GENARO GARCÍA LUNA

Detenido por tortura Luis Cárdenas Palomino, uno de los jefes policiales más cercanos a García Luna

El exmando de la Policía Federal, considerado como la mano derecha de exsecretario de Seguridad, es arrestado en el Estado México

Luis Cárdenas Palomino, exjefe de la división de seguridad regional de la Secretaría de Seguridad Pública, en 2010.
Luis Cárdenas Palomino, exjefe de la división de seguridad regional de la Secretaría de Seguridad Pública, en 2010.Saúl López / cuartoscuro

Luis Cárdenas Palomino, considerado la mano derecha del exsecretario de Seguridad mexicano Genaro García Luna, ha sido detenido la madrugada de este lunes en el Estado de México, según ha informado la Fiscalía General de la República (FGR). Al extitular de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal en el Gobierno de Felipe Calderón se le buscaba desde septiembre del año pasado, cuando un juez emitió una orden de aprehensión por haber supuestamente ordenado y participado de la tortura de “presuntos secuestrados” en 2012. El exmando policial ha sido ingresado en el penal del Altiplano, en Almoloya de Juárez. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha declarado durante su conferencia matutina que la detención se ha logrado porque “ya no hay impunidad” en el país.

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Lejos ha quedado la imagen de aquel Cárdenas Palomino que solía dar las ruedas de prensa con su uniforme impecable. La fotografía difundida la FGR este lunes, muestran al exfuncionario, que llevaba nueve meses fugitivo, con el cabello largo y despeinado y una barba desprolija. El excolaborador de García Luna fue apresado en un fraccionamiento residencial en Nacaupan, un municipio a 13 kilómetros de la capital. Agentes de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y del Centro Nacional de Inteligencia participaron en el operativo, según el comunicado oficial. A Cárdenas Palomino se le acusa junto a otros 12 policías de ordenar y participar en la tortura de cuatro personas, entre ellos el hermano y un sobrino de Israel Vallarta, a quienes les obligaron a firmar confesiones en las que aceptaban pertenecer a una banda de secuestradores conocida como Los Zodiaco.

Cárdenas Palomino comenzó a trabajar en las fuerzas de seguridad en 1989, en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen). Allí conoció a Genaro García Luna, el gran estratega de la guerra mexicana contra las drogas que fue detenido en Estados Unidos en 2019 y enfrenta cinco cargos por supuestos vínculos con el crimen organizado. Desde los noventa, la carrera de Cárdenas Palomino escaló en la estructura policial hasta llegar en 2006 a ser encargado de la Agencia Federal de Investigación y en 2010, titular de División de Seguridad Regional de la Policía Federal de México. En el camino también ocupó el cargo de jefe del grupo de secuestros de la antigua Procuraduría General de la República durante la presidencia de Calderón.

El detenido ocupó un rol crucial dentro de la fallida política diseñada por el zar antidroga de Calderón que ahora enfrenta el peso de la ley en Estados Unidos. García Luna encara una condena a cadena perpetua en caso de comprobarse los cinco delitos que se le imputan: mentir a las autoridades estadounidenses, encabezar una empresa criminal con cinco violaciones a la ley de narcóticos, y conspirar para poseer, distribuir e importar cocaína a EE UU. Por esa misma investigación fue emitida una orden de captura librada en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York contra Cárdenas Palomino, por su presunta protección al Cartel de Sinaloa en alianza con el exsecretario de Seguridad.

Mario Vallarta, el hermano de Israel, y Sergio Cortes Vallarta, sobrino de ambos, fueron torturados junto con otros dos hombres en un caso presentado por las autoridades y difundido en la televisión mexicana. Se trataba de un vídeo del supuesto arresto de la banda Los Zodiaco, entre los que estaban Israel Vallarta y su novia, la francesa Florence Cassez. Las imágenes no eran más que un montaje que terminaron por provocar un conflicto diplomático y una polémica alrededor de la policía, pero las torturas fueron reales. De acuerdo al juez que firmó la orden de aprehensión, hay elementos para suponer que Cárdenas Palomino autorizó que se aplicara a los detenidos toques eléctricos y se les asfixiara con bolsas de plástico para forzarlos a que se declararan culpables. El exmando policial ha quedado ahora a disposición de la justicia.

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