Morena, PRI y PAN apoyan que Sandoval rechace ir al Congreso para hablar sobre el hackeo y la ciberseguridad

Movimiento Ciudadano se queda solo al pedir explicaciones públicas al secretario de Defensa y el partido recibe acusaciones de falta de respeto y de oportunismo político

El secretario de Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, durante una conferencia de prensa en agosto, en Ciudad de México.
El secretario de Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, durante una conferencia de prensa en agosto, en Ciudad de México.Luis Barron (Getty Images)

La última tormenta política ocasionada por la prórroga hasta 2028 de las tareas de seguridad civil encomendadas al Ejército sigue dando coletazos. La aprobación en el Senado de esta iniciativa no ha cerrado las heridas abiertas entre los partidos y lo que en otros momentos pudiera parecer un aleteo de mariposa en el día a día legislativo se convierte hoy en todo un torbellino mediático. Algo así ha ocurrido con la petición cursada al secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval, para que acuda al Congreso a informar de varios asuntos. Movimiento Ciudadano solicitó la comparecencia pública en la Comisión de Defensa, el secretario Sandoval les invitó a compartir información en la Sedena y el diputado naranja Sergio Barrera le expresó su malestar por no acudir al Congreso. El intercambio de pareceres ha acabado con una cita pospuesta que aún no tiene fecha. Por si fuera poco, también se ha suspendido la comparecencia prevista para este miércoles en el Senado, donde, en principio, se anunció a Sandoval y al titular de Marina, Rafael Ojeda. Solo acudirá la responsable de Seguridad Pública, Rosa Icela Rodríguez. La opacidad de los militares es un asunto que se ha cuestionado en los últimos debates, en los que se discutía el amplio poder que están tomando en el país.

Morena por descartado, pero también los principales partidos políticos de la oposición han quitado ahora hierro al asunto y han salido en defensa de Sandoval. Argumentan que la Comisión no tiene capacidad para obligar a dicha comparecencia en la Cámara baja y que tradicionalmente estos encuentros se han celebrado en la Sedena, donde siempre han sido bien recibidos y bien atendidos. Acusan a Movimiento Ciudadano de aprovechar políticamente el ruido de la “militarización del país”, unas aguas que aún bajan turbias. Para enredar aún más la madeja ha servido la intervención del secretario de Gobernación, Adán Augusto López, que ha acusado al diputado Barrera de faltarle al respeto al general Sandoval en la carta que le envió. Y el presidente del Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, también ha puesto su granito de arena en la polémica: “Politiquería”, ha dicho.

Movimiento Ciudadano ha publicado la carta enviada a Sandoval, cortés y protocolaria. “Pedimos su comparecencia en la Comisión de Defensa del Congreso porque queríamos conocer lo ocurrido con la filtración de datos de la Sedena, que es un tema grave, y porque ahora estamos discutiendo los Presupuestos y puede que haya que dotar más recursos para la seguridad cibernética”, dice el diputado Barrera. No conoce las razones por las que Sandoval finalmente pospuso la cita, pero sí ha querido defender el contenido de su carta, que publicó en Twitter, en el que le desea todos los éxitos, pero añade: “No puedo pasar la oportunidad para comentarle, con todo respeto, que la idea principal de esta reunión de trabajo fue generar un ejercicio abierto y de rendición de cuentas con los ciudadanos, y no una reunión cerrada en las instalaciones de la Sedena”, un formato, dice, con el que Movimiento Ciudadano no está de acuerdo. Efectivamente, le dice que es importante abordar los asuntos de ciberseguridad y escuchar las explicaciones del secretario. Además, le manifestaba su intención, a pesar de todo, de acudir a la reunión en la Sedena.

Entre los principales partidos de la oposición, el PRI ha reaccionado con indignación ante Barrera. La diputada Paloma Sánchez, secretaria en la comisión de Defensa, le ha acusado “de hacer chisme y escándalo” y de usar el asunto “como un tema político de uso en redes”. Sánchez está segura de que Sandoval dará explicaciones, “como lo ha hecho siempre que se le ha solicitado. Esto solo es un tema para llamar la atención” por parte de Movimiento Ciudadano, ha dicho a este periódico. Su defensa de Sandoval ha sido cerrada: “Nos respondió el mismo día que se le pidió, tiene formas y educación. Es un general de la Defensa y ha sido una falta de respeto” hacia él la actuación de Barrera.

Más templado se han mostrado en el PAN, a cuyo partido pertenece el presidente de la Comisión de Defensa en el Congreso, Ricardo Villarreal, conciliador con ambas partes. “No ha habido desaire por parte de la Sedena, donde siempre hemos celebrado las reuniones y no queremos romper el diálogo bajo ninguna circunstancia. Estas reuniones tienen que ser privadas porque se trata de la seguridad nacional, pero estamos en un momento de gran polarización política. Las críticas a Barrera también se han excedido, no hubo falta de respeto por su parte, ni desdén en la Sedena”.

Villarreal ha explicado que la Comisión, en todo caso, no tiene capacidad para obligar a nadie a comparecer, eso es tarea de la Junta de Coordinación Política, donde Movimiento Ciudadano ya ha presentado su petición oficial. Si se llama o no a Sandoval al Congreso, se debatirá en esa junta la semana que viene.

Respecto al mal explicado cambio de planes en el Senado, el presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal, recurrió a la “tradición” para decir que en estos informes de Gobierno suele participar solo el titular de Seguridad Pública, en este caso Rosa Icela Rodríguez. Aunque ha reconocido que “en otro momento” se podrá llamar a los secretarios de Defensa Nacional y de la Marina, de quienes, ha dicho, tienen voluntad de comparecer. Sandoval y Ojeda estarán en el Senado, pero no comparecerán, dijo Monreal. En la mañana de este miércoles, sin embargo, Sandoval estaba a muchos kilómetros de la Cámara alta, en Tamaulipas, acompañando al presidente del Gobierno. También Rodríguez, pero se los esperaba.

Llueve sobre mojado en las cuestiones que afectan a la transparencia del Ejército, cuya actividad, naturalmente secreta, ha quedado estos días expuesta por la ingente filtración que el grupo de hackeadores Guacamaya ha sacado a la luz, evidenciando, además, los problemas de ciberseguridad que atraviesa el cuerpo armado. Apenas hace unos días, el Senado aprobó la permanencia de los militares en las calles, con los votos en contra del PAN y un juego político previo de enorme tensión parlamentaria. Para sacarla adelante se tuvieron que agregar algunas salvaguardas que aún no han entrado en vigor, como la comparecencia en la Cámara dos veces al año de los responsables militares para informar de extremos que son de interés público.

El desgaste que ha producido esta medida casi se ha repartido por igual. En las filas de Morena, el partido del presidente Obrador, la “militarización” no es plato de gusto, contra ella lucharon cuando estaban en la oposición y ha tenido fuerte contestación interna, aunque ahora la han aprobado. En la oposición, el PAN se ha puesto en contra de extender las tareas del Ejército en la calle, pero era consciente de que los militares gozan de una amplia popularidad entre la ciudadanía, más si cabe entre sus propios electores. Al PRI también le ha costado una profunda división en sus filas y con sus aliados políticos de la oposición. Los senadores priistas se negaron casi hasta el final a votar la propuesta que había ya pasado por el Congreso: la presentó una diputada de este partido.

En esta ocasión, la comparecencia de Sandoval, Movimiento Ciudadano se ha quedado solo. Todos han cerrado filas con el general.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS México y reciba todas las claves informativas de la actualidad de este país

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS