El PP de Bauzá sitúa la violencia en el debate en Baleares tras los asedios

El presidente popular sufre reiteradas y diarias protestas callejeras, con episodios de agresividad La ocupación de la sede de Educación, con golpes y empujones, caliente más la polémica

Palma de Mallorca -

La cuestión política de “la violencia” se ha convertido en el eje de la actualidad y del debate en la isla de Mallorca. El presidente de Baleares, José Ramón Bauzá, del PP, cuando acude de visita a las sedes del PP en la isla mayor, sufre reiteradas y diarias protestas callejeras, con episodios de agresividad, lanzamientos de huevos, bolsas de agua, varias piedras, pilas y dos lenguas de cerdo.

La ocupación masiva —y los incidentes— de una sede del Gobierno balear en Palma por parte de 60 estudiantes universitarios, el pasado martes dia 22, disparó las alarmas de la derecha gobernante. El PP es claramente hegemónico en todas las instancias políticas de Baleares y su postura tiene mucho eco en los medios de comunicación afines —en España— y en los públicos que controla.

La acción de recortes en la exigencia oficial del catalán y la postergación de su uso institucional moviliza contra el PP a colectivos nacionalistas de izquierdas e independentistas. A causa de los lanzamientos de objetos un escolta de Bauzá fue herido, leve, con una brecha en la cabeza y otros dos sufrieron erosiones, leves.

Esas reacciones airadas anti-Bauzá se han dado ya en las ciudades de Manacor, Inca, Sa Pobla, Pollença y Santa Margalida. Dos periodistas que cubrían las acciones callejeras fueron alcanzados por objetos y una informadora padeció un tirón de su cabellera. Desde hace dos semanas la prensa local está ocupada en ello. Además se ha decidido el cierre de dos hospitales, con 350 despidos de personal sanitario. La ruptura de contratos puede afectar a 2.500 empleados públicos, en Educación y empresas del sector autonómico.

El PP balear y el presidente José Ramón Bauzá usaron su argumento de autoridad de “la mayoría silenciosa que se expresa en las urnas” para mitigar el eco de las masivas protestas contra los recortes sociales, económicos y lingüísticos que han sucedido, sin problemas ni incidentes en todas las islas. Después, Bauzá, hace cinco días, responsabilizó a la izquierda de ser “cómplice de fascistas y violentos” si no condenaba los constantes actos de asedio. Y aseguró que no condenar los actos violentos alienta la violencia. Una espiral. El presidente del Parlamento, Pedro Rotger, que tiene un aura de moderado regionalista, atribuyó a los violentos ideas "catalanistas". Cargos públicos del PP en las redes usan la expresión 'catasunos' (palabro que funde catalanista con batasuno). La radio pública Ib3 habla de "protestantes catalanistas".

En su tour partidista por núcleos locales del PP de cara al congreso regional de principios de junio, Bauzá ha de ser protegido por hasta 36 guardias civiles, más la media docena de escoltas y los policías locales. Es esperado por unos 300 manifestantes de media. Los incidentes acaecidos en la sede la consejería de Educación, con desalojo e identificaciones policiales de decenas de estudiantes, han generado denuncias judiciales, cruzadas, por agresión y lesiones, entre la jefa del gabinete del consejero y un manifestante. La política, según se ve en tres vídeos distintos, lanzó una colleja contundente de respuesta a un estudiante, tras ser empujada y caer al suelo durante la presión por el grupo invasor. La mujer fue atenazada con los brazos por otro manifestante mientras los invasores gritaban “no violencia”.

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El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ve un episodio de “salvajismo”. El delegado de Gobierno en Baleares, José María Rodríguez, habla de “incriminaciones” penales o multas administrativas. A la portavoz del grupo parlamentario del PP, Mabel Cabrer, “le repugna" que los partidos de la izquierda “no condenen claramente la violencia”.

El consejero de Turismo, Carlos Delgado, habló de "actitudes fascistas", recalcó que las urnas “han decidido” y se dirigió a los estudiantes: "iros a casita a estudiar, que es lo que tenéis que hacer". El PSOE condenó "cualquier tipo de violencia" y la invasión de los despachos de Educación con "la interrupción del trabajo de los funcionarios". El PSM consideró que los grandes problemas están en los recortes en las aulas y en sanidad.

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