aulas el 8 de agosto. El instituto, Madison Park Academy, tiene 750 estudiantes entre los 11 y los 18 años. La mayoría de estos son latinos. La policía no ha explicado si el tiroteo ocurrió dentro de las instalaciones del centro educativo o sobre la calle. Tampoco está claro si el menor detenido es estudiante de Madison Park Academy.

“No supe cómo reaccionar, así que intenté mantenerme lo más tranquilo posible”, dijo Roman Guerrero, un estudiante, a la televisión local. Otro alumno, Zacary Masonroa, aseguró que los profesores les pidieron contactar a sus padres mientras ellos pedían apoyo a la policía. “Nosotros estábamos sentados y tranquilos, sin saber qué hacer”, ha añadido.

La escuela comenzó a ser evacuada. Hacia las 13.30 comenzaron a llegar los padres de familia. Según Armstrong, el jefe de policía, dijo que la salida de los alumnos se dio de forma ordenada, sin escenas de pánico. “Los padres de familia fueron muy corteses, actuaron con mucha calma y comprensión. Cooperaron con nosotros”, aseguró en la conferencia de prensa. Las imágenes de la prensa local mostraban un numeroso grupo de personas esperando a las puertas del Madison Park Academy la salida de sus hijos y familiares.

La escuela estaba vacía para las 16.00. Se espera que las autoridades del distrito escolar de Oakland emitan un comunicado esta tarde con más detalles de lo sucedido. Una concejala de la ciudad acudió a la escuela tras conocer la información de parte de un capitán de la policía. “Estoy indignada”, aseguró Treva Reid a The San Francisco Chronicle, quien se presentó en la escuela para ayudar al profesorado. Libby Schaaf, la alcaldesa de Oakland, escribió en Twitter que las escuelas deberían ser los lugares más seguros para los niños. Llamó el nivel de violencia armada en el condado y en la ciudad “inaceptable”.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

La realidad es muy diferente, como demostró el tiroteo en Uvalde, una ciudad que aún no supera el trauma y que volverá a las aulas la próxima semana. En Oakland, el jefe de policía recordó cómo la violencia armada ha penetrado en centros escolares y parques públicos. “Ya nadie es inmune a este nivel de violencia armada”, lamentó Armstrong. “Hay demasiadas armas en nuestras calles. Y es cuestión de tiempo antes de que incidentes como este se repitan. Los padres que tienen armas de fuego tienen que hacer las cosas mejor. Deben llamarnos. Tenemos que alejar estas armas de las manos de nuestros niños”, añadió el agente.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Sobre la firma

Luis Pablo Beauregard

Es uno de los corresponsales de EL PAÍS en EE UU, donde cubre migración, cambio climático, cultura y política. Antes se desempeñó como redactor jefe del diario en la redacción de Ciudad de México, de donde es originario. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana y el Máster de Periodismo de EL PAÍS. Vive en Los Ángeles, California.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS