La Fiscalía de México indaga posibles nuevos sobornos a Lozoya de una trama de empresas investigadas por su relación con OHL

Las firmas investigadas en España realizaron 22 transferencias, por valor de cinco millones de dólares, al exdirector de Pemex y a su empresa Tochos

El director de Pemex, Emilio Lozoya, en la edición de 2015 del Foro Económico de Davos.
El director de Pemex, Emilio Lozoya, en la edición de 2015 del Foro Económico de Davos.Simon Dawson (Bloomberg)

Los cargos de la Fiscalía General de la República (FGR) contra el que fuera director de la petrolera estatal mexicana Pemex, Emilio Lozoya, entre 2012 y 2016, no dejan de crecer. El expediente sobre Lozoya incluye indicios de posibles nuevos sobornos, ahora procedentes de empresas ligadas a la constructora española OHL, que se vio beneficiada con multimillonarios contratos y concesiones por el Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), según documentos a los que han tenido acceso Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) y EL PAÍS. En documentos recopilados por la Fiscalía, aparecen transferencias por cerca de cinco millones de dólares a una cuenta que tenía como beneficiario final a Lozoya en el banco suizo UBS, realizadas por dos empresas que autoridades judiciales españolas han investigado como parte de una red de corrupción de OHL en aquel país.

Estas transferencias se suman a los 10,5 millones de dólares que antiguos ejecutivos de Odebrecht han confesado que le pagaron a Lozoya a cambio de contratos, y a los 3,4 millones de dólares que la Fiscalía ha denunciado que el exdirector de Pemex recibió de Altos Hornos de México (AHMSA) como pago de favores por la compra de una planta en desuso de fertilizantes. Un reporte interno elaborado por UBS en junio de 2013 designa a Lozoya como gestor de obras, y que a cambio de cada contrato cobraba una comisión. Otro reporte del mismo banco lo describe como “consultor para grupos europeos en el marco de grandes proyectos de construcción en México”. Los documentos ya apuntan que los pagos podrían ser “una posible indicación de pagos de sobornos”.

Emilio Lozoya, arrestado en España en febrero de 2020 y extraditado a México en julio del mismo año, está acusado de recibir sobornos de Odebrecht utilizados durante la campaña presidencial de Peña Nieto, que le promovió a la dirección de Pemex, y para la compra de voluntades en el Congreso. Lozoya fue consejero de OHL entre octubre de 2010 y marzo de 2012 y hasta agosto de 2012 había sido consejero, a su vez, de Infoglobal, otra empresa ligada a la constructora española.

OHL son las iniciales de Obrascón Huarte Lain, los nombres de tres constructoras españolas que en 1999 se fusionaron bajo la presidencia de Juan Miguel Villar Mir y que logró expandir su presencia a 17 países de Europa y América. En 2019, después de diversos escándalos mediáticos de presunta corrupción, OHL se fragmentó. La división de concesiones de carreteras en México fue adquirida por el fondo australiano IFM Investors y adoptó el nombre de Aleática, en tanto que el Grupo Villar Mir, matriz del grupo a la que pertenecía OHL, se quedó con la división de construcción, e integró a inversionistas mexicanos de la familia Amodio.

Un vocero de Aleática desvinculó a la empresa de reciente creación de las transacciones realizadas en el pasado por los antiguos socios. “Aleática no mantiene relación corporativa alguna con el Grupo OHL”, declaró. La división de construcción de OHL no respondió a peticiones de entrevista, mientras que los abogados de Lozoya no contestaron a los cuestionarios enviados por MCCI y EL PAÍS.

Tochos fue creado para recibir fondos de OHL

Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad y EL PAÍS obtuvieron copias de reportes bancarios enviados por las autoridades de Suiza a México, en los que aparecen detalladas las transferencias realizadas entre 2010 y 2013 a una cuenta en el banco UBS a nombre de Tochos Holding Limited, empresa que según la FGR fue utilizada por Emilio Lozoya para encubrir los sobornos de Odebrecht y de Altos Hornos y para adquirir dos residencias del exdirector de Pemex en la zona de las Lomas, en Ciudad de México, y en el balneario de Ixtapa, en Guerrero.

La Fiscalía también obtuvo, a través de la Agencia de Investigación Financiera de las Islas Vírgenes Británicas, los documentos en los que consta que la empresa Tochos fue creada el 10 de septiembre de 2008, con Lozoya como beneficiario final. A su vez, el 2 de julio de 2010 UBS abrió una cuenta a nombre de Tochos, en Ginebra, Suiza, y anotó como beneficiario directo a Emilio Lozoya.

En el registro de la cuenta, Lozoya informó al banco de que el dinero que recibiría Tochos provendría de Grupo Villar Mir (matriz de OHL), de Infoglobal (de la que era accionista Javier López Madrid, yerno Juan Miguel Villar Mir y amigo personal de Lozoya), o de cualquiera de sus subsidiarias. Recibió su primer transferencia el 9 de noviembre de 2010, proveniente de una empresa ligada a OHL.

Cuota de 1,9 millones de dólares por obra en México

En los documentos bancarios de Suiza, en poder de MCCI y EL PAÍS, aparecen en total 22 transferencias realizadas a Lozoya y a Tochos entre 2010 y 2012 por tres compañías vinculadas a OHL o a sus socios. La mayor transferencia, por 1,9 millones de dólares, fue realizada en noviembre de 2010 por Lendir Investments, una sociedad luxemburguesa fantasma, creada por el despacho de los Panama Papers y que el juez de la Audiencia Nacional en España Manuel García Castellón ha investigado por haber triangulado dinero de OHL México presuntamente para pagar comisiones o sobornos a cambio de obras públicas, según los autos del magistrado español.

El concepto de ese pago a Tochos fue “cuota por servicios relacionados con obra civil fase I/II en México”, de acuerdo con reportes bancarios obtenidos por MCCI y EL PAÍS. Los documentos no dan más detalles del tipo de obra a la que se refiere ni qué dependencia gubernamental la adjudicó. Lo que sí dicen es que Tochos y una segunda empresa, Latin American Asia Capital Holding (LAACH), eran utilizadas por Lozoya para prestar sus servicios de gestión de obras, y que a través de ellas se pagaban las comisiones por cada contrato. Ambas empresas han sido señaladas por la Fiscalía mexicana por haber recibido y encubierto los sobornos de Odebrecht y de Altos Hornos.

Comisión por ferrocarril y metro

En los reportes de la cuenta de Tochos aparecen, además, operaciones financieras con las empresas SIA Capital e Infoglobal, que las autoridades españolas también han investigado como parte del caso Lezo, una trama de corrupción política que involucró a OHL con los pagos de comisiones o sobornos a funcionarios públicos de distintas ciudades españolas, en especial del Partido Popular en Madrid, a cambio de obras.

De hecho, el banco suizo UBS emitió una alerta interna vinculada con una transferencia realizada por Infoglobal a Tochos, por 1,15 millones de dólares, el 8 de junio de 2011. Personal de la oficina de cumplimiento y normas anticorrupción del banco pidieron investigar el origen y justificación de ese dinero que presumen pudo ser una comisión por el concepto “proyecto de ferrocarril y metro”. Tampoco en este caso los documentos refieren qué dependencia gubernamental otorgó esta obra.

En un documento fechado en junio de 2013, un ejecutivo de UBS realizó una detallada relación de las transacciones sospechosas y advirtió de que Lozoya había incurrido en conflicto de intereses por el hecho de que antes de asumir como director de Pemex había utilizado Tochos para gestionar obras públicas, al tiempo que se desempeñaba como consejero de OHL (2010-2012). “El hecho es que el señor Lozoya, antes de su cargo como director general de Pemex, era un miembro del consejo de administración de una empresa de concesión de construcción de carreteras denominada OHL México. Sus actividades en la intermediación de construcción de carreteras están fincadas sobre un conflicto de intereses con OHL”, dice el documento, el cual está integrado en el expediente de la Fiscalía.

Un correo electrónico del mismo día, compartido por ejecutivos de UBS, menciona que el área de cumplimiento del banco se centraría en evaluar “posibles pagos de sobornos” en las cuentas de Lozoya y de Tochos. “El cliente [en referencia a Lozoya] contaba con una cuenta privada y la cuenta de Tochos. Ambas cuentas se encuentran en proceso de investigar en el área de Cumplimiento de Ginebra si tenemos asuntos con posibles pagos de sobornos”, se lee en el correo de UBS entregado a la FGR.

