Los mensajes xenófobos resquebrajan a Vox en Ceuta

Dos diputados locales abandonan la formación por "cuestiones ideológicas"

Los diputados de Vox, María del Carmen Vázquez y José María Rodríguez, en la presentación de la renuncia de su acta este lunes. En el vídeo, la pelea en el pleno de este miércoles entre el líder del partido con más apoyo entre los musulmanes de la ciudad y los populares.Reduán (EFE) | EPundefined

La filtración de unos mensajes xenófobos ha disparado la tensión en la sede de Vox en Ceuta. Dos diputados locales han abandonado la formación después de que se difundiesen unos mensajes atribuidos al presidente de la gestora en la ciudad autónoma, Juan Sergio Redondo, en los que carga contra los musulmanes y advierte de una supuesta "islamización" de Ceuta.

María del Carmen Vázquez y José María Rodríguez trasladaron su renuncia al grupo de Vox en la Asamblea este lunes, solo un día antes de la votación de los presupuestos definitivos en la Asamblea. Según la prensa local, el cambio de bancada se debe a "cuestiones ideológicas, discrepancias internas y trato discriminatorio". La difusión de los mensajes dio lugar a una bronca durante el pleno de este miércoles en la que el líder de Caballas, formación localista con una mayoría de apoyos entre la población musulmana, acusó a los populares de apoyar a un partido que fomenta un "discurso del odio".

Más información
Decenas de personas quedan atrapadas en la frontera tras intentar acceder a Melilla
Cincuenta inmigrantes logran saltar la valla de Melilla

El PP, que gobierna en minoría en Ceuta por primera vez desde 2001, necesitaba los apoyos de Vox para sacar adelante las propuestas del Ejecutivo que preside Juan Jesús Vivas, tras romper un acuerdo previo con el PSOE (siete diputados). Ahora, la renuncia de Vázquez y Rodríguez ha redefinido el cuadro de apoyos en la Asamblea ceutí.

Con solo cuatro de los seis diputados iniciales que consiguió Vox como tercera fuerza en las elecciones de mayo, el PP (nueve) sigue sumando una ajustada mayoría (13 concejales de 25) que le ha permitido sacar adelante los presupuestos. Para el resto de partidos, esta alianza supone priorizar un discurso que fomenta "la islamofobia" sobre otros apoyos en la Asamblea.

Es la tercera sonada renuncia de miembros de Vox por discrepancias internas en lo que va de año. En Cádiz, donde el partido de Abascal fue la segunda fuerza más votada en las últimas generales, la gestora al completo dimitió por orden de Madrid. En Melilla, el presidente de Vox, Jesús Delgado, dimitió la semana pasada tras la publicación en El Confidencial de unos audios en los que criticaba a la cúpula nacional, sin abandonar el partido ni su acta de diputado. La renuncia de los diputados de Ceuta es significativa porque se produce por razones ideológicas.

"Esto es una guerra"

"En el fondo esto es una guerra", arenga Redondo, el presidente de la gestora de Vox en la ciudad autónoma, en uno de los supuestos mensajes desvelados por el digital El Foro de Ceuta, "de momento la batalla la vamos a plantear en el terreno electoral, pero tal como están las cosas de mal, no es para nada extraño que al final haya que combatir militarmente". El presidente de Vox en Ceuta se refiere a la presunta "islamización" de la ciudad autónoma, en la que aproximadamente la mitad de la población se considera musulmana.

En las conversaciones de Whatsapp filtradas, Redondo se refiere también a la "palestinización del territorio". "Os aseguro que esta gente, en breve, si no aceptamos su visión islamizante, empezará a tratarnos como ocupantes: algo así como a los israelíes", dice de quien califica como "moros".

Ceuta, una ciudad de 85.000 habitantes en 14 kilómetros cuadrados, mantiene un precario equilibrio entre comunidades culturales y religiosas. Al igual que en Melilla, el desembarco de Vox, con un discurso xenófobo que reivindica la puesta en valor de las tradiciones cristianas en detrimento, especialmente, de las musulmanas, ha supuesto un terremoto político e ideológico. Redondo es un acérrimo defensor de la propuesta de levantar un muro de hormigón en la frontera con Marruecos, una medida que el exlíder melillense, Jesús Delgado, ha intentado suavizar en varias ocasiones.

Hasta ahora, el presidente de la ciudad autónoma se ha intentado distanciar de la formación en un intento por no perder apoyos electorales. Tras las elecciones municipales, decidió saltarse la directriz de Génova y asegurar su investidura pactando la abstención de los concejales del PSOE para no depender de Vox. Sin embargo, y a diferencia de Melilla, Vox ha subido en Ceuta hasta convertirse en el partido más votado en la última cita electoral el pasado noviembre.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS