México colabora en la investigación del diplomático de EE UU sospechoso de violar a 23 mujeres

El primer secretario de la Embajada estadounidense en Ciudad de México usaba su vivienda oficial en la capital mexicana para drogar y abusar de sus víctimas

Andrés Manuel López Obrador en compañía de Roberto Velasco, director general para América del Norte de Cancillería, durante una conferencia el 22 de octubre.
Andrés Manuel López Obrador en compañía de Roberto Velasco, director general para América del Norte de Cancillería, durante una conferencia el 22 de octubre.Galo Cañas (cuartoscuro)

El Gobierno de México está colaborando con las autoridades estadounidenses en la investigación de Brian Jeffrey Raymond, primer secretario de la Embajada de EE UU en Ciudad de México, acusado de drogar y abusar sexualmente de al menos 23 mujeres. Las autoridades mexicanas han participado en la operación conjunta de detención y procesamiento judicial del funcionario, según ha informado el director de América del Norte de la Secretaría de Asuntos Exteriores, Roberto Velasco Álvarez. Las diplomacias de ambos países se han unido para “llevar a la justicia el caso de una potencial serie de abusos sexuales en ambos países”. “El Gobierno de México enfatiza su rechazo categórico a cualquier forma de violencia de género”, ha subrayado Velasco.

Las autoridades sospechan que el funcionario drogó y abusó sexualmente de al menos 23 mujeres, tanto en EE UU como en el apartamento que le facilitó la Embajada en el barrio de Polanco, en Ciudad de México. El pasado mayo, una mujer fue auxiliada tras pedir ayuda desnuda gritando desde el balcón de Raymond. El sospechoso fue detenido por oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, pero debido a su condición diplomática, las autoridades se pusieron en contacto con la Seguridad Diplomática de la Embajada para informar de lo ocurrido. Esta institución le recalcó a policía mexicana que Raymond contaba con “un carnet rojo” que lo acredita para no ser molestado. Sin embargo, el FBI continuó con las investigaciones cuando fue enviado de regreso a EE UU. Allí le incautaron su teléfono móvil y portátil, donde encontraron 400 archivos de foto y vídeo con imágenes de los abusos.

Las víctimas entrevistadas afirman que conocieron a Raymond por aplicaciones como Tinder o Bumble. El diplomático las invitaba a citas donde bebían alcohol y terminaban en el departamento que la Embajada le facilitaba, pero sus víctimas no recuerdan encuentros sexuales con él. Los fiscales han informado de que las mujeres que aparecen en los vídeos que guardaba Raymond no tenían idea de que habían sido agredidas sexualmente hasta que los agentes le mostraron las imágenes. Además, en el historial de búsqueda del sospechoso se repetían los siguientes términos: “chica negra desmayada”, “sueño profundo”, “Ambien” y “Zolpiden mezclado con alcohol”, estos dos últimos en referencia a medicamentos para dormir. Más entrevistas con otras mujeres que aparecen en los vídeos están todavía en curso.

La juez Linda López ha negado la fianza a Raymond y le ha calificado de “depredador sexual experimentado”. El funcionario está bajo la responsabilidad del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, donde espera a su juicio en un calabozo de San Diego. Se enfrenta a penas de 20 años de prisión por el caso documentado en su país, pero si declaran más víctimas la sentencia podría ser mayor.

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