“Hay aves marinas que alimentan a sus polluelos con puro plástico”

Patricia Zurita, directora ejecutiva de BirdLife Internacional, advierte de la importancia de los pájaros en procesos tan vitales como la polinización

Patricia Zurita, directora ejecutiva de BirdLife Internacional, en la terraza de la sede de la organización en Madrid.
Patricia Zurita, directora ejecutiva de BirdLife Internacional, en la terraza de la sede de la organización en Madrid.Samuel Sánchez

Las aves pierden el 60% de grasa en las migraciones. Los humedales son sus puntos de recarga, "sus gasolineras" , pero muchos están desapareciendo por la acción del hombre, advierte Patricia Zurita, directora ejecutiva de BirdLife Internacional, la organización líder en el mundo de protección de las aves extendida por 121 países. Si se suman ingredientes como los pesticidas, los plásticos en el mar y el cambio climático, la situación de muchos pájaros se vuelve insostenible. A Zurita (Ecuador, 1972) le duele que el ser humano se crea dueño del resto de las especies. "Las culturas milenarias trataban a las aves como símbolos de grandeza y nosotros lo hemos olvidado", rememora en una visita a las instalaciones de la organización en Madrid.

Pregunta. ¿Qué peligros globales se ciernen sobre las aves?

Respuesta. El principal es la modificación del hábitat con la desaparición de bosques o humedales que se convierten en ciudades, puertos o zonas industriales. Son lugares vitales, donde las aves migratorias se llenan de energía para continuar su camino. Se enfrentan también a la agricultura intensiva con monocultivos y al uso de pesticidas. Si a ello le unimos la sobrepesca, que les deja sin alimento, se forma un cóctel mortífero.

P. ¿Cómo parar la sangría?

R. Si damos espacio a la naturaleza, se regenera, siempre que no hayamos acabado con la última especie. Es como una madre que perdona. Hay cambios puntuales que tienen soluciones más rápidas. Por ejemplo, la limpieza de ratas y ratones que realizamos en cinco islotes de la Polinesia francesa, que ha conseguido que poblaciones autóctonas se estén recuperando. Acabo de regresar de China donde estamos en el proceso para crear un área de patrimonio natural en el mar Amarillo, uno de los lugares más importantes de la ruta migratoria del este asiático, que utilizan millones de aves. Las aves pierden el 60% de su peso cuando migran y es en estos humedales de poca profundidad donde se llenan de grasa comiendo almejas y moluscos para seguir viaje. Como las aves limosas que parten de Siberia o Alaska, paran en el mar amarillo, y continúan hacia Nueva Zelanda.

P. ¿Qué aportan al mundo? Por ejemplo, el desconocido chorlitejo patinegro, ave del año.

R. Son un increíble indicador de la salud del planeta, ayudan a la polinización, son alimento de otras especies y controlan plagas de insectos. En el mundo existen más de 11.000 especies de aves. Lo interesante con respecto a otros animales es que están en todos los continentes, son muy visibles, muy fáciles de medir y reaccionan muy rápido a los cambios. Si desaparece, por ejemplo, el chorlitejo significa que algo ocurre en los ecosistemas donde viven y pueden comenzar los desajustes.

P. Los pájaros vuelan lejos. ¿Pueden escapar del cambio climático?

R. También les afecta. El calentamiento está provocando cambios en su comportamiento y distribución. Aves de zonas montañosas suben de altitud para encontrar una temperatura mejor y comida. Además, como el calor llega antes, la cría se ha adelantado, pero el problema es que cuando nacen los pollos todavía no hay suficiente comida y pueden morir. En España, el arándano florece antes de que haya polinizadores que fecundan la flor y hacen posible que existan los frutos y eso afecta a los pollos del urogallo, porque es su principal fuente de alimentación y no consiguen sobrevivir. Hay especies que se vuelven más susceptibles a las enfermedades.

P. Cada vez hay más aficionados a la ornitología.

R. El aviturismo es una explosión en todo el mundo. Hay países como China donde hace 10 años los grupos de aficionados a la ornitología se podían contar con los dedos de una mano. Ahora hay cientos. En Estados Unidos, los últimos datos de 2017, apuntaban a más de 52 millones de avituristas, el 17% de la población.

P. Parece buena señal.

R. Quiere decir que las personas aprecian más la naturaleza y eso facilita crear respeto hacia el medio ambiente y sistemas de vida más sostenibles.

