La primera universidad privada de Galicia se abre paso a pesar del rechazo de los rectores y la oposición

La Xunta de Feijóo apadrina el proyecto de Abanca entre críticas por la repetición de titulaciones ya existentes

Biblioteca Concepción Arenal de la Universidad de Santiago.
Biblioteca Concepción Arenal de la Universidad de Santiago.OSCAR CORRAL (EL PAÍS)

La enseñanza universitaria privada gana terreno en España y lo hace por Galicia. Abanca, el banco nacido de las cenizas de las cajas de ahorro gallegas y la entidad financiera más poderosa de la comunidad, promueve la primera universidad privada de esta autonomía con el aval de la Xunta de Alberto Núñez Feijóo, el apoyo de la patronal y el rechazo de los rectores de las tres instituciones públicas, los sindicatos, las organizaciones estudiantiles y los dos partidos de la oposición (BNG y PSOE). Galicia es junto a Asturias, Baleares, Extremadura y Castilla-La Mancha uno de los cinco territorios donde hasta ahora la oferta de educación superior ha sido 100% pública. Cuando culmine su tramitación, la Universidad Intercontinental de la Empresa se convertirá en la 40ª universidad privada de España, frente a las 50 públicas.

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El proyecto de Abanca pretende impartir diversos estudios sobre gestión empresarial, incluido un grado de Administración y Dirección de Empresas que, con idéntico nombre, se puede cursar actualmente en cinco de los siete campus que forman parte de las universidades públicas gallegas. Después de años identificando la repetición de titulaciones como un problema, el Gobierno de Feijóo defiende que los estudios que ofrecerá esta universidad privada son “complementarios” a los existentes por su “especialización”.

El proyecto de ley de creación de la primera universidad privada de Galicia ha iniciado su andadura parlamentaria este martes bendecido por la mayoría absoluta del PP. El consejero de Educación, Román Rodríguez, ha asegurado que el campus, que según dice se crea “sin ánimo de lucro”, respeta la ley gallega que exige que el catálogo de titulaciones de toda universidad de nueva creación “debe ser complementario y no reiterativo” respecto a los estudios ya existentes. Pero ante la “evidencia” de similitudes entre los títulos de Abanca y los ya ofertados en Galicia que ha denunciado la oposición, el PP ha matizado el argumento y ha esgrimido que “prohibir” a una universidad privada la repetición de títulos es “ilegal” porque así lo estableció en 2019 una sentencia del Tribunal Constitucional, que anuló un artículo de una ley de Aragón tras el recurso presentado por el Gobierno de Mariano Rajoy.

El diputado del BNG Manuel Lourenzo cree que el proyecto nace “de la avaricia desmedida de Abanca y la alineación de la Xunta con sus intereses” y critica que su tramitación “no ha guardado ni las formas más elementales”. La socialista Noa Díaz ha alertado de que la permisividad del Gobierno gallego con la universidad de Abanca “abre la espita para aprobar cualquier proyecto que aparezca” en el futuro y ha reprochado que el informe de la Secretaría General de Universidades de la Xunta que avaló la medida “parece un panfleto publicitario” del banco.

Estudiantes de la Universidad de Santiago de Compostela junto a la Biblioteca Concepción Arenal en el Campus Sur, el 24 de marzo.
Estudiantes de la Universidad de Santiago de Compostela junto a la Biblioteca Concepción Arenal en el Campus Sur, el 24 de marzo.OSCAR CORRAL (EL PAÍS)

Los rectores de Santiago, A Coruña y Vigo también han expresado dudas de que la Universidad Intercontinental de la Empresa evite la reiteración de titulaciones que la ley gallega exige. La consideran innecesaria porque, sostienen, el sistema público tiene en Galicia “capacidad” para “dar solución a las demandas de los estudiantes y del tejido empresarial”, en palabras de Antonio López, máximo responsable del campus compostelano. Los dirigentes universitarios, que llevan años reclamando una mayor financiación de las arcas autonómicas, se declaran asimismo preocupados por que la nueva entidad devalúe la calidad de la red universitaria gallega. La Xunta les ha prometido que la institución privada no supondrá “ni un solo euro” menos para las universidades públicas.

La universidad de Abanca ha recibido el informe favorable del Ministerio de Universidades. La Xunta enarbola este trámite para rebatir las críticas de la oposición, pero el departamento de Manuel Castells puntualiza que ese documento solo acredita que el proyecto cumple las condiciones fijadas por el decreto estatal que regula la creación de universidades. Sin embargo, “todas las valoraciones sobre la pertinencia de la implantación de una universidad en un territorio” corresponden al Gobierno autonómico, que deberá tener en cuenta factores como el análisis de la demanda o la demografía, añade. El ministerio ha advertido además que ese decreto será modificado para establecer nuevos criterios que “se aplicarán de manera retroactiva a todas las universidades”, incluida la de Abanca.

Cuando la Universidad Intercontinental de la Empresa obtenga el previsible visto bueno de la Cámara gallega, la Xunta deberá aprobar un decreto que autorice el inicio de actividades de la nueva institución. Su futuro rector, Miguel Ángel Escotet, actual responsable de la obra social de Abanca y primo del presidente del banco, Juan Carlos Escotet, calcula que empezará a funcionar en el curso 2022-2023. Tendrá sede central en Santiago, pero sus campus estarán en Vigo y A Coruña. Ofertará cuatro grados, cuatro másteres y dos programas de doctorado, todos relacionados con la gestión de empresas. La matrícula anual de un grado rondará los 8.000 euros y la de un máster, los 10.000.

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