La Casa Blanca estudia proteger a los trabajadores de EE UU de las altas temperaturas

El cambio climático somete a climas extremos al sector de la agricultura y la construcción

Un trabajador de la construcción en Boston, este verano.
Un trabajador de la construcción en Boston, este verano.BRIAN SNYDER (Reuters)

La Casa Blanca es cada día más consciente de la amenaza del cambio climático y sus consecuencias, por lo que el presidente Joe Biden ha ordenado este lunes que se estudie un protocolo de protección para trabajadores que están expuestos a los rigores extremos del clima. A través de un comunicado, el presidente de Estados Unidos aseguró que varias agencias y departamentos de su administración se encargarán de asegurar que los norteamericanos tienen “condiciones de trabajo sanas y seguras, se dote de refrigeración a hogares y barrios y se coordinen las autoridades locales y estatales para reforzar la respuesta al impacto de la amenaza” del cambio climático.

El departamento de Salud y Seguridad Laboral (OSHA, siglas en inglés, forma parte del departamento de Trabajo) será el encargado de definir un proceso reglamentario que establezca el mantenimiento de una temperatura estándar en los lugares de trabajo expuestos al frío y el calor, como la agricultura, la construcción, los servicios de entregas de mercancías y otros.

La iniciativa de la Administración demócrata llega tras un verano de temperaturas récord en el oeste de EE UU y partes de Canadá, algo que los científicos vinculan con el cambio climático. Según informa el Servicio Nacional de Meteorología (NWS, siglas en inglés), las altas temperaturas son la primera causa de muerte por lo que se refiere al tiempo.

“En las últimas semanas he viajado por todo el país para ver de primera mano la devastación de vidas humanas y el precio económico que pagamos por la meteorología extrema causada por el cambio climático”, ha asegurado el presidente de EE UU en un comunicado. “La subida de las temperaturas supone una amenaza inmediata para millones de trabajadores americanos que están expuestos a las inclemencias meteorológicas, para los niños que están el el colegio sin aire acondicionado y para los ancianos en residencias sin sistemas adecuados de refrigeración”, ha declarado Joe Biden. “Mi administración no dejará que los americanos enfrenten solos esta amenaza”.

La llegada de Biden a la Casa Blanca ha impuesto un giro de 180 grados respecto a su antecesor en el cargo, Donald Trump. El pasado mes de abril, en la cumbre virtual sobre el Clima, el demócrata se comprometió ante la ONU a que las emisiones netas de gases de efecto invernadero de su país se reduzcan entre un 50% y un 52% en 2030 respecto a los niveles de 2005. El giro es determinante e implica una profunda transformación de la economía de esta potencia. El compromiso de Biden supone también que todo su sector eléctrico no podrá generar en 2035 dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero.

El fin último es que EE UU logre en 2050 la neutralidad de sus emisiones, es decir, que solo se puedan expulsar los gases que los sumideros —como por ejemplo los bosques— puedan capturar para que no se acumulen en la atmósfera y sobrecalienten el planeta.


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Sobre la firma

Yolanda Monge

Desde 1998, ha contado para EL PAÍS, desde la redacción de Internacional en Madrid o sobre el terreno como enviada especial, algunos de los acontecimientos que fueron primera plana en el mundo, ya fuera la guerra de los Balcanes o la invasión norteamericana de Irak, entre otros. En la actualidad, es corresponsal en Washington.

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