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Coordinado por Anna Argemí

Hanbat Lets, una historia monetaria de más de dos décadas

Corea del Sur cuenta con una de las monedas sociales más longevas del mundo y ahora está preparando un proyecto de divisa climática para impulsar actividades de los socios que ralenticen el cambio climático

Los socios de Hanbat Lets se encuentran de vez en cuando para realizar actividades conjuntas, como picnics, cenas, cosecha de arroz, uva y ciruela.
Los socios de Hanbat Lets se encuentran de vez en cuando para realizar actividades conjuntas, como picnics, cenas, cosecha de arroz, uva y ciruela. Miguel Yasuyuki Hirota

Corea del Sur también tiene sus propias monedas sociales, incluso una de las más longevas del mundo. Hanbat Lets nació en Daejeon en el 2000 y ha mantenido una amplia membresía, principalmente más de 500 familias. La comunidad incluye también comercios locales y otras actividades relacionadas como una clínica, una escuela y grupos de crianza de niños. Este mes quisiera presentar esta moneda social que sigue realizando sus innovaciones, basándome en una videoconferencia en la que yo mismo fui el anfitrión.

Hanbat Lets nació como una iniciativa de la Agenda XXI (un acuerdo de la ONU para fomentar el desarrollo sostenible) impulsada por la Administración pública en la época en que este país asiático todavía padecía consecuencias de la crisis monetaria de 1997. Su funcionamiento no difiere mucho de otras monedas sociales de este modelo, los socios se encuentran de vez en cuando para realizar actividades conjuntas, como pícnics, cenas, cosecha de arroz, uva y ciruela, y varias actividades culturales, entre otras. Se efectúan aproximadamente entre 7.000 y 17.000 transacciones por año y las facturaciones anuales oscilan entre 105 y 210 millones de durus (un duru equivale a un won, al cambio entre 77.000 y 153.000 euros).

Otro aspecto destacable no solo en Daejeon, sino también en otras partes del país, es el uso de la palabra pumasi, que significa “trabajo comunitario conjunto” (similar a “tequio” en México y “minga” en los países andinos). Se utiliza pumasi como traducción de moneda social. Dicho de otro modo, los coreanos se refieren a un concepto popular en vez de otro más académico para que la gente entienda que se trata de algo ancestral.

Los coreanos se refieren a las monedas sociales con un concepto popular en vez de otro más académico para que la gente entienda que se trata de algo ancestral

Uno de los secretos que explican el éxito duradero de esta moneda es la fundación de la Cooperativa Médica Mindlle (diente de león), que es fruto de un azar porque uno de los socios fundadores era un médico tan querido que otros socios quisieron contar con él. Obviamente, se puede pagar parte del coste en duru (moneda social) y en realidad se hacen el 24% de las transacciones en esta divisa en el sector de salud (seguida por 21% en comercios locales, 13% en cuota de membresía, 11% en educación y eventos y 8% en reciclaje, entre otros).

Esta cooperativa no solo atiende a sus socios consumidores, sino también a otras personas del barrio, sobre todo los económicamente desfavorecidos, además de fortalecer la salud de los vecinos. Desde 2013 es una cooperativa social.

Un nuevo proyecto que se está desarrollando últimamente es Hanbat Pay, app de pago en teléfonos móviles que permite que los consumidores realicen donaciones. En este sistema los consumidores eligen un proyecto social y efectúan pagos a través de esta aplicación.

El 97% del importe pagado será recibido por el comercio local, mientras que el 2% se dona al proyecto favorito y el resto se lo queda la operadora para cubrir los costes de la operación. Entre septiembre de 2020 y agosto de 2021 se han donado ya 42.600 euros. Además, están preparando un proyecto de moneda climática para impulsar actividades de los socios que ralenticen el cambio climático. Por último, en diciembre se fundará la Red Coreana de Monedas Sociales junto con otros grupos.

Hanbat Pay es una iniciativa que demuestra tanto el potencial como el límite cuando se involucra a la administración pública. Ellos tienen sus propias motivaciones y suelen ser poco flexibles a la hora de responder a las reivindicaciones de la sociedad civil, lo que explica que coexiste la cooperativa Hanbat Pay y la asociación Hanbat LETS para buscar distintas finalidades.

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