Galicia vigilará los listados de vacunación para frenar las irregularidades

Descontrol, errores y diversidad de criterios de los gestores de los hospitales extienden el malestar entre los sanitarios gallegos

Vacunación de profesionales sanitarios en el área de Santiago.
Vacunación de profesionales sanitarios en el área de Santiago.Europa Press

La llegada de las vacunas a los hospitales gallegos ha traído de momento casi más tensiones que alivio entre los sanitarios que afrontan el avance desbocado de la tercera ola de la pandemia. Pese a la escasez de dosis y los criterios marcados tanto por el Ministerio de Sanidad como por la Xunta, las gerencias de las áreas sanitarias han realizado una selección muy dispar del personal que debe ser inmunizado en esta fase por estar en primera línea contra el coronavirus. En Pontevedra, por ejemplo, han sido vacunados 17 informáticos “por error” mientras se dejaba fuera a los celadores. El descontrol ha obligado a la Consejería de Sanidad a intervenir y, según unas nuevas instrucciones enviadas este jueves a los hospitales, la Dirección de Salud Pública revisará los listados antes de que se cite a los trabajadores.

“Es lamentable que en plena pandemia, con la de trabajo que hay, la Dirección General de Salud Pública tenga que dedicar recursos para hacer de policía. Los criterios están clarísimos”, señala María Xosé Abuín, portavoz de CIG-Saúde, sindicato mayoritario en la sanidad gallega. Además de la supervisión de los listados, el Gobierno gallego creará un buzón para que el personal pueda “canalizar las incidencias”.

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La falta de supervisión favorece la picaresca con las vacunas

En Galicia son las gerencias de cada área sanitaria las que han elaborado los listados de trabajadores que supuestamente están en primera línea contra la covid y, en función de ese recuento, han solicitado un número de dosis determinado a la Consejería de Sanidad. Son un total de 26.900 trabajadores, de los que hasta este viernes, según datos de la Xunta, se había inmunizado ya con la primera dosis a 23.639. En esa selección están incluidos 1.900 empleados de los centros privados, algunos sin pacientes con esta infección en estos momentos, que han remitido sus propios listados sin ninguna supervisión pública.

“En los hospitales se ha vacunado a muchas personas que no están en primera línea contra la covid y esto ha generado un enorme malestar. Todo el mundo quiere ser el primero y esto supone una discriminación”, señala Emilia Lamas, portavoz de sanidad de CC OO en Galicia. Lamas ilustra la “discrecionalidad” de la campaña en esta comunidad. Según sus datos, en el hospital de O Barco y Verín, al contrario que en el resto, se ha vacunado a toda la plantilla aunque no esté en labores contra el coronavirus, un punto que la Xunta niega. En todos los centros se ha inmunizado a los anestesistas (en A Coruña, tras las quejas de algunos médicos que habían sido apartados) pero no a todos los demás trabajadores de quirófano. Solo los pediatras de Vigo, añade, han entrado en esta primera fase. “Es un descontrol total”, concluye.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha admitido este viernes la necesidad de reforzar los controles para evitar irregularidades en el orden de vacunación de los hospitales, pero, al contrario de lo que denuncian los representantes de los trabajadores, ha asegurado que la única incidencia hasta ahora en los hospitales gallegos ha sido la inmunización de los 17 informáticos de Pontevedra. Sobre este hecho, ha defendido que en una campaña que afecta a 40.000 empleados de los servicios sanitarios “a veces se puede producir algún error como el que se produjo”.

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