El huracán ‘Ian’ deja sin luz a Cuba en su camino hacia Florida

El ciclón tocó tierra durante la madrugada en la isla, donde provocó severos daños e inundaciones

Una mujer cruza una calle en La Habana, durante el paso del huracán 'Ian', el martes 27 de septiembre.Foto: Ismael Franco (AP) | Vídeo: Reuters

Más de 11 millones de cubanos se quedaron sin luz este martes. El sistema eléctrico nacional colapsó debido a los daños provocados por el huracán Ian, de categoría 3 ―elevada a 4 tras dejar Cuba en dirección a Florida― y con vientos de más de 200 kilómetros por hora a su paso esta madrugada por Pinar del Río, la provincia más occidental del país, y eso que el ciclón no afectó de lleno a los centros económicos más importantes del país. Las autoridades de la isla se limitaron a informar en una escueta nota que por una “condición excepcional” que puede durar hasta el miércoles, o más, no habrá fluido eléctrico en el país. Las inundaciones y los daños en zonas costeras del occidente son graves, numerosas localidades están aisladas y la ciudad de La Habana vive una situación de caos en medio del inesperado apagón, a lo que se suman derrumbes totales y parciales de viviendas y numerosas calles cortadas por árboles caídos, y eso que Ian no golpeó la capital con toda su fuerza.

El colapso del sistema energético nacional sorprendió a los habaneros y a los habitantes del centro y oriente de Cuba, donde los vientos y lluvias provocados por Ian no eran de gran magnitud, en comparación con lo ocurrido en Pinar del Río, donde la situación en estos momentos es dramática en algunas localidades. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, visitó las zonas del occidente del país más afectadas y dijo que se pondrán todos los recursos disponibles para superar la emergencia. Muchos lugares del país se quedaron sin conexión de telefonía móvil ni servicio de gas durante horas. Desde hace meses Cuba sufre una grave crisis económica y un desabastecimiento general, lo que obliga a los cubanos a vivir al día y convierte casi en una tarea imposible abastecerse de víveres para resistir una desgracia como la que ahora acontece.

El extenso ojo del huracán, una zona de calma alrededor de la cual se encuentran los vientos más fuertes, pasó por la ciudad de Pinar de Río alrededor de las 6 de la mañana del martes, y la aparente quietud se mantuvo poco más de una hora. Antes y después vino el horror, que fue retratado así por el escritor pinareño Nelson Simón: “Estamos a oscuras. El ruido y las sacudidas de viento son infernales. Desde hace un rato ha dejado de llover. El viento es sostenido y de vez en cuando aumenta su intensidad. Es como si todo se zarandeara… Cuando el viento arrecia, uno cierra los ojos y aprieta los párpados como queriendo sujetar lo que nos rodea”. Un periodista de la ciudad lo describía de este modo: “Afuera ruge el viento, se siente volar cosas. No sabemos qué veremos cuando salgamos a la calle mañana”.

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La Habana sin luz tras el paso del huracán, este martes.
La Habana sin luz tras el paso del huracán, este martes. YAMIL LAGE (AFP)

Pese a la salida de Ian de territorio cubano, el deterioro del tiempo en las provincias occidentales tuvo consecuencias que se prolongarán durante días, incluida la capital, donde la mañana del martes llovía y se registraban vientos con fuerza de tormenta tropical, con rachas que podrían superar los 118 kilómetros por hora. Los temores de que el huracán pudiera afectar de lleno La Habana, donde muchos edificios y casas se encuentran en mal estado, parecen haber pasado. Sin embargo, las fuertes lluvias y vientos que a esta hora azotan la ciudad pueden provocar derrumbes tras el paso de la tormenta, como ha ocurrido en otras ocasiones. De momento, no se ha informado de víctimas mortales.

En las zonas afectadas, incluida la capital, se ha cortado el servicio eléctrico como medida preventiva, y miles de personas residentes en zonas bajas han sido evacuadas a lugares seguros. En Pinar del Río, más de 50.000 cubanos han sido trasladados a centros estatales o reubicados en casas de familiares y amigos.

Un hombre mueve un trozo de techo en una calle de Consolación del Sur (Cuba), este martes, tras el paso del huracán.
Un hombre mueve un trozo de techo en una calle de Consolación del Sur (Cuba), este martes, tras el paso del huracán.ADALBERTO ROQUE (AFP)

Todavía es pronto para saber qué daños dejará Ian en Cuba. Las autoridades no han informado aún de las posibles pérdidas, pero hay reportes de afectaciones en la agricultura y en algunas áreas de cosecha de tabaco como San Juan y Martínez, en Pinar del Río, donde ha habido fuertes inundaciones, además de registrarse daños en viviendas y centros estatales, y muchos árboles y postes eléctricos caídos.

Los vientos con fuerza de huracán continuarán afectando a Pinar del Río hasta la tarde del martes, mientras que los de tormenta tropical, más alejados del ojo del huracán, que estarán entre los 70 y 85 kilómetros por hora, tendrán su impacto en Artemisa, Mayabeque y La Habana, persistiendo sobre la Isla de la Juventud hasta el final de la mañana. En todo el occidente del país se han cancelado las actividades docentes y se ha suspendido el transporte público, y se pide a la gente que no salga de sus hogares. No hay reportes de fallecidos o heridos.

El Instituto de Meteorología de Cuba ha dado cuenta de inundaciones severas en algunas zonas de Pinar del Río, especialmente en el Golfo de Guanahacabibes, y moderadas en otras provincias como Artemisa y Mayabeque. La alarma ciclónica se mantiene en todo el occidente de Cuba. Ian es el cuarto huracán de esta temporada y el primero que llega a territorio cubano este año. Por Pinar del Río han pasado en las últimas décadas destructores huracanes, como el Gustav y el Ike.

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