El enviado de Biden para el cambio climático, John Kerry, visitará la frontera sur la próxima semana

El representante de Estados Unidos viajará con López Obrador al Estado de Tabasco para conocer el programa Sembrando Vida, uno de los proyectos insignia del presidente

El puente internacional de Ciudad Juárez, en el Estado de Chihuahua.
El puente internacional de Ciudad Juárez, en el Estado de Chihuahua.Luis Torres (EFE)

De la frontera norte a la frontera sur, el Gobierno mexicano ha hecho este viernes dos anuncios que tienen que ver con sus relaciones con Washington. La reapertura de los pasos terrestres con Estados Unidos para viajes no esenciales y personas vacunadas se dará el 8 de noviembre después de más de un año y medio de cierre. Además, Andrés Manuel López Obrador ha informado de la visita que el enviado de la Administración estadounidense para el cambio climático, John Kerry, hará el lunes al límite con Guatemala.

El presidente viajará con Kerry, quien fue secretario de Estado con Barack Obama, al municipio de Balancán, en los límites del Estado de Tabasco con Guatemala. “Viene a ver el programa Sembrando Vida”, ha dicho el mandatario, sobre uno de sus proyectos insignia, que consiste en dar apoyos a los agricultores para que planten árboles frutales o maderables en sus parcelas.

La crisis migratoria, con números récord de entradas a EE UU, ha marcado la agenda bilateral en este primer año de la Administración Biden. México mantiene un fuerte despliegue de la Guardia Nacional en la frontera norte y sur, pero el presidente mexicano ha insistido en la necesidad de ir más allá y abordar las causas profundas de la migración.

En ese sentido, López Obrador ha intentado convencer a la Casa Blanca de financiar la expansión en Centroamérica de Sembrando Vida, un programa que ha sido duramente criticado por organizaciones ambientalistas por considerar que fomenta la deforestación. No es el único punto polémico de la agenda del Gobierno. Su apuesta por los hidrocarburos, ejemplificada por la construcción de la refinería de Dos Bocas, y la propuesta de reforma energética, que limitará la generación de centrales renovables privadas, chocan con los compromisos internacionales de combate al cambio climático que Biden y Kerry abanderan.

Días después de la visita del alto funcionario estadounidense, reabrirá la frontera norte, que lleva 19 meses cerrada por la pandemia de covid-19. El regreso a la normalidad se había convertido en una prioridad de la diplomacia mexicana. Sin embargo, no todos los vacunados podrán disfrutar de la reapertura terrestre. Estados Unidos no reconoce las vacunas CanSino y Sputnik V, que las autoridades mexicanas han aplicado a varios millones de personas. “Tenemos que ver los tipos de certificados [de vacunación] que México tiene, hay muchas preguntas, diferentes tipos de universos de personas”, declaró el canciller el martes, cuando adelantó la próxima apertura de la frontera.

Hasta ahora, solo se permitían los viajes terrestres de residentes o trabajadores fronterizos, considerados “esenciales”. Los turistas, en cambio, tenían que viajar en avión. El martes, el secretario de Seguridad Nacional de EE UU, Alejandro Mayorkas, destacó en un comunicado la importancia económica de los viajes transfronterizos: “Benefician nuestra economía en la frontera. Estamos contentos de dar estos pasos para reanudar los viajes regulares en una manera segura y sustentable”.

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Jon Martín Cullell

Es redactor de la delegación de EL PAÍS en México desde 2018. Escribe principalmente sobre economía, energía y medio ambiente. Es licenciado en Ciencias Políticas por Sciences-Po París y máster de Periodismo en la Escuela UAM- El PAÍS.

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