PP y Cs elevan la tensión con el Gobierno por Cataluña

Los partidos piden la dimisión del ministro del Interior, aunque aún no rompen con el Ejecutivo

El ministro del Interior, Fernando Grande- Marlaska.
El ministro del Interior, Fernando Grande- Marlaska.SERGIO PEREZ (REUTERS)

En el cuarto día de disturbios en Cataluña por la sentencia al procés, PP y Ciudadanos han pedido la dimisión del Ministro del Interior, Fernando Grande- Marlaska, por cenar la noche del miércoles en un restaurante en Madrid mientras se sucedían incidentes en Barcelona. Los dos partidos han elevado la tensión con el Gobierno en las últimas horas, aunque oficialmente no le han retirado aún su apoyo para afrontar el conflicto en Cataluña. Albert Rivera endureció ayer el tono contra el Ejecutivo, al que acusó de estar “paralizado” ante la crisis.

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En plena precampaña electoral casi parece un milagro que la oposición aún no haya roto con el Gobierno por la gestión de la crisis en Cataluña, teniendo en cuenta además que PP y Ciudadanos compiten en mano dura contra el independentismo catalán. Pero el equilibrio es muy frágil. Ayer, la tensión entre los dos partidos y el Gobierno se elevó varios grados con la petición de dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande- Marlaska, por una cena con su jefe de gabinete en un restaurante cercano al ministerio.

“El Gobierno de Sánchez está sobrepasado. Su ministro del Interior debe dimitir. En el peor momento, cuando miles de policías se parten la cara defendiendo a los catalanes de los violentos, su máximo responsable no parecía muy preocupado”, escribió ayer el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, en su cuenta de Twitter a primera hora, difundiendo un vídeo de Okdiario en el que se ve a Marlaska cenando en un local del barrio de Chueca (Madrid) la noche del miércoles, en la que ardieron una decena de coches en las calles de Barcelona. El ministro respondió que estuvo en su despacho desde las 8.00 a las 23.00, cuando salió a cenar con su jefe de gabinete, y que volvió una hora después a su despacho.

Las críticas del PP fueron secundadas también por Ciudadanos. Joan Mesquida, exdirector general de la Policía y la Guardia Civil con el PSOE y ahora portavoz de Ciudadanos, consideró que el ministro “no puede seguir al frente de la seguridad de todos los españoles”. Su mensaje en la misma red social fue difundido por el partido en su cuenta general.

Ni Pablo Casado, líder del PP, ni Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, defendieron la petición de cese del ministro, lo que demuestra que ambos partidos siguen haciendo equilibrios para no romper con el Gobierno en medio de una crisis de este calado. Mariano Rajoy tuvo el apoyo del PSOE y Ciudadanos cuando activó el artículo 155 para destituir al Gobierno catalán en octubre de 2017, y ahora nadie quiere ser acusado de romper la unidad entre los llamados partidos constitucionalistas.

Casado y Rivera dieron el miércoles su respaldo a Sánchez, tras su reunión en La Moncloa, si se decide a intervenir el autogobierno catalán con el 155. Pero el no del presidente, que no ve condiciones para tomar ninguna medida extraordinaria, tensó las relaciones con la derecha. Casado criticó en La Moncloa que la “imprevisión ha sobrepasado” al jefe del Ejecutivo.

El líder de Ciudadanos no había criticado al líder socialista tras su reunión en La Moncloa, pero ayer ya endureció el tono contra Sánchez. Después de otra noche de graves disturbios en Barcelona, Rivera acusó al Gobierno de estar “paralizado” y “no tomar decisiones”. Ciudadanos se mantiene “a disposición del Gobierno para apoyarle en las medidas que decida tomar”, explican fuentes de la dirección del partido, pero si no lo hace “no necesita apoyo”. Rivera aguanta así en un equilibrio inestable, mientras describe con alarma la situación en Barcelona, una “ciudad incendiada con coches quemados propios de un estado de guerra”.

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