Heffner sabe que lo máximo que puede ganar es unos 2.500 quetzales al mes trabajando duro en varios empleos, como está haciendo él, insuficiente para pagar a un traficante y migrar a Estados Unidos.

Dejar atrás la adolescencia rumbo a Estados Unidos

Giovanna Dell’Orto|Woodbury (Minnesota)|

Un número sin precedentes de migrantes menores de edad centroamericanos han cruzado México y llegado a EE UU en los últimos cinco años, creciendo hasta un récord histórico a mitad de 2019. Algunos de estos adolescentes comparten aquí, con un candor apabullante, sus enormes cicatrices, sus miedos y esperanzas

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