Poliomielitis
Tribuna
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La necesidad de financiar el impulso final para erradicar la polio

Los Centros estadounidenses para el Control y Prevención de Enfermedades alertan de que retroceder en la vacunación podría ocasionar una reaparición global de la poliomielitis, que para 2032 puede paralizar hasta 200.000 niños y niñas cada año

Una niña recibe gotas de la vacuna oral contra la poliomielitis, durante una campaña de inmunización en la ciudad de Karachi, en Pakistán.
Una niña recibe gotas de la vacuna oral contra la poliomielitis, durante una campaña de inmunización en la ciudad de Karachi, en Pakistán.AKHTAR SOOMRO (Reuters)

En la India, donde crecí, no tuve acceso a la vacuna contra la polio y la enfermedad acabó por paralizar mis piernas. Como resultado, he pasado por varias cirugías y no puedo caminar sin aparatos ortopédicos y muletas. Mi historia no era única. En ese entonces, se estimaba que la enfermedad paralizaba unos 350.000 niños y niñas al año en todo el planeta. En 1988, cuando tenía diez años, se lanzó la Iniciativa Mundial de Erradicación de la Poliomielitis (IMEP).

Treinta y cuatro años más tarde, las campañas de inmunización casi la han eliminado. Pero, a menos de que hoy financiemos un nuevo esfuerzo de vacunación, correremos el riesgo de que la enfermedad reaparezca.

La IMEP –que coordina los esfuerzos de trabajadores de primera línea, comunidades, Gobiernos nacionales y socios globales para inocular a los menores– ha desempeñado un papel fundamental en la reducción de los casos, y hoy encabeza la ofensiva para eliminar la enfermedad del todo. Desde 1988, la IMEP ha ayudado a inmunizar tres mil millones de niños y niñas, y más de 20 millones de personas que de otro modo habrían quedado paralizadas, pero que hoy pueden caminar.

Sin embargo, la lucha no se ha acabado. Pakistán y Afganistán, los dos países donde la enfermedad sigue siendo endémica, han informado de solo cinco casos de poliovirus “salvaje”, o sin control, en 2021 y tres casos en lo que va de 2022. Puede sonar alentador, pero la presencia de esta enfermedad, en cualquier lugar, es una amenaza para los niños y niñas de todo el mundo. Además, la pandemia de coronavirus ha evidenciado lo rápido que una enfermedad infecciosa puede propagarse.

El problema es grave, ya que los esfuerzos de erradicación de la poliomielitis financiados por la IMEP se detuvieron durante la pandemia para reasignar los recursos a la respuesta contra la covid-19. La suspensión de las campañas de inmunización hizo que millones de niños y niñas no pudieran recibir sus dosis. Como resultado, cerca de 2.000 menores de edad quedaron paralizados en los últimos dos años por el poliovirus circulante derivado de la vacuna (cVDPV2), una variante que puede aparecer en comunidades poco inmunizadas en partes de África, Asia y Europa.

La suspensión de las campañas de vacunación contra la polio hizo que millones de niños y niñas no pudieran ser inmunizados. Como resultado, cerca de 2000 menores quedaron paralizados en los últimos dos años

Así que, aunque estamos en cerca del 99% de erradicación de la polio, este trecho final para alcanzar los cero casos puede ser difícil. Es por lo que la IMEP lanzó un ambicioso plan de 4,8 mil millones de dólares durante la última Semana Mundial de la Inmunización, con el fin de ayudar a acabar con la infección para 2026.

La estrategia consiste en vacunar 370 millones de niños y niñas anualmente durante los próximos cinco años, y elevar la integración entre los diferentes actores comunitarios para alcanzar la inmunización. Por ello se requiere colaborar con líderes comunitarios, clérigos y personas influyentes para ganarse la confianza de la gente, aumentar la aceptación de la vacuna, enfrentar la desinformación; y mejorar la vigilancia y la respuesta de la comunidad ante la aparición de casos.

Invertir en la erradicación también genera beneficios más amplios, como: el fortalecimiento de la infraestructura de salud, la provisión de inmunizaciones de rutina y el refuerzo de otros servicios sanitarios dirigidos a comunidades desatendidas. El programa contra la polio ha dado seguridad al mundo frente a muchas enfermedades emergentes, al detectar brotes de sarampión, fiebre amarilla y ébola, y responder a ellos.

La IMEP y sus entidades asociadas ayudaron a desarrollar e implementar una vacuna oral de próxima generación –la nOPV2– que ayudar a detener brotes de la de tipo 2. Lo más notable es que la sólida red de vigilancia de la IMEP ayudó a coordinar una respuesta de salud pública ante el coronavirus en 50 países de África, Oriente Medio y Asia. La repuesta incluyó la entrega de viales, la detección y monitorización de casos, el rastreo de contactos y la concienciación acerca del virus.

Esta ofensiva quinquenal final para erradicar la polio –con un coste estimado de al menos de mil millones de dólares al año– se debe financiar y ejecutar plenamente. Los Centros estadounidenses para el Control y Prevención de Enfermedades advierten que retroceder en los esfuerzos de erradicación, podría ocasionar una reaparición global del virus, que para 2032 paralizaría hasta 200.000 niños y niñas cada año, aumentando de manera alarmante el coste para controlar la enfermedad y tratar a los supervivientes. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), apunta que la erradicación de este virus es altamente rentable en función de los costes, y que podría generar más de 33 mil millones de dólares en ahorros.

El mundo no se puede permitir renunciar a la lucha por eliminar la polio y despilfarrar más de tres décadas de avances. “Resulta altamente crucial que todos los actores involucrados se comprometan a asegurar que la nueva estrategia de erradicación se pueda implementar por completo”, declaró Niels Annen, secretario de Estado parlamentario de Svenja Schulze, la ministra alemana de Cooperación y Desarrollo Económico. “Solo podremos lograrlo si hacemos de la erradicación una prioridad conjunta”, señaló Annen.

El mundo tiene una oportunidad de acabar con la polio en los próximos cinco años, de manera que ningún niño o niña tenga que sufrir como yo a causa de una enfermedad que es totalmente prevenible. Pero eso no ocurrirá sin la financiación plena de una estrategia final para acabarla.

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