Niña Pastori: 25 años de optimismo

La cantante gaditana abre con éxito los grandes recitales de Flamenco on Fire

Niña Pastori, en el concierto que ofreció este jueves en Pamplona, dentro del festival Flamenco on Fire.
Niña Pastori, en el concierto que ofreció este jueves en Pamplona, dentro del festival Flamenco on Fire.Jesús Diges (EFE)

Niña Pastori, 25 exitosos años en los escenarios, abría anoche en el auditorio Baluarte de Pamplona, los grandes recitales de esta octava edición de Flamenco on Fire, un festival no menos exitoso en su todavía breve vida. Antes, el pasado jueves día 25, Falete ya había actuado en Tudela, y a lo largo de agosto se han producido otras actuaciones en distintos escenarios. Pero la actuación de la gaditana suponía el verdadero pistoletazo de salida al festival navarro. Precisamente, una pregunta que podría plantearse ante Niña Pastori, Falete y otros artistas que llegarán estos días, ¿es esto flamenco?, es el lema este año del festival: “¿Qué es flamenco?”.

Más información
Niña Pastori y Chaboli, durante los ensayos en el Teatro Real.
Niña Pastori, un pisto con arte

Podría contestarse que el flamenco es una cosa que se dice de muchas formas, pero dejaremos que sea la propia organización, y el público, quienes contesten a la ya pertinaz cuestión y el consecuente debate. El público ya contestó anoche en el Baluarte: lleno absoluto, bien es cierto que con la reducción de aforo que la pandemia exige. Pero hubiese sido lo mismo si la actuación se celebra con aforo completo, seguramente se hubiese llenado igual, hubo mucha gente que se quedó sin entrada.

Y el público, entusiasta como es siempre aquí, venía dispuesto a aplaudirse a sí mismo, ansioso de reencontrarse de nuevo, deseoso de buenas noticias. Y para ello, nadie mejor que Niña Pastori, que desde el comienzo de su carrera, siendo muy jovencita, trajo un soplo de aire fresco, de alegría, a los escenarios. Pastori es una artista optimista, insufla, como se diría ahora, “energía positiva”. Y falta hace.

Esta noche, en el marco del festival Flamenco on Fire, presentaba su gira 25 años, un recorrido por su cuarto de siglo sobre los escenarios, con una potente banda arropándola. Más de una docena de discos la contemplan, varios de oro y platino, así como varios premios Grammy. El público venía dispuesto a romperse las manos desde el principio. Lo aplaudía todo, aplaudía a los acomodadores, al vecino de asiento, al presentador, el crítico Manuel Martín Martín, casi antes de comenzar su excelente introducción.

Por cierto, Martín Martín subrayó que este es el único festival de España que llena siempre los espacios en los que se celebra. Anoche, desde luego, el lleno en el auditorio Baluarte le daba la razón. No importó que Niña Pastori no recuperara para la ocasión algunos de sus viejos éxitos más sonoros y populares, como Tú me camelas o Que viene mi novio a verme. Tampoco importó que a veces cantara temas más interiorizados, como Ya no quiero ser: “hay cosas que se encienden/ y otras que se apagan”. Y también una tanda de bulerías. Niña conoce el flamenco, llamémosle clásico, en su raíz, por su origen, nació en la Isla de San Fernando (como Camarón, del que recibió un gran apoyo en sus comienzos) y por tradición familiar. Y posee una voz muy flamenca, con aromas camaroneros en sus registros altos. ¿Es esto flamenco?, ¿qué es flamenco? En cualquier caso, la cantante gaditana abrió con gran éxito esta octava edición de Flamenco on Fire y trajo alegría y entusiasmo. 25 años de optimismo. Y los que quedan por delante.

Descubra las mejores historias del verano en Revista V.


Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS