Ciudadanos permite a las familiares ser gestantes en su propuesta de ‘vientres altruistas’

El partido aprovecha la semana del Orgullo para registrar de nuevo una proposición de ley, que presenta como una reivindicación de parte del colectivo LGTBI

Varios españoles protestan ante el Consulado de España en Kiev, en febrero.Nadjejda Vicente (Efe) / epv (ep)undefined
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Ciudadanos ha registrado este miércoles en el Congreso de los Diputados una proposición de ley para regular los vientres de alquiler, una práctica prohibida en España que supone que una mujer geste un hijo para otras personas. En plena semana de celebración del Orgullo Gay, la formación recupera la iniciativa ya presentada en la anterior legislatura, aunque con cambios. Como principal novedad, abre la puerta a que la gestante pueda ser una familiar: que la madre, la hermana o la prima se quede embarazada y gesten para sus parientes, salvo que un informe psicológico lo desaconseje expresamente. La diputada de Ciudadanos Patricia Reyes ha presentado esta regulación como una reivindicación de parte del colectivo gay y una opción para parejas con problemas médicos que les impidan un embarazo.

El texto mantiene que las gestantes sean mayores de 25 años, de nacionalidad española o “residente en España”. La mujer no podrá tener antecedentes penales “ni de abuso de drogas o alcohol”, según la propuesta que no solicita requisitos semejantes para los “progenitores subrogantes”, tal como los define Ciudadanos. Ella estará obligada “en todo momento” a evaluaciones psicológicas y médicas que se consideren necesarias. Añade una aclaración respecto a un posible aborto. La mujer podrá interrumpir el embarazo, tal como recoge la ley en las primeras 14 semanas o hasta la 21 si hay complicaciones, “en pleno ejercicio de su autonomía y sin consencuencia negativa”.

El modelo que defiende la formación es el llamado sistema altruista, que aplican países como Canadá o Reino Unido, por el cual una mujer se somete a tratamiento hormonal, asume los riesgos del embarazo y el parto y entrega el bebé a terceras personas que, en algunos casos, eran desconocidos antes del proceso. La gestante solo puede percibir a cambio el reembolso de los gastos ocasionados durante el proceso. Normalmente, queda recogido en un contrato entre las partes que, entre otras cuestiones, establece el perímetro físico en el que se puede mover la embarazada, pautas sobre su vida sexual o la indemnización que recibirá si hay complicaciones en el embarazo o el parto, como una extirpación total o parcial del útero (histerectomía), valorada en 2.000 dólares canadienses (1.328 euros) en uno de esos contratos revisado por este periódico.

La propuesta de Ciudadanos prevé también que exista un contrato de gestación por sustitución que, como novedad, se deberá presentar "ante la autoridad judicial competente" como ocurre en Reino Unido (en la versión anterior hacía referencia a un notario). También incluye que la gestante debe recibir asesoría legal "que garantice la comprensión de todo el proceso y sus implicaciones". Esa asesoría, añade el nuevo párrafo, "será independiente de la del progenitor o progenitores surrogantes".

Tanto en este proyecto como en el que registró en septiembre de 2017, que se quedó sin debatir, hablan del “derecho” a la gestación por subrogación. Se desconoce cuándo se tramitará la nueva iniciativa, según ha explicado Reyes.

La concepción de esta práctica como un "derecho" no está recogido por los organismos internacionales. “Un hijo no es un bien o un servicio que el Estado pueda garantizar o suministrar, sino un ser humano titular de derechos”, señala un informe de marzo de 2018 de la relatora especial de la ONU sobre la venta y la explotación sexual de niños. “De ahí que ofrecer el derecho a tener un hijo suponga una denegación fundamental de los derechos humanos del niño en condiciones de igualdad”, prosigue la relatora.

Ciudadanos es el único partido que ha planteado permitir los vientres de alquiler en España, un asunto que no se llegó a ser debatido en la Cámara baja. Cada año centenares de familias españolas acuden a otros países donde sí es legal, como Estados Unidos o Ucrania. En este último país el Gobierno cerró la vía para registrar bebés el pasado febrero, aunque hay familias que siguen allí sin obtener pasaporte para los bebés y protestan frente al Consulado.

En el programa electoral para las generales del 28-A, Ciudadanos lo presentó como una ley "para que las mujeres que no pueden concebir y las familias LGTBI puedan cumplir su sueño de formar una familia“. El PSOE, contrario a esta práctica, incluyó por primera vez en su programa en las pasadas elecciones generales actuar contra las agencias que ejercen como intermediarias."Esperamos una rectificación del Gobierno socialista, instalado en insultos y prejuicios", ha dicho Reyes.

"Si tu cuñada no puede tener descendencia y tú tienes varios hijos, la presión puede ser dura"

El Gobierno sueco se planteó en 2013 si debía regular un sistema altruista de gestación subrogada. Y le encargó un informe a la presidenta del tribunal de distrito de Malmö, la jueza Eva Wendel Rosenberg. Concluyeron que debería estar prohibida en todas sus modalidades por, entre otros motivos, ”lo poco que se sabe sobre las consecuencias que tiene para los niños”. En conversación con este periódico, Wendel subrayaba hace unos meses la “presión” que puede suponer acudir a esta práctica con familiares. “Si ves que tu cuñada no puede tener descendencia y tú tienes varios hijos, la presión para ayudarla puede ser muy, muy dura dentro de la familia”, según la jueza.

“El argumento de la presión o que el consentimiento no sea libre no tiene mucha razón de ser”, considera por su parte Noelia Igareda, profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad Autónoma de Barcelona. “Qué mejor garantía de altruismo que hacerlo entre familiares. La idea de la presión se podría trasladar a prácticas que sí se permiten, como la donación. ¿Qué mayor presión puede haber para darle un riñón a mi hija el saber que le puedo salvar la vida?”.

“Celebramos que el nuevo texto presentado recoja nuestras recomendaciones”, señala Marcos Jornet, responsable de la asociación Son Nuestros Hijos, conformada por familias que acuden a la gestación subrogada. Aplauden que el nuevo texto “refuerce las garantías para las mujeres gestantes” y que se pueda hacer entre parientes.

"Nuestra asociación tiene una proposición de ley y nos hubiera gustado ser consultados", añade por su parte Kristina Carmona, de la Asociación por la Gestación Subrogada en España, que también ve con buenos ojos que se permita a familiares, pero "sigue siendo insuficiente" porque deja fuera a quienes no pueden aportar material genético propio.

Sobre la firma

Pilar Álvarez

La corresponsal de género del diario EL PAÍS está especializada en temas sociales (Igualdad, Violencia de Género, Educación) y ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Antes trabajó en Efe, Cadena Ser, Onda Cero y el diario La Opinión. Es licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla y Máster de periodismo de EL PAÍS.

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