Los ciudadanos podrán defender leyes en la tribuna del Parlamento andaluz

Griñán propone hoy en el debate del estado de la comunidad crear el “escaño 110” Las firmas necesarias para elevar una iniciativa se reducirán a 41.000 El Gobierno andaluz pretende lanzar un guiño al movimiento 15-M

JULIO MUÑOZ (EFE)

Las protestas ciudadanas del movimiento 15-M que han agitado la calle en las últimas semanas tendrán su reflejo en el debate del estado de la comunidad que hoy comienza en el Parlamento de Andalucía. El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, ha querido hacer un gesto hacia quienes se quejan de la lejanía entre los representantes políticos y los representados y va a proponer dar voz directa en la Cámara autonómica —con su presencia física— a los promotores de iniciativas legislativas populares, una fórmula que permite a los ciudadanos elevar a la asamblea legislativa proposiciones de ley y que en Andalucía está regulada desde 1988.

La principal novedad consiste en que, por primera vez en España, los promotores de estas iniciativas participarán personalmente en los debates de su propuesta, es decir, podrán subir a la tribuna de oradores del pleno a defenderla, y también estarán presentes durante toda su tramitación parlamentaria (debates de enmiendas en comisión, debate a la totalidad y debate final). La consejera de la Presidencia, Mar Moreno, quien avanzó ayer la medida, explicó que es una forma de dar vigor a la democracia, así como que se trata de un camino interesante para hacer la política más permeable a la sensibilidad ciudadana.

El Gobierno andaluz ha bautizado el proyecto como el “escaño 110” —el Parlamento Andalucía cuenta con 109 escaños— para remarcar que el objetivo es reservar un puesto en la Cámara andaluza al sentir de los ciudadanos, aunque, en puridad, tal modificación no lleva aparejada el derecho a voto ni implica los deberes y potestades de un parlamentario. Según explicó Moreno, la idea es que los promotores de una iniciativa legislativa popular elijan a una persona que los represente y que esta disponga de los servicios de asesoramientos jurídicos y de asesoramiento del Parlamento para realizar su tarea. Lo que no supo precisar es qué lugar del pleno y las comisiones se ubicarán estos portavoces.

Para que la idea del “escaño 110” prospere hará falta reformar el Reglamento del Parlamento andaluz, de modo que un ciudadano que no es diputado pueda hablar en la Cámara —en la actualidad, únicamente tiene esa potestad el Defensor del Pueblo—. También habrá que modificar la Ley de Iniciativa de Legislativa Popular y de los Ayuntamientos, que data de 1988 y, que a su vez, emana de un mandato del Estatuto de Autonomía y de la Constitución. La norma establece que para elevar a la Cámara proposiciones de ley es necesario recoger 75.000 firmas, mientras que la nueva propuesta sugiere rebajar esta cifra a 41.000, que es la media de los votos que cuesta un diputado en Andalucía.

El resto de la ley seguirá igual, si bien, la consejera de la presidencia la Presidencia aseguró que el Gobierno está abierto a las aportaciones de los grupos parlamentarios. En este sentido, el líder del PP, Javier Arenas, lanzó el lunes un plan para rebajar igualmente la cifra de firmas necesarias (45.000) y acortar de seis a cuatro meses el plazo de tramitación. Arenas propone asimismo reformar la parte de la ley que compete a los Ayuntamientos —instituciones que también pueden ejercer la iniciativa legislativa popular— y reducir el número de consistorios requeridos para presentar una proposición de ley de 35 a 20. La consejera no aclaró ayer si su intención es modificar además este aspecto, aunque insistió mucho en el carácter “vanguardista” de la medida. “No hemos mantenido ningún contacto con el 15-M, pero el presidente Griñán comparte algunos de sus postulados y sabe escuchar”.

En el debate del estado de la comunidad, José Antonio Griñán anunciará otras acciones de carácter económico y de lucha contra el desempleo, que serán el eje de su discurso. Una de ellas es un fondo de ayudas reembolsables para el sector del olivar de 40 millones de euros con el propósito de facilitar liquidez, que estará operativo antes de que finalice el mes de julio. Moreno recordó que en Andalucía hay más de 800 cooperativas y almazaras privadas y que de este sector dependen 300.000 familias. El socialista anunciará también un decreto de artesanía agroalimentaria para regular la actividad de 6.000 productores que no pueden asumir los costes y exigencias de las grandes empresas e industrias. Afecta principalmente a los pequeños productores que elaboran quesos, miel, repostería o conservas, y que, dijo la consejera de la Presidencia, se ven obligados a trabajar en la economía sumergida. “Se pretende reducir al máximo las exigencias industriales, al tiempo que se mantienen al máximo las exigencias sanitarias para la comercialización de estos productos”, señaló Moreno.

En la línea económica, el Consejo de Gobierno aprobó ayer el Plan para el Fomento de la Cultura Emprendedora en el Sistema Educativo, que destinará 492 millones de euros en cinco años para promover la capacitación del alumnado andaluz en el desarrollo de proyectos empresariales y de mejora de las posibilidades de empleo.

Mar Moreno resumió ayer los ejes del discurso de Griñán en tres: empleo, apoyo a las familias y profundización de la democracia. “Será un debate de acción y útil a la sociedad, un debate propio de un presidente que se va a mojar, que sabe escuchar y dar respuestas”, dijo.

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