Arturo Zaldívar respalda el cese de José Luis Vargas como presidente del Tribunal Electoral

El presidente de la Suprema Corte de Justicia descarta que haya una crisis constitucional, pero mantiene que “ya no es viable” la continuidad del magistrado al frente de la autoridad electoral

El presidente de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) cesado, José Luis Vargas, durante una entrevista el pasado junio.
El presidente de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) cesado, José Luis Vargas, durante una entrevista el pasado junio.José Méndez (EFE)

El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar, ha pedido este viernes a José Luis Vargas que se aparte de la presidencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Con la polémica caliente todavía por el rechazo de la ampliación de su mandato, el ministro ha considerado que la continuidad de Vargas “ya no es viable” y que “no hay condiciones” después de su cese aprobado por la mayoría de los magistrados de la Sala Superior. Con todo, descarta que haya una crisis de constitucionalidad ni necesidad de reforma electoral, pero mantiene que la destitución del presidente del órgano es necesaria para retomar el canal de institucionalidad de la autoridad electoral tras la reapertura de una investigación contra Vargas por enriquecimiento ilícito.

Zaldívar ha aprovechado su discurso sobre el rechazo a permanecer al frente de la SCJN otros dos años más para responder a otras de las polémicas vinculadas al Poder Judicial en México: la destitución de Vargas por la crisis de confianza en el TEPJF. “La permanencia en la presidencia del Tribunal del magistrado José Luis Vargas ya no es viable, no hay condiciones para que él siga en el cargo que él dice que sigue ostentando. Me parece que con realismo y responsabilidad debería dar un paso a lado y permitir que se retome el canal de institucionalidad”, ha declarado en rueda de prensa. El ministro rechaza que haya una crisis constitucional, pero teme que de no haber cesado a Vargas la crisis institucional del organismo hubiera escalado. “Es una descomposición que se fue llevando a cabo por una serie de conflictos internos, pero no reflejan el ambiente ni la mística del Poder Judicial Federal en su conjunto”, ha añadido.

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Vargas fue cesado tras la votación del pasado miércoles en la que cinco de los siete magistrados de la Sala Superior cambiaron el orden del día de una sesión para evaluar el desempeño del presidente en un clima de descontento. Las críticas a su independencia, las acusaciones de arbitrariedad en sus decisiones y la reapertura de una investigación por el aumento exponencial de sus ingresos desde 2013 hasta más de 36 millones de pesos, casi dos millones de dólares, por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) le valieron la destitución. “A todo servidor público se le debe exigir rendir cuentas”, ha señalado el presidente del Supremo, pero matiza que todavía hay una investigación en curso.

Zaldívar ha accedido a mediar para encontrar una salida que no levante más ampollas de las existentes en el órgano. “No tengo atribuciones constitucionales para intervenir en este conflicto, salvo las que se puedan derivar de un medio de defensa, pero lo hice a solicitud de ellos, como presidente de la Corte y por tanto del Poder Judicial Federal, ante una crisis que se está viviendo”, ha explicado. Por otro lado, ha alagado la trayectoria del sustituto temporal nombrado por el tribunal, Reyes Rodríguez. “Me parece un magistrado muy serio, estudioso, no tengo ningún problema con él”, y ha asegurado que no ha habido vetos para elegir al próximo presidente del tribunal.

Vargas, que tenía mandato hasta 2023, ha impugnado la decisión de sus compañeros magistrados. Sin embargo, Zaldívar le ha pedido que se haga a un lado y que tome una “una decisión con altura de miras, responsabilidad y realismo”, ya que la votación de su cese se resolvió por mayoría. Aunque ha preferido no pronunciarse sobre una reforma electoral, ha mantenido que después haberse reunido con una magistrada y cuatro magistrados del tribunal para conciliar, la decisión final sobre Vargas dependerá del TEPJF. “Es momento de anteponer cualquier ambición personal al bien del país, de la justicia electoral. Noté ese ánimo en la magistrada y magistrados ayer, ojalá Vargas haga le haga una exhortación respetuosa”, ha sentenciado.

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