Pemex pierde 44.300 millones de pesos en el segundo trimestre del año

La petrolera estatal reporta una reducción de un 16% en sus pérdidas respecto al mismo periodo de 2019 debido a una menor variación en la paridad cambiaria

Una refinería de Pemex en Reynosa, Tamaulipas.
Una refinería de Pemex en Reynosa, Tamaulipas.Daniel Becerril (Reuters)

Petróleos Mexicanos (Pemex) ha reportado este martes pérdidas por 44.300 millones de pesos (unos 2.000 millones de dólares) en el segundo trimestre de este año, lo que supone una reducción de un 16% frente al mismo periodo de 2019, cuando reportó pérdidas por 53.000 millones de pesos (casi dos millones y medio de dólares). La ganancia cambiaria del peso frente al dólar después de una gran caída a principios de año y el aplazamiento de la facturación de los trabajos con proveedores a partir de la segunda mitad de 2020 y parte de 2021 han permitido que la petrolera tenga unos mejores resultados.

El principio de 2020 fue un duro golpe para Pemex, que registró en el primer trimestre unas pérdidas de 562.000 millones de pesos (unos 25.500 millones de dólares). Los precios del barril de petróleo a principios de 2020 llegaron a estar en 17 dólares debido a la grave crisis sanitaria. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), después de unas duras negociaciones, llegó a un acuerdo con México para bajar la producción de petróleo a 100.000 barriles diarios, un 5,7 menos. Con este contexto, el precio del dólar se disparó y varió con el del peso en un 25%. Luis Miguel Labardini, experto en el sector energético, asegura que los resultados anunciados por la petrolera son buenos, pero que la recuperación está siendo lenta. “En el primer trimestre tuvieron que reconocer una pérdida gigantesca. Un 90% fue por la depreciación del peso con respecto al dólar. Eso dañó mucho el resultado final. Estos resultados son bastante buenos, pero la recuperación, a mi parecer, no está siendo en forma de V, como han asegurado en la conferencia de este martes, está siendo más lenta”, zanja.

Una de las razones por la que Pemex ha podido matizar los resultados ha sido porque durante el primer semestre de este año, de enero a julio, no se han reconocido las facturas y por lo tanto “esto no se acepta como adeudos con proveedores, que hicieron los trabajos, pero que no están documentados todavía”, según explica Labardini, que asegura que está práctica ya era habitual durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto. Durante la conferencia de este martes, la petrolera estatal ha admitido esta práctica y ha asegurado que todas estas deudas se pagarán hasta diciembre de 2020. Ahora Pemex está en negociaciones con sus proveedores para efectuar los pagos del segundo trimestre del año a partir de enero de 2021 y así administrar su flujo de efectivo.

El director corporativo de Finanzas de la empresa estatal, Alberto Velázquez, ha resaltado durante la conferencia con inversionistas el esfuerzo tanto del Gobierno como de la petrolera en un contexto donde nadie se ha salvado de los estragos que está dejando la pandemia. “Esto ha sido una de las crisis más profundas de las que se tenga memoria en la industria petrolera. Ha habido una súbita paralización de las actividades que ha afectado al consumo de energéticos, pero no hemos suspendido los pagos a proveedores y contratistas y hemos garantizado la estabilidad financiera de la empresa”, ha dicho. La crisis sanitaria derivada de la epidemia provocó una caída de las ventas y servicios de Pemex en el segundo trimestre de un 51.8% con respecto al mismo periodo de 2019.

En el acumulado, la petrolera suma 606.587 millones de pesos en pérdidas (unos 27.000.000 de dólares), un 585% más en comparación al primer semestre del año pasado. Labardini destaca que el verdadero problema de la petrolera más endeudada del mundo, con un pasivo de más de 107.000 millones de dólares, es a largo plazo. La producción de Pemex ha caído 50% en las últimas dos décadas y producir cada barril de petróleo le cuesta cada año más caro. “Es imprescindible una reestructuración de la empresa. Estamos en un momento de no retorno. Esta deuda no la aguanta nadie y este Gobierno, a pesar de que ha hecho hasta ahora un gran esfuerzo, debe comenzar a tomar soluciones”, asegura. Labardini aboga por comenzar a tomar medidas similares a las que tomó Petrobras o Ecogras, como vender acciones de la empresa al mercado internacional, aunque no confía en que el Gobierno actual tome este tipo de medidas. “Desafortunadamente, esto para ellos (el Gobierno) sería como una privatización y no va con su ideología”, señala.

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