Plantón en ingreso a la mina a cargo de la empresa Equinox Gold, en la comunidad de Xochipala, Guerrero.

La riqueza envenenada bajo la tierra de Guerrero

José Luis Pardo Veiras / Marlén Castro|Chilpancingo (Guerrero)|

La promesa de prosperidad de las mineras a los pueblos del Cinturón de Oro de Guerrero se ha convertido en una nueva condena: intoxicación con metales pesados, escasez de agua, desplazamientos, secuestros, extorsión y reclutamiento. Si con la droga había control y tránsito para exportar un producto, con el oro ha habido una ocupación del territorio para exprimir los dividendos que deja la minería y un legado tóxico.

newsletter

Recibe la mejor información en tu bandeja de entrada