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Coordinado por Anna Argemí

Moneda PAR: recuperando éxitos de los clubes de trueque

El funcionamiento de la criptomoneda argentina puede inspirar a las monedas españolas

La "Bitcoineta", vehículo que atravesará el continente desde Argentina, con el objetivo de difundir por los lugares más inhóspitos de Latinoamérica los conocimientos sobre el bitcoin.
La "Bitcoineta", vehículo que atravesará el continente desde Argentina, con el objetivo de difundir por los lugares más inhóspitos de Latinoamérica los conocimientos sobre el bitcoin.Juan Ignacio Roncoroni (EFE)

Moneda PAR, nacida en 2017 en Argentina es una criptomoneda basada en confianza mutua (a diferencia de Bitcoin cuya creación es fiduciaria) en que la gente sigue practicando varias técnicas exitosas de los clubes de trueque que prosperaron ya hace dos décadas. Las voy a presentar como secretos aplicables también para monedas españolas.

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Una de las personas claves en esta moneda es Heloísa Primavera, quien jugó un papel importante en la promoción de esta experiencia histórica. Ella explica algunos puntos claves en un taller de la Conferencia Virtual Iberoamericana de Monedas Sociales que se celebró en abril. Para mayor información véase su manual:

  • El concepto de prosumidor: Se introdujo esta palabra, acuñada por Alvin Toffler en su libro “La Tercera Ola”, para destacar que nadie es exclusivamente productor o consumidor, sino que cualquier persona tiene ambos aspectos, con el fin de balancear entre la producción y el consumo (y también para que la gente entienda que cada producción tiene que satisfacer necesidades reales).
  • Ferias semanales: Un típico error que cometen muchas monedas sociales es organizar ferias poco frecuentes (mensuales o menos), mientras que las ferias semanales harán que los intercambios en moneda social sean parte de la vida cotidiana.
  • Pago completo de bienes y/o servicios en moneda social: Es necesario excluir la moneda oficial en las ferias.
  • Capacitación de los nuevos socios: ¿Quién soy (datos de contacto), ¿Qué me gustaría ofrecer regularmente?, ¿Qué podría ofrecer eventualmente (saberes/objetos en desuso)?, ¿Qué experiencias de intercambio sin dinero he tenido anteriormente? Y ¿qué necesito hoy o podría consumir en este mercado?
  • Cerrar cada feria con un poco de reflexión, con las siguientes seis preguntas: ¿Qué aprendí? ¿En qué mejoré?, ¿A qué/quién contribuí?, ¿Qué (no) disfruté?, ¿Qué podría hacer con estos aprendizajes?, y ¿A qué me comprometo hoy?
  • Alternar distintos roles en ferias: Son rotativas las funciones, como recepcionista, animador y cronometrista, para que a fin de cuentas aprendan todos a representar todos los papeles esenciales.

Tuve la suerte de asistir a una capacitación en 2001 en Buenos Aires donde cada nuevo socio contaba a los demás lo que puede ofrecer (como productor) y lo que desearía obtener (como consumidor), pidiéndoles que levanten la mano para visualizar las posibles transacciones. Por ejemplo, dijo alguien: “Mi nombre es Facundo Martini, ahora llevo un año sin trabajo, pero antes trabajé como contabilista, aprendí a tocar bossa nova y tengo un garaje desocupado. Mi hija tiene 8 años y quiere practicar el inglés, pero no sé cómo darle esa oportunidad.” Levantó la mano una señora que iba a abrir una panadería, pues ella necesitaba asesoría fiscal, y ahí se visualizaba que se podría satisfacer una necesidad, al menos en teoría.

Alvin Toffler acuñó el concepto de prosumidor: nadie es exclusivamente productor o consumidor, sino que cualquier persona tiene ambos aspectos

A veces había personas que no sabían decir lo que podían ofrecer, y el animador le ayudaba a encontrar qué podía hacer. Me acuerdo de que una ama de casa no sabía qué podía ofrecer, y el animador le preguntó “Pero vos sabés preparar empanadas y planchar, ¿no?” para que ella encontrara cómo ser útil para la sociedad. Después se formaron pequeños grupos para tratar de ver posibilidades de emprendimiento al juntar lo que tenía cada uno. Por ejemplo, un grupo con una buena pizzera y una moto/bicicleta podría montar una pizzería a domicilio. Obviamente un emprendimiento no es tan fácil, pero realizar tales reflexiones repetidamente servía para que los socios se dieran cuenta de sus potenciales como emprendedores colectivos.

Actualmente la Moneda PAR tiene nueve nodos en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Santa Fe, así como en la Ciudad de Buenos Aires. Desde el año pasado han nacido experiencias hermanadas en otros países sudamericanos, como Luna en Bogotá (Colombia), Muyu en Quito (Ecuador), Pétalo en Valparaíso (Chile) y SOL en Uruguay. Esperemos que esta buena práctica de fomentar relaciones económicas sea compartida también en España.

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