Niños con asma: cómo ayudarles en casa y en el cole

Esta patología respiratoria, en la mayoría de los casos de origen alérgico, es uno de los principales motivos de absentismo escolar. Es importante explicar a los menores cómo es la enfermedad y cómo se trata para que no condicione sus vidas

Un niño con asma usa su inhalador.
Un niño con asma usa su inhalador.anandaBGD (Getty Images)

El asma es una de las enfermedades crónicas más prevalente en niños y, según explican los expertos, es una patología inflamatoria reversible de las vías respiratorias que provoca una obstrucción a la entrada de aire. Exactamente, la prevalencia del asma infantil en España se estima alrededor del 10%, según la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP). El síntoma fundamental es, por lo tanto, la dificultad respiratoria.

Gemma Morera Ransanz, pediatra especialista en neumología y alergia infantil, asegura que su diagnóstico es complejo los tres primeros años de vida de un niño, debido a que algunos de sus síntomas como son la tos o la dificultad respiratoria son frecuentes también en menores que no tienen este diagnóstico. A esto añade la imposibilidad de evaluar de forma objetiva la función pulmonar. “El diagnóstico definitivo de asma se suele hacer a partir de los cinco o seis años, cuando las infecciones víricas no son tan frecuentes y cuando el niño es capaz de colaborar para realizar la espirometría [estudio indoloro del volumen y ritmo del flujo de aire dentro de los pulmones]”, aclara esta profesional.

Vuelta a las aulas y niños con asma

En la vuelta de los niños a las aulas, la doctora Morera advierte a las familias que la peor época del año para estos menores es el invierno debido a “reagudizaciones de esta enfermedad provocadas por las infecciones respiratorias. Asimismo, también lo son los cambios de estación (primavera-otoño), en el caso del asma alérgico”. La sanitaria del Centre Pediàtric Gemma Morera, en Barcelona, detalla algunos de los factores de riesgo de desarrollar asma.

  • Antecedentes en el niño o sus familiares de atopia [reacción anormal de hipersensibilidad frente a diversos alérgenos].
  • Tener tres o más episodios al año de sibilancias [sonido silbante y chillón durante la respiración] durante los primeros tres años de vida.
  • Asma en algún progenitor.
  • Tener rinitis alérgica y haber padecido bronquiolitis por virus respiratorio sincitial (VRS) o rinovirus en los primeros años de vida.

La importancia de seguir el tratamiento indicado

“La contaminación ambiental y de exposición al humo del tabaco son dos factores asociados a la aparición de asma y también factores desencadenantes de agudizaciones del mismo. Asimismo, contribuyen a incrementar su morbimortalidad, así como la incidencia de otras enfermedades respiratorias crónicas, enfermedades cardiovasculares y diversos tipos de cáncer”, suma la neumóloga infantil.

El médico alergólogo Gonzalo Campos Suárez afirma que el asma en la actualidad es uno de los principales motivos de absentismo escolar, algo que afecta a las esferas familiar y social y a la calidad de vida del niño. “Un niño asmático mal controlado no puede completar una clase de gimnasia, saltar a la comba o jugar al fútbol sin sufrir dificultad respiratoria o repetidos accesos de tos. El asma estigmatiza mucho”, explica el profesional sanitario del Hospital Vithas Xanit Internacional de Benalmádena (Málaga).

Este doctor sostiene que tres de cada cuatro casos de asma en edad pediátrica presentan un origen alérgico. “En un 75% de las ocasiones un niño asmático puede mejorar su situación si se actúa sobre la alergia respiratoria responsable del proceso. Los ácaros del polvo y los mohos son las causas principales de asma alérgica perenne en edad infantil”, revela el coordinador del Grupo AlergoMálaga.

Campos indica que en cuanto a alergias estacionales (polen de gramíneas, olivo...) es importante vacunarse. Igualmente, asegura que la inmunoterapia es “el arma terapéutica de mayor eficiencia en estos pacientes”. El experto sostiene que resulta crucial un buen diagnóstico respecto al origen de esta enfermedad respiratoria. “El asma de base alérgica persiste en el tiempo, no desaparece con el crecimiento. Por el contrario, aquellos niños que desarrollan problemas respiratorios de índole no alérgica (sibilantes recurrentes, bronquitis de repetición...) en los primeros cinco años de vida frecuentemente ocurre que su desarrollo les permite desterrar para siempre el uso de broncodilatadores y corticoides”, explica el médico alergólogo.

En cuanto a las crisis respiratorias provocadas por infecciones, picos alérgicos y factores ambientales como la contaminación (“niños que se ahogan por la noche, Urgencias para recibir aerosoles, corticoides, inseguridad de los padres...”), el doctor expresa que solo las agudizaciones asmáticas más leves son controlables en el entorno domiciliario. “En estos casos usamos broncodilatadores de acción rápida: el salbutamol y la terbutalina, principalmente. Sin embargo, cuando ese instante se repite varias veces a la semana, no hay que olvidar que se debe tratar la inflamación con la medicación adecuada. El objetivo no es controlar las crisis de forma eficaz, sino evitar que se produzcan”, asevera el doctor Campos.

José Domingo Moure González, responsable de la Unidad de Alergia y Neumología Infantil, Servicio de Pediatría en el Hospital Clínico Universitario de Santiago y miembro de la SEICAP, comenta que muchas familias temen los tratamientos para el asma. Bastantes emplean corticoides inhalados y dudan de si afectará al crecimiento del niño: “Hemos de hacerles saber que es un tratamiento necesario, supervisado y que, en la mayoría de los casos, las dosis empleadas no cursan con efectos secundarios”.

“Es fundamental concienciar de un modo recurrente, diversificado y pensado a largo plazo, sobre todo a los niños a través de sus padres. Debemos explicar adecuadamente a los niños cómo es la enfermedad y cómo se trata para que no condicione sus vidas. Si ellos adquieren consciencia y responsabilidad, a las familias les será mucho más fácil atajarlo. Además, en las etapas infantiles y juveniles es buen momento para reforzar el mensaje antitabaco que, si ya de por sí causa problemas, en los pacientes asmáticos estos se van a multiplicar”, comunica Pedro J. Marcos, neumólogo, director médico en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña y director de relaciones institucionales de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

La postura de la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (Fenaer), en cuanto al plan de acción escolar sobre el asma, se basa en:

  1. Generalizar la figura del enfermero/a.
  2. Formar en conocimientos y manejo de crisis de asma a los profesionales.
  3. Facilitar la adaptación escolar de los niños. El asma dificulta el sueño y causa absentismo escolar recurrente, entre otras cuestiones que afectan al rendimiento escolar.
  4. Adaptar el entorno a las necesidades de los niños con asma alérgica (limpieza...).

Para terminar, como recurso para las familias para tratar el concepto de la patología, desde la SEICAP, se muestran cinco cuentos para niños editados o validados por profesionales, entre ellos, la adaptación del cuento de Los tres cerditos: Los tres cerditos y el viento feroz.

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