19570, el día en que abrió el bar del ‘aita’

El primer premio de la lotería del Niño se reparte por una veintena de provincias

La administración de Manises (Valencia) que ha repartido una parte importante del primer premio. Vídeo: Mònica Torres

Las fiestas de Navidad más atípicas, extrañas y cargadas de melancolía de las que los españoles tenemos memoria se han cerrado este miércoles con el sorteo de El Niño. En el año en que la lucha colectiva contra el virus obligó a muchas familias a festejar separadas lo poco que había que celebrar en Nochebuena; en el que la Nochevieja parecía dar paso a un 2020 bis por la descontada tercera ola y la demora en las vacunas; y en el que las cabalgatas de Reyes se vieron sustituidas por lejanos paseos en globo, sobrias recepciones estáticas o aterrizajes de los magos a bordo de un helicóptero policial en un estadio vacío —como si fueran peligrosos delincuentes recién extraditados— el azar y sus rituales crearon una ilusión de cierta normalidad.

Tras el sorteo, otra vez en un salón de loterías desierto, se volvió a escuchar aquello de que el primer premio —el 19.570— estuvo “muy repartido”, una frase que alegra a los espíritus generosos y mitiga la envidia de quienes, aunque no jueguen, no soportarían ver a su vecino, o su compañero de oficina —¿cuándo volverán las oficinas?— cargado con más millones de la cuenta. También se oyó eso de que en San Sebastián o en Jódar (Jaén) cayó “un pellizco” del segundo premio —03.436, un número bajito, feúcho, con aire de PIN de treintañero—. O que con el tercer premio —05.587, otro benjamín en el que el cero a la izquierda vale, y mucho— han sido “agraciados” —verbo del que nos olvidaremos hasta el 22 de diciembre próximo— apostantes de media España.

Las terminaciones, reintegros y extracciones especiales de este sorteo extraordinario dotado —otro verbo muy de premio— con 700 millones de euros, se pueden consultar en la web de EL PAÍS. Terminada la numerología y los tópicos loteriles que, por mucho que nos estomaguen, nos sujetan al tiempo y al espacio —este año lo de “que haya salud” ha dejado de ser una frase hecha—, podemos conocer algunas de las historias detrás de los premios mayores.

Habrá más, y quizá más emotivas o ejemplares, pero este año, el redactor al que le ha caído en suerte esta crónica se queda con la de Bar Feli, en la calle Arri Berri, número 16, del barrio donostiarra de Alza. En un año en el que la hostelería —y particularmente la vasca— ha sufrido los cierres intermitentes por culpa del covid-19 y los bares has visto cómo los escasos ingresos apenas daban para mantenerse abiertos, este establecimiento recibió un alivio en forma de premio gordo. “Decidí comprarle ese número a mi padre porque coincide con la fecha en que abrió nuestro bar, el 19 de mayo de 1970”, explica exultante Cristina Martínez. Su padre, de 86 años, está “muy contento” con la suerte, asegura. No suelen jugar mucho a la lotería, pero decidió comprar el boleto premiado con los 20 euros de la pedrea que consiguió en el sorteo de Navidad: “Aita, voy a sacar un décimo con el día que abriste el bar. Y, mira, nos ha dado suerte”, explica Martínez. Otro décimo del mismo número lo van a repartir entre los familiares, explican los dueños de bar.

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Trabajadores de la administración de lotería situada en Paseo de Extremadurea 156 (Madrid), celebran haber vendido parte del ‘Gordo’ del Sorteo Extraordinario de ‘El Niño’, en Madrid (España), a 6 de enero de 2021.  El número 19570 ha sido agraciado con el 'Gordo' del Sorteo Extraordinario de 'El Niño', celebrado este mediodía, dotado con 2.000.000 de euros por serie, que ha repartido millones en varios puntos de la Comunidad de Madrid.
6 ENERO 2021;PASEO DE EXTREMADURA;MADRID;GORDO;LOTERÍA;SORTEO;PREMIO;CELEBRACIÓN;EL NIÑO;PREMIO
Jesús Hellín   / Europa Press
06/01/2021
Fotogalería: El sorteo de El Niño 2021, en imágenes

El premio mayor pasó de refilón por Euskadi. Cayeron dos millones en el barrio bilbaíno de Zorroza. En la administración de la calle Zorroza-Castrejana, número 2, de la capital vizcaína, las loteras, Nerea y Ainhoa, también recordaban a la familia: “Lo abrió nuestro padre. Llevamos muchos años en el barrio y es una alegría para nosotras poder dar a una gente tan fiel y de tantos años estas alegrías. Al final conocemos a todos y siempre estás deseando darles un premio”.

Quizá sea un efecto de las restricciones por la pandemia, o quizá el cambio cultural comenzó a gestarse antes de que el coronavirus trastocara nuestras vidas, lo cierto es que este miércoles se vieron pocas escenas de “agraciados” descorchando cava o sidra a las puertas de las administraciones de lotería. La mayor discreción de los afortunados hace que las felicitaciones por haber dado un un premio mayor se reduzcan a llamadas de los compañeros de otras administraciones de la misma zona. Este miércoles, a Nerea y Ainhoa, que repartieron dos millones de euros, no les había llamado ninguno de los clientes.

También tocó un millón del tercer premio en Lasarte (Gipuzkoa). A la lotera, Cristina Izagirre, la noticia de que había vendido cinco series del 05587 le pilló en misa. Había ido a la iglesia “para dar gracias a Dios porque todo había salido bien” con la venta del Niño. El número premiado, explicaba Cristina, pertenece a al menos dos abonados, que esta vez sí, le habían llamado para darle las gracias y felicitarla. “Estoy muy contenta. Voy a llamar a la delegación para que me preparen un cartel grande con el premio y lo colocaré en el escaparate”, comentaba por teléfono la lotera, que desvela así uno de los grandes interrogantes: cómo consiguen los loteros tan rápido esos carteles tan flamantes con los que celebran los premios que dan sus administraciones.

Frente a la buena fortuna de Bizkaia y Gipuzkoa, en Álava, en cambio, este año el único pellizco que se van a llevar los apostantes va a ser el del frío de la borrasca Filomena.

Este miércoles también ha sido un día de primeras veces. La administración de lotería D’En Sendra de Sallent (Barcelona) ha repartido su primer gran premio en 10 años. “¡Qué ganas teníamos!”, exclamaba su responsable, María José Delicado, al enterarse de la noticia. Los dueños D’En Sendra son la tercera generación que se ocupa del local, que empezó a vender lotería hace una década, ha explicado Delicado en declaraciones a Europa Press. La responsable de la administración no sabía este miércoles cuántos décimos había vendido, ni a qué vecinos.

Otros, sin embargo, ya son expertos en esto de repartir dinero. El despacho de lotería 18 de Burgos, bautizado como El Duende de los Deseos mantiene su idilio con la fortuna tras haber vendido parte del primer y el segundo premio. Este establecimiento ubicado en el barrio de Gamonal vuelve así a dar suerte a sus clientes después de que hace dos años vendiera también parte del Gordo de la Lotería de Navidad.

La suerte también llegó hasta Málaga. “Es la mejor forma de arrancar el año”, cuenta Tomás Sánchez, de la administración de lotería número 2 de Alhaurín de la Torre, que ha vendido un billete —diez décimos— del 19570. “Y lo mejor es que ha sido a clientes habituales, a la gente del pueblo”, dice el lotero, que no sabe quiénes son los agraciados. “Eso lo adivinaremos mañana en función de las sonrisas que traigan”, subraya. La administración, denominada El pirata de la suerte, estrenaba local. “Y no ha habido mejor forma de hacerlo. Vaya alegría”, concluye.

Diego Rodríguez reparte suerte desde que “las quinielas se vendían con sello”. Y este día de Reyes la suerte ha pasado por su administración en forma de segundo premio de la Lotería del Niño, situada junto a la venta Estebana, en El Colorado, un diseminado de Conil de la Frontera (Cádiz). Rodríguez solo sabe que es un décimo “de máquina” e, incluso, puede ser “más de uno”. En los 50 que lleva como receptor y los cinco últimos como administración de Loterías ya ha repartido diversos premios y espera que este segundo “anime las ventas”.

El primer premio ha bañado con cuatro millones de euros varias poblaciones de la provincia de Valencia, la mitad de ellos en la localidad de Manises. Rafa Sanchis, responsable de la Administración de lotería de ese municipio se mostraba muy contento minutos después de conocerse el número ganador. Ha vendido un pellizco del primer premio de El Niño y otro del segundo. “Ha sido un año muy bueno”, explicaba el lotero tras recordar que en el sorteo de Navidad repartieron cinco premios mayores. Este miércoles distribuyó más de dos millones de euros en premios. Del primero ha vendido una serie por ventanilla y del segundo varios décimos por internet. “Manises es el pueblo de la suerte”, decía, orgulloso, antes de descorchar, él sí, el champán.

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El sorteo del Día de Reyes reparte un total 700 millones de euros en premios por el sistema de bombos múltiples y es una segunda oportunidad para aquellos que no tuvieron suerte en la pasada Lotería de Navidad 2020.

Los ganadores de este primer premio del sorteo del Niño podrán cobrar sus décimos a partir del próximo 7 de enero en las entidades financieras concertadas o bien a las delegaciones comerciales de Loterías. Tienen tres meses de plazo para reclamar su dinero antes de que este pase a formar parte de las arcas de Hacienda.

Quienes no hayan sido agraciados con este primer premio, pueden comprobar sus décimos para saber si la suerte no ha pasado de largo por completo.

Con información de Cristina Vázquez, Mikel Ormazabal, Jesús A. Cañas y Nacho Sánchez.

- Sorteo Extraordinario de la Lotería del Niño

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Sobre la firma

Fernando J. Pérez

Es redactor y editor en la sección de España, con especialización en tribunales. Desde 2006 trabaja en EL PAÍS, primero en la delegación de Málaga y, desde 2013, en la redacción central. Es licenciado en Traducción y en Comunicación Audiovisual, y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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