El contrato con AstraZeneca establece que debe suministrar vacunas a la UE desde sus fábricas en el Reino Unido

La farmacéutica admite que ha comenzado a trasladar parte de la sustancia farmacológica fabricada en otras partes del mundo a las plantas de la UE

El edificio de AstraZeneca en Bruselas, este viernes.
El edificio de AstraZeneca en Bruselas, este viernes.Francisco Seco (AP)

AstraZeneca intenta buscar la cuadratura del círculo. El gigante farmacéutico se aferra a las explicaciones técnicas para justificar el retraso anunciado en la entrega de vacunas a la Unión Europea, pero comienza a admitir que el contrato firmado ―hecho público este mismo viernes― le obliga a esforzarse al máximo en buscar soluciones ―en las plantas de todo el mundo― para que llegue el mayor número posible de dosis al continente europeo.

La Comisión Europea ha publicado finalmente este viernes el acuerdo de suministro de vacunas con la farmacéutica AstraZeneca, después de un intenso tira y afloja con la multinacional anglo-sueca durante la última semana. La lectura del texto despeja a favor de Bruselas uno de los principales puntos de controversia, después de que la compañía anunciara una disminución de hasta un 60% de su primera entrega por presuntos fallos en sus plantas de producción europeas. El apartado cuarto del punto 5 del contrato deja claro que “AstraZeneca dedicará el mayor esfuerzo razonable posible a fabricar la vacuna en las plantas de producción localizadas en territorio de la UE (que, a los efectos de esta disposición, incluirán las del Reino Unido)”. Bruselas reclamaba a la farmacéutica que desviara parte de la producción en suelo británico para cubrir la demanda en el continente, pero la empresa ha defendido en todo momento que Londres firmó su contrato dos meses antes y debe recibir toda la cantidad comprometida. El Gobierno británico no ha publicado aún, y se resiste a hacerlo, el documento firmado con AstraZeneca.

Aunque en el documento facilitado por la Comisión figuraban tachados tanto el precio del contrato como el número de dosis que se iban a distribuir mensualmente, un descuido del organismo ha permitido conocer el coste estimado de la compra de 300 millones de dosis por parte del bloque, que asciende a 870 millones de euros. Bruselas retiró el primer documento al percatarse del error, pero la revista alemana Der Spiegel ya había tenido acceso a parte del texto borrado porque seguía siendo visible en la barra de Marcadores. El Ejecutivo comunitario corrigió este error en una versión posterior del documento que subió a su web.

Mientras, el director ejecutivo de la compañía, Pascal Soriot, ha atendido a un grupo de medios con el propósito inicial de celebrar la aprobación de su vacuna, este mismo viernes, por la Agencia Europea del Medicamento. No quería el ejecutivo entrar a discutir las dudas legales y contractuales surgidas después de la publicación del documento que firmó con la UE, pero ha admitido que AstraZeneca ha comenzado a intentar acelerar sus planes para cumplir con los compromisos adquiridos. “Estamos trabajando 24 horas al día para mejorar la cadena de suministro, y confiamos en comenzar a enviar a la UE millones de dosis en los próximos días o semanas”.

Soriot ha apuntado, sin dar detalles geográficos que puedan inflamar más la controversia actual, a la solución adoptada. “Tenemos una cadena de suministro mundial muy amplia, y hemos decidido trasladar la sustancia farmacológica [el caldo de cultivo donde se produce la vacuna] de alguna de esas fuentes hasta las plantas de la UE, donde se rellenan los viales para su distribución”, ha explicado. Evitaba de este modo especificar de dónde saldría ese suministro extra, pero daba a entender que no serían vacunas ya listas para su consumo cuya salida pudiera despertar susceptibilidades en el país de origen.

El contrato parece despejar también otra de las dudas que existían, la de si el Reino Unido tiene prioridad en el acceso a las dosis debido a que firmó meses antes el contrato, tal y como aseguró el director ejecutivo de la compañía, Pascal Soriot, en una entrevista con varios medios, entre ellos este diario. El artículo 13,1.e del acuerdo, sin embargo, defendería justo lo contrario, ya que AstraZeneca “garantiza” que “no tiene ninguna obligación, contractual o de otro tipo, con ninguna persona o tercero respecto a las dosis iniciales” pactadas con la UE. El documento, que se puede consultar de forma abierta en línea, ha sido parcialmente censurado ―están tachadas las partes en las que se especifica el calendario de entregas y el precio por dosis―, pero Bruselas saluda un gesto que eleva la “la transparencia” de la estrategia de vacunas de la Unión Europea.

Más información
La UE invoca poderes excepcionales para intervenir la producción de vacunas
La UE exige parte de las dosis de las plantas británicas de AstraZeneca
El Gobierno británico esquiva el conflicto entre la UE y AstraZeneca y asegura su propio suministro

La medida llega después de que el laboratorio anunciara el viernes pasado una reducción significativa del número de dosis que se había comprometido a entregar a la UE en el primer trimestre del año. La cantidad comprometida, que sigue siendo secreta, se estima en al menos 100 millones de dosis, y la caída en las entregas se calcula en unos 75 millones. Esta situación ha provocado un pulso que ha obligado a la Unión a sacar toda su artillería con el fin de asegurar la llegada de las dosis que, según defiende, le corresponden por contrato: Charles Michel, el presidente del Consejo Europeo (formado por los 27 Gobiernos de la UE), mencionó este jueves la posibilidad de invocar poderes excepcionales para intervenir la producción de vacunas, mientras que la Comisión prepara un mecanismo para poder retener exportaciones de estos fármacos.

Desde la Comisión llevan desde el inicio de la crisis en conversaciones con AstraZeneca tratando de hacer público el contrato, especialmente después de la entrevista concedida por su director ejecutivo, que, según Bruselas, revelaba varias de las cláusulas del acuerdo que en teoría se encontraban protegidas por la confidencialidad que había impuesto la farmacéutica.

La intención de Bruselas, que siempre ha defendido que buscaba una mayor transparencia que las compañías habían limitado, ha sido la de levantar el velo contractual “porque varias de las cláusulas del contrato están ya en el debate público”, según defendió una fuente del Ejecutivo comunitario esta semana. “Queremos estar una posición de hacer el contrato disponible para que el debate esté ahí fuera de forma abierta”. “Es realmente importante que defendamos la transparencia y la claridad en los envíos [de vacunas]”, dijo a mediados de semana la comisaria de Salud, Stella Kyriakides, a medida que iba creciendo la batalla dialéctica entre Bruselas y la compañía y reclamaba la publicidad de los acuerdos. “Creemos que compartirlos satisfará muchas de las preguntas planteadas”.

La publicación sigue también una larga batalla de parlamentarios y ONG en busca de la transparencia de los contratos millonarios con las farmacéuticas, de los que se desconocen las sumas adelantadas, las fechas de entrega, las cantidades comprometidas o las obligaciones y las responsabilidades por incumplimientos.

Información sobre el coronavirus

- Aquí puede seguir la última hora sobre la evolución de la pandemia

- Buscador de restricciones: ¿Qué puedo hacer en mi municipio?

- Así evoluciona la curva del coronavirus en el mundo

- Descárguese la aplicación de rastreo para España

- Guía de actuación ante la enfermedad

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS