A los Pumas se les escapa la presa y la felicidad en el último minuto

El equipo de la UNAM ganaba el partido por dos goles y el Seattle Sounders logra empatarle con penaltis (2-2) en la final de ida de la Liga de Campeones de la Concacaf

El delantero de Pumas, Juan Dinenno, recibe una falta en el área, durante la final de la Liga de Campeones de la Concacaf.
El delantero de Pumas, Juan Dinenno, recibe una falta en el área, durante la final de la Liga de Campeones de la Concacaf.Jaime López (Getty Images)

Los Pumas han vuelto a una final. También lo hizo el sufrimiento. El equipo jugó contra sus propias limitaciones de plantel y presupuesto para alcanzar el partido más importante en la punta norte de América. Los futbolistas felinos batallaron bajo la siempre incómoda lluvia frente a Seattle Sounders, dos veces campeón en Estados Unidos. Los locales lo tenían resuelto el partido en más de una hora de partido (2-0) hasta que los errores estropearon los planes y provocaron dos penaltis anotados por Nicolás Lodeiro. Noche de bronca total para el vestuario de los universitarios.

Uno de los orgullos deportivos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es su equipo de fútbol. La nómina se basa principalmente en sus juveniles y en una camarilla de extranjeros que llegan con zozobra en los pies y terminan por aumentar su valor. Jugador que empieza a brillar termina con un letrero de venta. Los Pumas son el cuarto equipo con menor valor de México —27,9 millones de euros frente a los 74 millones del Monterrey — y, en contraste, uno de los semilleros de nuevos talentos. ¿Y prodigios? Desde Hugo Sánchez, Luis García, Jorge Campos y Héctor Moreno han escaseado. Los Pumas forjados desde 2020, con Andrés Lilini, funcionan mejor como amalgama que como solistas. Así salieron a atacar este miércoles.

Sobre el césped del estadio Olímpico Universitario, el Seattle Sounders intentó tomar los mandos del partido. Los Pumas, con más calma y aplomo, esperaban los contragolpes para encontrar sus mejores jugadas. Así encontraron un tiro del brasileño Rogéiro que fue desviado por el meta Stefan Frei y también la jugada en la que aplastaron a Juan Dinenno en el área, jugada válida un penalti. El tiro tuvo que hacerse dos veces porque en la primera ocasión Frei se adelantó, en la segunda ya no pudo detener el tiro del goleador felino. Un gol gritado con coraje por parte de unos aficionados más empapados que cansados. Pero el fútbol da y también despoja. Los locales perdieron por lesión a Alan Mozo, jugador bisagra por la lateral derecha.

A dos minutos del inicio del segundo tiempo, Jesús Rivas, suplente in extremis de Mozo, centró a Dinenno para hacer el 2-0. Un gol para mimar la autoestima de los universitarios que ligaban dos derrotas en el campeonato mexicano. Parecía ser una noche de consagración. La tranquilidad duró hasta que el silbante dictaminó penalti a favor del Seattle por una mano de Sebastián Saucedo a 15 minutos del final. Un fallo propio de entrenamiento que empezaba a derrumbar la victoria. Gol de Lodeiro y a esperar. Cuando los felinos parecían tener el triunfo en las garras, una patada de Efraín Velarde en el último minuto fue bien vista por el videoarbitraje. Nada se escapa a la tecnología, o bueno, casi nada. El uruguayo Lodeiro marcó para aplacar al equipo mexicano y dejar todo en la casilla de inicio para la vuelta: 2-2 y a intentar poner a punto a todos los jugadores.

El fútbol mexicano mira de soslayo la actuación de los Pumas en el máximo torneo en la Concacaf. Los equipos mexicanos se han quedado con el título que vale jugar un Mundial de Clubes desde 2005. Ese año, para dolor de los aficionados de la UNAM, el equipo universitario perdió la final frente al Saprissa de Costa Rica. Ese negro antecedente planea sobre los felinos que desconocen maldiciones. Para eso, el miércoles 4 de mayo tendrán que ponerse a prueba ya sin el apoyo efervescente de sus hinchas del Olímpico Universitario.

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Sobre la firma

Diego Mancera

Es coordinador de las portadas web de la edición América en EL PAÍS. También se encarga de informar de historias deportivas de México. Empezó a trabajar en la edición mexicana desde 2016. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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