P. Los populares gorriones están desapareciendo de las ciudades ¿qué está pasando?

R. Ya no hay áreas verdes y en las construcciones modernas no hay huecos para criar. Afecta también a vencejos y golondrinas. Y si hay huecos en los troncos de los árboles o en las ramas, se eliminan para que no caigan sobre las personas. Se quedan sin hogar.

P. Otras especies como las palomas proliferan y se convierten en plagas.

R. Tenemos que entender que las palomas han crecido porque no tienen depredadores. ¿Dónde están los halcones, las rapaces que se las comían? Es parte del problema de la disfuncionalidad del sistema. Sin depredadores tendremos que asegurarnos de que no exploten demográficamente, porque empiezan a causar otros problemas: enfermedades, basura, etc.

P. Hay especies que no están volviendo de las migraciones a África como el cernícalo primilla.

R. Trabajamos con socios de varios países para resolver los problemas de las rutas migratorias y en las áreas de invernada. En África se cazan para comer, pero también se destruyen zonas críticas para su alimentación y descanso en invierno. Los bosques del Sahel, por ejemplo, que estamos empezando a recuperar. También se ayuda a otras aves africanas que no son migratorias como el ibis eremita, una de las 100 especies más amenazas del planeta. Ahora tenemos una colonia de 147 parejas reproductoras en expansión. Es mágico.

P. Las aves acuden a comer a los vertederos ¿Cómo les sienta esta dieta basura?

R. Tiene la vertiente buena y la mala. En la India ha ayudado a mantener poblaciones que estaban terriblemente amenazadas, pero debe ser un último recurso de alimentación no el principal. Las cigüeñas comen allí gomas, cables y mueren por ello, en otras ocasiones llevan cuerdas, cables y gomas a los nidos y los pollos se enredan y mueren colgados o ahogados.

P. ¿Y el plástico que inunda mares y océanos?

R. Hay aves marinas que están alimentando a sus polluelos con puro plástico y la supervivencia se está reduciendo muchísimo. Por ejemplo, es común en las colonias de albatros encotrar numerosos pollos muertos y de sus restos queda el esqueleto y todo su interior un paquete de plásticos. Colonias de miles de aves han quedado reducidas a pocos centenares.

P. Los animalistas abogan por no matar a las especies exóticas invasoras ¿qué piensan ustedes?

R. BirdLife tiene una posición muy clara, controlarlas de la manera más humanitaria posible. No es un capricho, es una necesidad para mantener en buen estado de salud nuestras aves autóctonas y no ocasionar problemas en cultivos o en nuestra economía.

P. ¿De forma humanitaria?

R. No queremos que sufran porque amamos a los animales. Lo que hacemos en el Pacífico con ratas y ratones es utilizar venenos que son inmediatos, porque entendemos que en las islas destruyen el resto del sistema. No se trata solo de proteger a las aves; en ese caso las ratas estaban acabando con la palma de coco, la fuente de ingreso de sus habitantes. Las especies peores son ratas, ratones y gatos, porque depredan los nidos y transmiten enfermedades.

P. ¿Han entendido los políticos que deben actuar?

R. El tener el Parlamento Europeo con tantos diputados de Los Verdes es importante. Pero falta mucho camino. Si vas a mi país, por ejemplo, la protección de la naturaleza siempre se deja para después. Lo que ha cambiado es la lucha de los jóvenes por el planeta, y los políticos no son tontos, necesitan el voto joven. El tema ambiental no puede ser un añadido, sino parte central de las decisiones diarias políticas, empresariales, en educación, de la gente de la calle.

P. ¿Qué aconsejaría a políticos y ciudadanos?

R. Tenemos que trabajar juntos, también los que vivimos en las ciudades. España juega un papel clave por situación geográfica que incluye un cuello de botella en el Estrecho de Gibraltar por donde pasan las aves en su migración. Es entender que el planeta es como nuestro cuerpo. Si te quedas sin un trozo de pulmón afecta y si le añades otras partes del cuerpo terminas muriendo.

Sobre la firma

Esther Sánchez

Forma parte del equipo de Clima y Medio Ambiente y con anterioridad del suplemento Tierra. Está especializada en biodiversidad con especial preocupación por los conflictos que afectan a la naturaleza y al desarrollo sostenible. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense y ha ejercido gran parte de su carrera profesional en EL PAÍS.

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