La educación sexual integral en las aulas, esencial para prevenir los embarazos no deseados en adolescentes

La presencia de esta asignatura es casi anecdótica, dependiendo muchas veces de la voluntad de los equipos docentes. María Antonia Morillas, directora del Instituto de las Mujeres, insiste en que hay que garantizar que las jóvenes tengan derecho a decidir sobre su reproducción

Una joven se hace una ecografía.
Una joven se hace una ecografía.Getty Images

El número de embarazos en menores de 19 años ha descendido de manera progresiva en España entre 2011 y 2019, según apuntan los estudios al respecto del Instituto de las Mujeres. Pero, a pesar de esta tendencia, la realidad muestra que la gestación adolescente sigue ocurriendo y, por consiguiente, afectando a la vida de las jóvenes y a la de su entorno más cercano. ¿Cómo se puede prevenir el embarazo a estas edades? ¿Qué pueden hacer los padres?

María Antonia Morillas, directora del Instituto de las Mujeres, perteneciente al Ministerio de Igualad, pone el foco en la ausencia de educación sexual en los colegios e institutos: “Su presencia en las aulas es anecdótica y depende, en muchos casos, del voluntarismo de los equipos docentes. Pero la realidad muestra que es necesario que esta materia se incorpore de manera efectiva en todas las etapas educativas y de manera obligatoria”. Y es una carencia que no solo los expertos perciben, los jóvenes también. Un reciente estudio del Ministerio de Sanidad concluía que los adolescentes piensan que la educación sexual es escasa, está fragmentada y está, excesivamente, centrada en la genitalidad.

Para Morillas, una buena pedagogía sexual ayuda a prevenir los embarazos no deseados en adolescentes y ayuda a que estas conozcan sus derechos: “A poder decidir sobre su reproducción y, sobre todo, a lograr que se abra paso una nueva cultura sexual del consentimiento y empoderadora. Las mujeres adolescentes, al igual que todas, deben tener asegurados todos sus derechos sexuales y reproductivos, de manera que puedan discernir sobre su maternidad sin coacciones, culpas u obstáculos”.

La adolescencia es una etapa de la vida en la que la socialización con los iguales y el acceso a la educación son aspectos clave para su desarrollo presente y también para construir las condiciones de posibilidad de sacar adelante proyectos de vida autónomos. Morillas explica que ser madre a esta edad incrementa la situación de vulnerabilidad económica y social, ya que el acceso al sistema educativo se puede ver truncado: “Y porque la maternidad opera, en general para todas las mujeres y, particularmente, para las que enfrentan mayores situaciones de precariedad, como factor que incrementa las brechas de género y, por tanto, las desigualdades”.

María Antonia Morillas, directora del Instituto de las Mujeres, perteneciente al Ministerio de Igualad.
María Antonia Morillas, directora del Instituto de las Mujeres, perteneciente al Ministerio de Igualad.Instituto de la M

La mejor forma de prevenir embarazos no deseados entre las adolescentes es garantizar su educación sexual integral con enfoque de género. “De manera que las mujeres sepan que tienen derecho a decidir si seguir adelante con el embarazo o no. Es el mejor instrumento para que puedan decidir con conocimiento si su embarazo es no deseado. Y que sepan que no es una condena, porque tienen derecho a abortar”, explica Morillas. La experta incide en que, aunque el derecho al aborto ya está garantizado en España, es urgente reformar la Ley 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo “para que la educación sexual integral se garantice y las mujeres de 16 y 17 años recuperen su derecho a decidir sin tutelas”.

Qué pueden hacer los padres cuando su hija adolescente decide ser madre

En el caso de que la joven decida seguir adelante con su embarazo conviene tener en cuenta que la gestión inesperada de una hija adolescente puede ser “complicada de asumir al principio, pero cuando se madure la nueva situación, conviene organizar las tareas derivadas del embarazo, como las revisiones y cuidados de la futura madre”, argumenta Ana López, pedagoga, especialista en neuropsicología educativa. También resulta fundamental conseguir que “la joven no se sienta como una carga o como que su decisión conlleva problemas para la familia, ya que es su cuerpo y ella decide”.

El embarazo de una joven menor puede complicarle la relación con sus progenitores. Por ello, es conveniente que la familia “se sienta unida y se pongan límites a otras personas para poder normalizar la situación”, según informa López. Asimismo, explica, es clave que la joven se sienta informada durante su gestación, no solo en cuanto a cuestiones médicas, “sino también con respecto a los cambios vitales, emocionales y sociales que se producirán, con el fin de que se sienta apoyada y no sola”.

Para ello, la psicóloga recomienda recurrir a asociaciones, a grupos de madres que estén en situaciones similares y “considerar que hay profesionales que nos dedicamos a ayudar a gestionar todo tipo de situaciones”.

Uno de los aspectos claves para abordar durante la gestación de la joven son sus estudios. En este sentido, conviene comunicar al colegio la decisión de la adolescente de ser madre, siempre apoyándola y llegando a acuerdos sobre cómo impartir las clases los días que no pueda asistir al centro escolar de manera presencial: “En la actualidad, contamos con la opción virtual para las principales asignaturas, pero es recomendable que la joven asista, en la medida de sus posibilidades, de forma presencial para evitar que se aísle y conseguir que pueda continuar su formación académica, aunque sea a otro ritmo y con apoyos”, sostiene López.

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