El volcán de La Palma vuelve a entrar en una “fase más estable”

Los científicos advierten de que esta situación ha de mantenerse “durante cierto tiempo” e incluso disminuir “de forma gradual y mantenida”

El volcán de Cumbre Vieja, en La Palma, este martes. En vídeo, la colada que se dirige al mar se une con la principal en su llegada a la playa de Los Guirres.Foto: Luis Sevillano | VÍDEO: Cuerpo de Bomberos del Cabildo de Fuerteventura
Guillermo Vega
Los Llanos de Aridane -

El volcán de La Palma retorna a una fase “más estable”. Así lo ha admitido este martes la directora en Canarias del Instituto Geográfico Nacional (IGN), María José Blanco. Esta estabilidad ha de mantenerse “durante cierto tiempo” e incluso disminuir “de forma gradual y mantenida” en todos los parámetros: sismicidad, deformación, tremor y emisión de gases, ha detallado la también portavoz del Comité Científico que sigue la erupción.

La lava, pese a esta aparente estabilidad, ha seguido brotando a pulsos. El flujo ha llevado material a través de tubos volcánicos a las dos primeras coladas, que no recibían un “aporte visible” desde hace casi un mes. El magma, debido a este empuje, ha alcanzado de nuevo en las últimas horas la playa de los Guirres, cerca de la fajana que se formó a partir del día 28 de septiembre.

La llegada ha provocado una intensa humareda amarillenta visible durante todo el día desde el lado oeste de la isla.

El resto de coladas permanecen detenidas, especialmente la que amenaza a la localidad de La Laguna y la que ha puesto en peligro una carretera que discurre hacia el suroeste, en dirección a la localidad turística de Puerto Naos. Pese a que el peligro sobre esta carretera parece haber cesado, el Gobierno de Canarias ha iniciado en la mañana del martes las obras de emergencia de una nueva carretera para facilitar un acceso más eficaz a esta zona de exclusión. La nueva vía estará terminada a mediados de diciembre y costará 1,8 millones de euros.

La superficie afectada por la lava alcanza las 988,27 hectáreas, 3,42 más que este lunes, mientras que la anchura máxima continúa en los 3.100 metros.

Columna de vapor emitida por la llegada de la lava a la costa, vista desde la localidad de Tacande (La Palma).
Columna de vapor emitida por la llegada de la lava a la costa, vista desde la localidad de Tacande (La Palma).Luis Sevillano (EL PAÍS)

La sismicidad en la isla, uno de los parámetros contemplados para medir el vigor de la erupción, se mantiene baja respecto a las semanas anteriores y continúa localizándose en las mismas zonas, a profundidades entre 10 y 20 kilómetros. La magnitud máxima ha sido de 3,8 este martes a las 6.55, a una profundidad de 38 kilómetros. Este grado hace que los automóviles parados se balanceen y se sientan vibraciones como las que causa el paso de un camión pequeño.

Otra de las variables contempladas es el tremor ―las vibraciones que ocasionan los golpes del magma con las paredes de la cámara magmática―, que también se mantiene “en niveles bajos”, según manifiesta el Pevolca, lo cual puede significar que el material que sale a la superficie es más superficial y que se pueden estar agotando los reservorios.

Calidad del aire

El último de los parámetros que hay que tener en cuenta para conocer la fortaleza de la erupción es el de la emisión de gases. Sobre todo la de dióxido de azufre. Esta sigue siendo “alta”, entre 9.000 y 13.000 toneladas diarias. Supone una tendencia descendente desde el pasado 23 de septiembre, día en que se registraron máximos superiores a las 50.000 toneladas.

Las condiciones meteorológicas y la reducción de los aportes del cono volcánico han permitido a la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias dar por finalizado el episodio de calidad del aire “extremadamente desfavorable” por la concentración de partículas en suspensión de tamaño inferior a 10 micras en cinco municipios de La Palma ―Los Llanos de Aridane, El Paso, Puntagorda, Tijarafe y Tazacorte―, donde ha pasado a considerarse “desfavorable”.

Sobre la firma

Guillermo Vega

Jefe de sección de Tecnología y corresponsal en Canarias. Escribe sobre el impacto de la tecnología y sobre lo que pasa en las islas. Trabajó en la Cadena Ser, Cinco Días y fue jefe de EL PAÍS Retina. Licenciado en Ciencias de la Información, diplomado en Traducción e Interpretación y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS