Vox deja clara su prioridad: “No seremos obstáculo para acabar con el régimen socialista”

El partido de extrema derecha elude concretar condiciones para un acuerdo con PP y Ciudadanos

El líder nacional de Vox, Santiago Abascal (derecha), esta mañana en Sevilla. Foto: LAURA LEÓN | Vídeo: ATLASFoto: atlas

En las filas de Vox tienen clara la prioridad. "No seremos obstáculo para acabar con el régimen socialista", han repetido este lunes sus dirigentes, apenas unas horas después de que las urnas provocaran un seísmo en Andalucía. Con 12 diputados, la formación de extrema derecha ha irrumpido por primera vez en un Parlamento español y se autoproclama ya como la "llave" del cambio en una comunidad que siempre ha gobernado la izquierda. Aunque el partido elude concretar sus condiciones mínimas para un acuerdo con PP y Ciudadanos, sus líderes sí insisten en la misma idea: quieren echar al PSOE.

Tras 36 años de gobiernos de la izquierda, el centroderecha aspira a hacerse por primera vez con el Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Pero, PP y Ciudadanos necesitan a Vox, una formación de extrema derecha que irrumpió el domingo por primera vez en un Parlamento autonómico y que sabe que ahora puede rentabilizar esa posición clave para dar el salto al resto del país en 2019, cuando se celebrarán comicios municipales, autonómicos y europeos —sin descartar un adelanto de las generales—. Por ello, el partido ultra no ha perdido ni un minuto para, desde que se conocieron los resultados, presentarse en público como la formación que ha acabado finalmente con "el régimen socialista".

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"Se ha producido un momento histórico en Andalucía y España. Nosotros somos el partido del cambio verdadero. Porque, si no hubiera sido por Vox, hubiera sido otra vez lo mismo", ha insistido este lunes Francisco Serrano, cabeza de lista de la formación, que ha comparecido junto a Santiago Abascal, presidente del partido, en una rueda de prensa celebrada en Sevilla. Desde el mismo hotel elegido para seguir la noche electoral y que acabó abarrotado tras anunciarse que sumaban 12 escaños, los dos dirigentes han subrayado que no serán un "obstáculo" para echar al PSOE del Gobierno regional.

"Estamos dispuestos a construir una alternativa en Andalucía a la corrupción socialista y al comunismo chavista que estaba dirigiendo el cotarro", ha recalcado Abascal. "No es bueno que se mantenga el régimen clientelar del PSOE en Andalucía", ha apostillado Serrano, que ha añadido: "Si depende de nosotros, acabaremos con el régimen socialista".

De momento, Ciudadanos ya ha dicho este lunes que no descarta un pacto con Vox. Y el PP ha asegurado que el único límite que pondrá en las negociaciones será la Constitución. La fuerza de extrema derecha, por su parte, no quiere concretar todavía sí pondrá condiciones para llegar a un acuerdo: como entrar en un posible Gobierno de coalición. De hecho, según ha explicado Abascal, su comité ejecutivo nacional se reunirá este miércoles para hablar de la estrategia a seguir ahora en Andalucía y en el resto de España. Ha añadido, además, que le corresponde tomar la iniciativa a otras fuerzas de derechas más votadas para tratar de formar Gobierno.

Eso sí, Vox pondrá sobre la mesa su programa en posibles conversaciones. "Nosotros ya tenemos un pacto con 400.000 andaluces. Y nuestro único pacto es con ellos", ha advertido este lunes Abascal: "Y han votado para decir que el Estado de las autonomías ha fracasado y que [el Gobierno central] debe recuperar la educación y sanidad". "También han votado contra la inmigración ilegal. Han votado para decir que los españoles han de tener prioridad en el acceso a los servicios sociales", ha remachado el dirigente de extrema derecha. "Los resultados anticipan un crecimiento de Vox en toda España. La estrategia o el chantaje del voto útil ha terminado. Lo que ocurra en Andalucía [si se logra o no desalojar a los socialistas] pasará factura a quienes pongan palos en la rueda", ha expuesto, en clara referencia a PP y Ciudadanos.

Aunque la formación se presentó a las elecciones sin un programa para Andalucía, cuenta con un plan de 100 puntos que dio a conocer en el Palacio de Vistalegre de Madrid a mediados de octubre. A ese documento se ha referido Abascal como la base para hablar con otras fuerzas. Un ideario que rechaza el Estado autonómico y propone acabar con las Cámaras regionales —pese a que ahora van a formar parte de una de ellas—; además de suspender "inmediatamente la autonomía de Cataluña y procesar a los sublevados en el golpe de Estado separatista".

Entre otras propuestas que conforman su eje ideológico, Vox también quiere derogar la ley contra la violencia machista, "suprimir los organismos feministas radicales subvencionados" y emprender una "persecución efectiva de denuncias falsas". Apuesta por crear un Ministerio de Familia desde el que promulgar "una ley orgánica de protección de la familia natural que la reconozca como institución anterior al Estado". Y, por supuesto, centra gran parte de sus medidas en criminalizar a los inmigrantes en situación irregular: pretende activar deportaciones masivas de sin papeles y perseguir a las ONG que, según la formación, ayudan a la entrada de estos extranjeros. A su vez, propone "levantar un muro infranqueable en Ceuta y Melilla" y "establecer cuotas de origen privilegiando a las nacionalidades que comparten idioma e importantes lazos de amistad y cultura con España".

Ataques a Pablo Iglesias

Vox, que se presenta como una fuerza "transversal" y como una manifestación de los "indignados andaluces", también ha aprovechado la rueda de prensa de este lunes para "señalar" a sus enemigos. "Se ha producido un fracaso del PSOE y del Frente Popular. Muchos socialistas ya no confían en ese partido y el PSOE se ha quedado solo con los socialistos [sic] que viven del régimen clientelar", ha comentado Serrano. Paralelamente, el partido ha arremetido contra la "posición del comunismo chavista y su líder, Pablo Iglesias": "Queremos decirle a Pablo Iglesias que le haremos responsable de todas las amenazas" que aseguran estar recibiendo, según Abascal.

Tras conocerse el domingo los resultados de los comicios, el líder de Podemos llamó a las organizaciones sociales a "defenderse de la extrema derecha xenófoba" e instó a conformar un "frente antifascista" de los partidos que propiciaron la moción de censura a Mariano Rajoy. "Ya enviaron a unas cuantas hordas comunistas a un acto para insultar a las miles de personas que acudieron", le ha recriminado este lunes Abascal.

Un senador y siete posibles diputados

La irrupción de Vox en el Parlamento de Andalucía con 12 diputados supondrá con toda probabilidad la entrada de la formación de extrema derecha en el Senado. Andalucía cuenta con 41 senadores, de los cuales 32 son elegidos directamente en las elecciones generales —cuatro por cada provincia— y nueve son designados por el Parlamento. Con los resultados del domingo pasado, el nuevo reparto de escaños sería el siguiente: tres senadores al PSOE, dos al PP, dos a Ciudadanos, uno a Adelante Andalucía y otro a Vox.

Con el mismo escrutinio del domingo en unas elecciones generales, Vox hubiera obtenido siete diputados.

Sobre la firma

J. J. Gálvez

Redactor de Tribunales de la sección de Nacional de EL PAÍS, donde trabaja desde 2014 y donde también ha cubierto información sobre Inmigración y Política. Antes ha escrito en medios como Diario de Sevilla, Europa Sur, Diario de Cádiz o ADN.es.

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