Las autoridades mexicanas descartan que las drogas estén detrás de la ola de intoxicaciones en colegios

Los menores han regresado a las clases en varias de las escuelas pese a que todavía quedan muchas preguntas sobre qué causó los desmayos y vómitos de los alumnos

La titular de la secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, durante la conferencia mañanera del 8 de noviembre de 2022.
La titular de la secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, durante la conferencia mañanera del 8 de noviembre de 2022.MAMAHUA 3

Los 204 alumnos intoxicados en los Estados de Hidalgo, Chiapas y Veracruz el mes pasado han sido dados de alta y muchos ya han regresado a clase. Los exámenes toxicológicos realizados por las Fiscalías correspondientes a los menores han resultado negativos, según ha informado este martes Rosa Icela Rodríguez, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Todas las investigaciones están abiertas y todavía no se sabe con certeza qué ha podido ocasionar la ola de intoxicaciones que ha tenido en alerta a varios Estados en el último mes. La Fiscalía de Hidalgo tiene la hipótesis de que los 27 alumnos que enfermaron en una escuela de ese Estado seguían “una tendencia simulada en redes sociales”. En Chiapas, una línea de investigación apunta a un adolescente que traía pastillas para bajar de peso y que compartió con otras cuatro personas.

“Las pruebas toxicológicas tomadas a los estudiantes resultaron negativas a metanfetaminas, marihuana, cocaína y opiáceos, así como otras sustancias como solventes, arsénico, cianuro y fosfuros”, refirió la titular. En Bochil, Chiapas, dos de las pruebas dieron positivo a “metabolitos provenientes de benzodiacepinas”, sustancia que se utiliza como calmante y que fue suministrada a los alumnos tras su llegada al hospital. “Las Fiscalías de los Estados continúan con sus indagaciones”, repitió Rodríguez en diversas ocasiones, consciente de que, un mes después, los padres siguen sin respuestas claras sobre lo sucedido.

Rodríguez ha indicado que una de las líneas de investigación gira en torno a cuatro alumnos del centro, que declaran que un adolescente compartió con tres varones y una niña unas pastillas para bajar de peso que había traído de casa. Las ingirieron con bebida energizante, según la titular. Otra línea de investigación se refiere a que los maestros dejaron solos a los alumnos durante una hora y media, tiempo suficiente para que un hombre, según cuenta uno de los adolescentes, entrase al recinto y repartiese botellas de agua.

Pese a las explicaciones de las autoridades, sigue habiendo preguntas y contradicciones. Las pruebas efectuadas por tres familias en Álamo Temapache, al norte de Veracruz, dieron positivo en cocaína, mientras que los análisis de la Fiscalía dieron negativo para cualquier droga. En el caso de Bochil, Chiapas, siguen las investigaciones para esclarecer, después del resultado negativo de los exámenes toxicológicos, lo que ocasionó el ingreso de varios alumnos. Uno de los chicos entró en coma y estuvo internado durante varios días, pero todavía no se sabe lo que le llevó a ese estado.

Todo comenzó en una escuela en Bochil, un pequeño pueblo en los Altos de Chiapas, en el sur de México. Allí, 57 jóvenes de 13 a 15 años empezaron a acudir al hospital con dolor de estómago y convulsiones. Algunos incluso perdían el sentido. Tres padres hicieron pruebas toxicológicas de manera independiente y el resultado fue claro: cocaína. Un mes después, todos los alumnos ingresados han sido dados de alta y la Fiscalía dice que “continúan las indagatorias del caso”.

Algunos adolescentes aseguraron aquellos días que tras ver a sus compañeros con mareos y vómitos, ellos empezaron a sentirse mal, aunque no habían bebido ni comida nada. La escuela reabrió este lunes y los alumnos pudieron volver a clase, después del acuerdo alcanzado entre los padres y la dirección. El centro ha creado una jornada de atención preventiva de la salud para padres de familia, alumnos y docentes, “con la finalidad de sensibilizarlos sobre los riesgos que implican las adicciones, la violencia y la comisión de delitos en el entorno escolar”, ha comentado Rodríguez.

En Tapachula, Chiapas, también se han reanudado las clases, ahora en un colegio franqueado por guardias de seguridad, cámaras de vigilancia en los pasillos y hasta vigilantes en los baños. Allí, la hipótesis principal que maneja la Fiscalía es la intoxicación por alimentos, y los investigadores están analizando el colorante de unos dulces que se venden en el exterior de la escuela.

Algunos de los 49 alumnos que se intoxicaron en Veracruz hablaron de una cortina de humo que cubrió el lugar en el que estaban, y que supuestamente provenía de un laboratorio del centro. Sin embargo, los investigadores tampoco encontraron nada en este caso, y se siguen buscando pruebas que expliquen lo sucedido. Los dos casos del Estado de Hidalgo, que suman un total de 44 alumnos intoxicados, siguen sin resolverse. Allí, una de las líneas de investigación indicada por la Fiscalía apunta a que los alumnos estaban siguiendo una tendencia simulada en redes sociales, en la que los adolescentes ingieren pastillas a propósito para enfermarse.

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