Con Lozoya al frente, Pemex asignó contratos a OHL

En el transcurso de 2013, cuando Lozoya era su director, Pemex asignó tres contratos a OHL por 2.396 millones de pesos (unos 184 millones de dólares al tipo de cambio de entonces), pese a que había sido consejero de la constructora entre octubre de 2010 y marzo de 2012 y hasta agosto de 2012 había sido consejero de Infoglobal, a través de SIA Capital.

Emilio Lozoya, en las oficinas de Petróleos Mexicanos, en 2013.
Emilio Lozoya, en las oficinas de Petróleos Mexicanos, en 2013.Susana Gonzalez (Bloomberg)

Ninguno de los vínculos de Lozoya con la constructora española fue obstáculo para que Pemex les otorgara contratos. El primero de ellos, en abril de 2013, ascendía a más de 1.000 millones de pesos en la refinería Francisco I Madero, en Tamaulipas. Una adjudicación que se realizó antes de que se cumpliera un año de la separación de Lozoya del consejo de OHL, con lo que se habría violado la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos de México. Cuatro meses después, en julio, se otorgó a OHL un segundo contrato por 927 millones de pesos para obras en una planta de hidrógeno y un gasoducto, y el 11 de diciembre del mismo año una tercera asignación por 453 millones, ahora en la estación de rebombeo del ducto Salamanca-Guadalajara. Adicionalmente, en octubre de 2014, una filial de OHL obtuvo un contrato para supervisar la obra del gasoducto Los Ramones, que fue construido por el consorcio AOT en el que participaba Odebrecht.

La relación privilegiada de OHL con las autoridades mexicanas iba más allá de Pemex. Con Peña Nieto como gobernador del Estado de México y luego como presidente, OHL obtuvo contratos multimillonarios. La constructora obtuvo en los últimos 10 años la concesión de 400 kilómetros de las autopistas Atizapán-Atlacomulco, Puebla-Perote, del Circuito Exterior Mexiquense, Viaducto Bicentenario, Autopista Urbana Norte y Supervía Poetas. Fue, además, uno de los contratistas del tren México-Toluca, que dejó inconcluso el Gobierno de Peña Nieto, y poseía 49% de las acciones del Aeropuerto Internacional de Toluca.

Alerta en Suiza

Desde el 18 de noviembre de 2011, el banco UBS emitió una alerta sobre traspasos sospechosos en la cuenta de la empresa Tochos, ligada a Lozoya. “La alerta fue provocada debido a ingresos considerables de Infoglobal S. A. que se refieren a un proyecto de asesoría del beneficiario en México”, dice el reporte consultado por MCCI y EL PAÍS. Las alertas internas del banco, no obstante, no obstaculizaron la capacidad operativa de las cuentas.

Entre el 11 de marzo y el 16 de noviembre de 2011, UBS había detectado traspasos de Infoglobal a la cuenta de Tochos por 2,69 millones de dólares. Otros 101.000 dólares fueron enviados por Infoglobal entre 2010 y 2011 a una segunda cuenta a nombre de Lozoya en el mismo banco suizo. En el análisis de estas transferencias, se alertó de una en particular, sobre la que los ejecutivos del banco hicieron la siguiente anotación: “1.151.073 dólares está vinculado al pago de consultoría sobre el proyecto de ferrocarril y metro de la Ciudad de México”. El reporte fue cerrado con la siguiente petición: “Favor de aclarar las entradas antes mencionadas de Infoglobal S. A.”.

A pesar de esta alerta, Tochos recibió en 2012 otros tres traspasos de Infoglobal por 991.994 dólares. La mitad del dinero fue transferido durante los días en que Lozoya ya era el coordinador de vinculación internacional de la campaña presidencial de Peña Nieto. En una segunda cuenta que Lozoya tenía a su nombre en UBS, recibió otros 100.000 dólares de Infoglobal en 11 transferencias.

