Estados Unidos libra una guerra contra el fentanilo arcoíris que cruza desde México

Las autoridades de la agencia antinarcóticos han incautado en menos de cuatro meses más de diez millones de pastillas del potente opiáceo, traficadas por los carteles mexicanos

El Fiscal General de EE. UU., Merrick Garland, junto a la administradora de la DEA, Anne Milgram, en la exposición "Las caras del fentanilo".
El Fiscal General de EE. UU., Merrick Garland, junto a la administradora de la DEA, Anne Milgram, en la exposición "Las caras del fentanilo".Gemunu Amarasinghe (AP)

A mediados de septiembre, una joven de 15 años murió en un baño de su instituto en Hollywood por una sobredosis de fentanilo. Otras tres estudiantes de la misma escuela fueron ingresadas en un hospital después de ingerir pastillas compradas en un parque cercano a la escuela. Al menos siete adolescentes de entre 15 y 17 años han sufrido sobredosis por este potente opiáceo sintético en las últimas semanas en Los Ángeles. La droga, que mató a más de 70.600 estadounidenses el año pasado, sigue penetrando en la sociedad de EE UU y dejando un reguero de daños. La Administración Biden y la DEA, la agencia antinarcóticos, han elevado la alarma en las últimas semanas ante el incremento de casos y en especial ante la proliferación del fentanilo arcoíris, que se vende en varios colores para atraer a los más jóvenes.

A finales de agosto, agentes de la oficina del sheriff del condado de Maricopa, en el estado de Arizona, detuvieron a dos mujeres, de 26 y 19 años, que cargaban 850.000 píldoras de fentanilo en dos maletas y tenían Phoenix como destino. La detención se hizo en el pueblo de Gila Bend, una localidad a 130 kilómetros de la frontera con México. Un fiscal del condado dijo entonces que esta droga se está vendiendo con colores “similares a los de los dulces”, una estrategia de los narcotraficantes para enganchar a los más jóvenes.

Este lunes, Merrick Garland, el fiscal general de EE UU, ha responsabilizado a los cárteles mexicanos de esta crisis. En una conferencia junto a la jefa de la DEA, Anne Milgram, las autoridades han informado que han investigado 390 casos vinculados con la droga desde finales de mayo y principios de septiembre. De estos, 51 se tratan de sobredosis. 35 de estas pueden vincularse directamente con cargamentos introducidos ilegalmente por el Cartel Jalisco Nueva Generación y el de Sinaloa, las dos organizaciones criminales más grandes de México.

Garland y Miligram recorrieron este martes una exposición que se ha hecho en los pasillos de la DEA que muestran el impacto que ha dejado el opiáceo en Estados Unidos. Las paredes de la poderosa agencia que trata de desmantelar las operaciones de los cárteles se adornaron con decenas de fotografías de los ciudadanos que han muerto recientemente a consecuencia del fentanilo. Desde cadetes militares, pasando por cantantes de country como Luke Bell y hasta el hijo del escritor Paul Auster, Daniel. Las sobredosis son la principal causa de muertes entre los estadounidenses entre 18 y 45 años.

“La amenaza más urgente a nuestras comunidades, para nuestros hijos y nuestras familias son estas dos organizaciones, que están produciendo en masa en fentanilo que está envenenando y matando a los estadounidenses”, ha dicho Milgram sobre el trasiego de la droga, 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más que la morfina. Las autoridades han dicho que solo dos miligramos del opiáceo sintético, unos 15 granos de sal de mesa, son suficientes para matar a una persona.

En menos de cuatro meses, las autoridades se han incautado de 10.2 millones de pastillas de fentanilo y cerca de media tonelada del opiáceo. “La cantidad que ha sido quitada de las calles equivale a más de 36 millones de dosis letales”, indica un comunicado de la DEA dado a conocer este martes. En abril, la organización alerto del incremento de sobredosis masivas.

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La deriva más preocupante que ha tomado el tráfico de fentanilo son las estrategias de marketing que los narcotraficantes han comenzado a dar a su producto para hacerlo más atractivo. Desde el pasado mes de febrero, la DEA se dio cuenta de que la droga puede venderse con colores brillantes, tamaños y formas. Una de estas presentaciones es como de tiza de colores, como la que utilizan los menores para dibujar sobre el cemento. La agencia antinarcóticos ha bautizado como fentanilo arcoíris a esta variación. En lo que va de 2022 se ha hallado en 21 de los 50 estados del país.

La alerta desplegada por las autoridades se ha colado a los medios de comunicación conservadores. Algunos de los presentadores de Fox News han sugerido en directo en algunos de sus programas que los padres no deberían permitir a sus hijos salir a pedir dulces la noche del 31 de octubre, cuando se festeja Halloween, una de las grandes tradiciones del otoño en Estados Unidos. “Esta es otra clara guerra de China contra los estadounidenses, en este caso contra la infancia estadounidense. Si les interesara, el presidente haría algo por detener el flujo de drogas que viene por la frontera sur”, dijo este martes Jeanine Pirro, conductora de The Five, en referencia al país donde se fabrica la droga y por donde cruza.

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Sobre la firma

Luis Pablo Beauregard

Es uno de los corresponsales de EL PAÍS en EE UU, donde cubre migración, cambio climático, cultura y política. Antes se desempeñó como redactor jefe del diario en la redacción de Ciudad de México, de donde es originario. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana y el Máster de Periodismo de EL PAÍS. Vive en Los Ángeles, California.

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