Las mujeres del Gobierno salen a defender a un presidente acorralado por la polémica con las feministas

López Obrador repite el discurso del domingo en el que atribuye a los conservadores la manipulación y las protestas del movimiento por la igualdad

Mujeres de distintas colectivas intervinieron las vallas colocadas por el Gobierno en Palacio Nacional.
Mujeres de distintas colectivas intervinieron las vallas colocadas por el Gobierno en Palacio Nacional.Andrea Murcia (CUARTOSCURO)

Las mujeres con puestos de gobierno más relevantes en la lucha por la igualdad y contra la violencia machista han salido esta mañana a defender las políticas de la autodenominada Cuarta Transformación y al presidente, Andrés Manuel López Obrador, al que le acompaña estos días la polémica por sus intervenciones respecto al feminismo y por su apoyo al aspirante de Morena a la gubernatura de Guerrero, Félix Salgado Macedonio, acusado de dos violaciones. En su intervención de este 8 de marzo, López Obrador ha preferido repetir el discurso de ayer y de antes de ayer: “Están contra nosotros. Antes no había estas protestas”.

México amanece al Día Internacional de la Mujer de 2021 mostrando al mundo algunos gestos de protesta ya calificados de históricos. Ante el muro de metal con que el Gobierno ha protegido el Palacio Nacional, las feministas han respondido con flores y han escrito en él los nombres de cientos de víctimas mortales. Se precisa mucho muro para dejar constancia de los 3.000 asesinatos de mujeres que se registran cada año en este país. Sobre la fachada del palacio, adonde no pueden llegar, las activistas proyectaron por la noche sus frases de protesta, una acción que ha desencadenado un aplauso emocionado en las redes sociales: “Ayer fue Argentina, hoy es México”, han dicho algunos mensajes, en alusión al poderío que en los últimos tiempos está mostrando el feminismo en América Latina.

El presidente ha insistido en su mañanera en relacionar las encendidas protestas por la igualdad con la política de sus adversarios, ignorando que el movimiento ha escalado posiciones en el ámbito público en todo el mundo, más allá de los colores partidistas. “Hay muchas maneras de protestar y alzar la voz, pero no tirar bombas, usar martillos, incendiar. Eso es lo que quieren los conservadores. [Estas protestas] empezaron con nuestro gobierno. Valiéndose de un movimiento justo, noble, aprovechan para lanzarse en contra del Gobierno. Antes callaban con las injusticias”, ha criticado. Y ha recurrido a otro mensaje repetido, su señalamiento a los medios de comunicación: “Cuándo la violación de Ernestina Asencio, [en 2007] en la sierra de Zongolica, ¿cuántos reportajes hicieron Televisa, Reforma, Milenio, El Universal?”. “Ahora están contra nosotros”.

En su defensa del feminismo y la igualdad, López Obrador ha recurrido al tono paternalista: “Tenemos que cuidar a las mujeres, incluso a quienes protestan de forma violenta. Imaginen que un petardo o una bomba le estalla a quien la utiliza. No queremos eso. Amamos la vida”, ha dicho en defensa del muro que circunda el Palacio Nacional.

La bandera del presidente cuando trata temas de feminismo ha salido también a relucir en la mañanera: la paridad del Gobierno y los muchos cargos públicos que llevan hoy en México nombre femenino. Precisamente, esas mujeres han aterrizado en la conferencia los enormes problemas que hoy enfrenta la igualdad en este país. “Son las mujeres las que están señalando las políticas públicas y hacia dónde deben dirigirse”, ha dicho la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que días antes se manifestó inequívocamente contra la candidatura de Salgado Macedonio, un nombre que hoy no se ha pronunciado en la mañanera, pero que será, sin duda, el protagonista de la marcha feminista de este día. El senador con licencia espera para esta semana una decisión inminente del partido que le permita continuar su campaña rumbo a los comicios de junio. “Hoy conmemoramos décadas de lucha por la recuperación de los derechos de la mujer”, escribió el aspirante en su cuenta de Twitter.

Las compañeras de Gabinete han defendido sin fisuras la Cuarta Transformación, como se ha dado en llamar esta etapa de Gobierno de López Obrador. La directora general de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, Fabiola Alanís, ha recorrido las últimas medidas puestas en marcha y defendido “el incremento del 65% en los recursos destinados a los Centros de Justicia de las Mujeres”, una de las herramientas más poderosas para el combate integral contra la violencia machista.

Nadine Gasman, titular del Instituto de la Mujer, también ha dado un espaldarazo a la Cuarta Transformación, “que está derribando obsoletas estructuras”. “Nos duelen los feminicidios y sabemos que son una de nuestras mayores deudas”, ha señalado. Los cerca de 3.000 asesinatos de mujeres que se cuentan cada año en México tienen un reparto desigual por el territorio. Casi la mitad de ellos se concentran en cinco Estados, con Guanajuato a la cabeza, una entidad que soporta altos índices de violencia. Le sigue el Estado de México, que rodea la capital, Chihuahua, Baja California y Jalisco. “Es el tiempo de la acción, la unión y las respuestas”, ha zanjado Gasman.

Después, López Obrador, ha vuelto al enfrentamiento político. Ante los medios de comunicación que cada día se congregan en el palacio para transmitir a la ciudadanía sus palabras, el presidente ha cargado de nuevo contra la prensa: “Son subordinados al poder político y al económico. Se reservan la información y mucha gente no se entera de lo que pasa”. Y acto seguido ha puesto un video del Grupo Reforma donde se informaba puntualmente del cóctel molotov lanzado contra el palacio el año pasado. “Los conservadores se meten en estos movimientos a provocar, manipulan. Están pensando en vandalizar, lo que hicieron el año pasado, pero más grande. Si no ponemos la valla arriesgamos la vida de las manifestantes y de servidores públicos. La valla es para prevenir”.

El presidente ha hablado de autoritarismo, manipulación, politiquería, corrupción e injusticia. “Estamos en contra de eso, no del movimiento feminista”, ha dicho. Aunque algunos de esos problemas, como la corrupción y el difícil acceso a la justicia, están lastrando la lucha contra la violencia machista. López Obrador también se ha permitido bromear con una de las frases más polémicas de su gestión en los últimos días: “Rompa el pacto”, le pidieron cientos de personas en las redes sociales, para que dejara de apoyar a Salgado Macedonio como candidato a Guerrero. En los muros del Palacio Nacional se leía anoche lo mismo: “Un violador no será gobernador”. El presidente ha dicho esta mañana: “Ya rompimos el pacto... el que había con la oligarquía”. Es recurrente que López Obrador mezcle distintas cuestiones cuando habla de feminismo.

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