Por otro lado, en los reportes bancarios se hace referencia a que Lozoya también realizó pagos a favor de SIA Capital (empresa investigada en la trama de corrupción de OHL en España) “para ayudar a Tochos a encontrar nuevos contratos de consultoría”. En los documentos consultados por MCCI y EL PAÍS solo se localizaron tres traspasos de Tochos a SIA el 27 de julio de 2011 por 155.000 dólares.

Una segunda alerta

El 2 de noviembre de 2012, el oficial de cumplimiento de UBS para Latinoamérica, Dominik Mildenberger, envió un correo electrónico a ejecutivos del banco en el que solicitó investigar a la empresa LAACH y a Tochos, las dos ligadas a Lozoya. “Ambas empresas participan en el negocio de la intermediación en el sector de la construcción en México, obteniendo ingresos derivados de comisiones por la mediación exitosa”, menciona el mensaje del correo electrónico, el cual está integrado al expediente de la Fiscalía, con su respectiva traducción del francés al español.

El correo de Mildenberger se refiere directamente a Lozoya: “Debido a su cargo como integrante del Consejo de OHL México, su negocio de intermediación tiene fuertes vínculos políticos, por lo que él tiene el carácter de intermediario especial. Este negocio particular se considera de alto riesgo por ser comúnmente afectado por la corrupción, por lo que se suele recurrir en forma ordinaria al uso de prestanombres” o testaferros. Mildenberg instruyó a un ejecutivo a “aclarar bien lo que respecta al beneficiario final de la cuenta existente y proceder luego al cierre”; además, pidió al área de cumplimiento regulatorio abrir una investigación en relación con otras relaciones familiares de Lozoya.

A la izquierda, Lozoya aparece como beneficiario directo de la cuenta de Tochos en el banco UBS. A la derecha, Lozoya informa al banco de que el dinero a Tochos sería transferido desde Grupo Villar e Infoglobal.
A la izquierda, Lozoya aparece como beneficiario directo de la cuenta de Tochos en el banco UBS. A la derecha, Lozoya informa al banco de que el dinero a Tochos sería transferido desde Grupo Villar e Infoglobal.

Preguntas sin respuesta

Como cierre de su mensaje, el responsable de UBS hizo las siguientes recomendaciones a sus subordinados para profundizar en la investigación de las empresas ligadas a Lozoya:

“Deberíamos tener copias de los contratos celebrados entre LAACH [Latina American Asia Capital Holding] y la empresa constructora de caminos, así como también deberíamos tener copias de los documentos celebrados entre LAACH y el contratista de negocios”.

“¿Quién se encuentra detrás del contratista de negocios que utiliza LAACH para encontrar a las empresas correctas?”.

“Incentivos: parte de los incentivos recibidos en esta cuenta no pertenecen a nuestro cliente [Lozoya] y son transferidos al “contratista de negocios”. Para verificar si tenemos un problema con el beneficiario final de estos fondos”.

“¿Por qué los incentivos son pagados por la empresa constructora de caminos seleccionada y no por la empresa principal que procura tales empresas de construcción?”.

Tochos, intermediario de obras

En un anterior correo electrónico, dirigido a Mildenberger, se detalló cómo era utilizada la empresa Tochos por Lozoya y su hermana:

“Tochos actúa como contratista de negocios para algunas contrapartes. Tochos se encarga de localizar empresas que puedan hacerse cargo de la construcción de caminos (sector de la construcción). Tochos, por cada contrato en específico, recibe una comisión de la empresa constructora”.

Y en el mismo correo, se precisó el esquema con un ejemplo:

“La empresa X busca a una empresa constructora Y para realizar trabajos de construcción. Tochos cuenta con un mandato de procuración para localizar a este tipo de empresas. Si el contrato se celebra entre empresa X y la Y, entonces Tochos recibe el incentivo de la empresa Y. De esta forma, Tochos se queda prácticamente con todo el importe del incentivo. Los únicos pagos que tiene que realizar Tochos se relacionan principalmente con honorarios jurídicos pagados a abogados”.

El 5 de junio de 2019 MCCI y EL PAÍS ya habían revelado una transferencia de 1,1 millones de dólares que involucraba a Tochos y a Infoglobal; esta nueva investigación permite conocer los detalles de más operaciones entre esas y otras empresas ligadas al caso OHL.

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