Los bares y antros LGTBI en México: entre la supervivencia y la inclusión

Las restricciones aplicadas a comercios por la pandemia de la covid-19 han orillado a los negocios a diversificarse para evitar el cierre

La drag queen Liza Zan Zuzzi hace un 'lip sync' para entretener a los asistentes del bar Tijuana.
La drag queen Liza Zan Zuzzi hace un 'lip sync' para entretener a los asistentes del bar Tijuana.Alejandra Rajal

La fiesta del orgullo para la comunidad LGBTI en México no se crea ni se destruye, pero la pandemia por la covid-19 la ha transformado. Las viejas noches de antro bajo los colores del arcoíris en el centro histórico o en la Zona Rosa de Ciudad de México ya no existen o son clandestinas. Las abarrotadas pistas de baile al ritmo de Alaska y Dinarama son una estampa que solo está en el recuerdo de la comunidad.

La pandemia le ha pegado duro a los negocios en México, pero en particular a los antros y bares a los que solía acudir la comunidad LGBTIQ, a quienes se les ha acortado la fiesta junto con las restricciones sanitarias. Luis Rivas recuerda que hace poco más de un año, El Baby, uno de los antros más icónicos para gais, lesbianas y personas transgénero, recibía hasta mil personas en un día. “Cerramos El Baby, pero abrimos este restaurante en donde igual hay oportunidad de pasársela bien, divertirse y celebrar el orgullo”, dice el ahora administrador del restaurante bar Tijuana, ubicado a un costado de la Alameda central.

Para no cerrar, Rivas contrató a varias drag queens que ahora funcionan como animadoras o meseras, al mismo tiempo que elaboran dinámicas encaminadas a fomentar la diversidad, como karaokes o loterías con temática gay. “Así, con estas medidas es como nos reinventamos para no parar la fiesta”, cuenta el administrador de este bar a quien no lo detiene ni la torrencial lluvia que azota sobre su negocio.

De acuerdo con cifras del Inegi, más de 1,1 millones de negocios en México han tenido que cerrar la cortina después del confinamiento por la pandemia de la covid-19. Para Ernesto Ruiz, gerente de El Marra, la afectación sigue presente luego de cerrar el proyecto de comida que creó como alternativa a su antro. “Es como salir otra vez del clóset, porque quieres seguir la fiesta, pero hacerlo seguro y no en la clandestinidad”, indica. “La gente prefiere ir a fiestas con ubicación secreta en vez de seguir con nosotros en los lugares establecidos”, comenta al teléfono.

Ruiz también recuerda que en El Marra se podían juntar unas 500 personas en la pista de baile, todos apretujados, festejando el orgullo sin importar la orientación sexual. “La idea de estos lugares, cuando son realmente inclusivos, es que acepten a todos”, dice. Al llegar la pandemia, los centros de diversión manejados por miembros de la comunidad LGTBIQ abrieron sus puertas a heterosexuales, menores de edad y a todo el que quisiera.

La drag queen Ronda D anima el ambiente del lugar con sus comentarios y observaciones. 24 de Junio, 2021.
La drag queen Ronda D anima el ambiente del lugar con sus comentarios y observaciones. 24 de Junio, 2021.Alejandra Rajal

El orgullo de la comunidad que sobrevive a la pandemia

Es casi incompatible pensar en una fiesta del orgullo sin un beso, o con una distancia mayor a metro y medio para festejar. “La Puri nació como espacio para que llegaran todos, para que la vida nocturna fuera realmente diversa”, dice Elías Álvarez, gerente de La Puri, otro de los antros que tuvieron que cerrar hace un año por la pandemia.

Entre antros que se volvieron cantinas o restaurantes, tanto la Zona Rosa como el centro de Ciudad de México se sienten menos festivos. “Sin duda, los lugares LGBT son mucho más festivos que los bares tradicionales”, comenta Ruiz. Y aunque la nueva normalidad parece un concepto que está a la vuelta de la esquina, para los gerentes de los bares de esta comunidad hay una pérdida de identidad cuando se convierten los lugares de antro en centros de consumo de alimentos. “Yo me aferro a la idea de que se puede ejercer la libertad bailando, y habrá que esperar a que esto pase”, dice Álvarez, de La Puri, quien se negó a reconvertir su negocio.

La fiesta espera, pero el orgullo de la comunidad no. Aunque estos espacios han cambiado de hábitos para volverse centros cada vez más inclusivos, buena parte de los parroquianos espera que la pista de baile se vuelva a llenar.

El Tijuana es una bar lgbti que busca revivir el ambiente de su comunidad a pesar de las dificultades económicas que afrontan por la pandemia. 24 de Junio, 2021.
El Tijuana es una bar lgbti que busca revivir el ambiente de su comunidad a pesar de las dificultades económicas que afrontan por la pandemia. 24 de Junio, 2021.Alejandra Rajal

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Darinka Rodríguez

Periodista nacida en Iztapalapa, en Ciudad de México. Es licenciada en Comunicación y Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (2006-2010). Formó parte del equipo de Verne México desde julio de 2017 y en 2021 se sumó a la redacción de EL PAÍS México. Le apasiona andar en bicicleta.

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