Francia aligerará las restricciones por la pandemia a finales de febrero

El Gobierno anuncia el fin de la mascarilla en lugares cerrados donde se exija el pasaporte covid y también rebaja el protocolo en los colegios

Manifestantes contra las restricciones por la covid, este viernes en Francia.
Manifestantes contra las restricciones por la covid, este viernes en Francia.PASCAL ROSSIGNOL (REUTERS)

Francia empieza a ver la luz al final del largo túnel pandémico. Al menos, ya tiene algunas fechas a las que aferrarse: el 28 de febrero acabará la obligación de usar mascarilla en lugares cerrados, siempre y cuando en estos se requiera a la entrada el pasaporte de vacunación. El número de test requeridos a las personas que hayan estado en contacto con un caso positivo se reducirá además de tres a uno solo y en los colegios, a la vuelta al cole tras las vacaciones de invierno —entre finales de febrero y principios de marzo, dependiendo de la región—, los alumnos también sufrirán menos restricciones, según ha adelantado este viernes el Gobierno galo, que no descarta siquiera derogar el pasaporte de vacunación cuando llegue la primavera si la situación sigue mejorando.

La decisión de aligerar los protocolos se basa en la “evolución favorable de la situación sanitaria”, dijo el Ministerio de Sanidad en un comunicado. En su informe epidemiológico semanal, las autoridades sanitarias constataban también este viernes la “confirmación en el territorio nacional de la ralentización de la circulación” del coronavirus en la semana del 31 de enero al 6 de febrero, con una disminución de la tasa de incidencia del 29%. No obstante, advierten en su informe, la mejora es “menos marcada” en la población de más de 60 años y, en los hospitales, la tensión seguía “elevada”.

De ahí probablemente que las autoridades nacionales hayan decidido esperar dos semanas para aligerar el protocolo. El hecho de anunciarlo con tanta antelación tiene a su vez un ángulo político: este viernes, París se preparaba —con un fuerte dispositivo policial— para la llegada de los denominados “convoyes de la libertad”, un movimiento motorizado de ciudadanos que, inspirados en las protestas de camioneros de Canadá, avanzan hacia la capital francesa para protestar por las fuertes restricciones impuestas durante la pandemia. La Prefectura de París anunció el jueves la prohibición de estas manifestaciones y la instalación de un dispositivo específico para “impedir los bloqueos de las carreteras, sancionando y arrestando a los que contravengan esta prohibición de manifestación”.

Protestas en París

Frente a estas protestas, el Gobierno ha vuelto a defender su decisión de imponer el pasaporte de vacunas para acceder a la mayor parte de lugares públicos. “El pasaporte de vacunas nos permite, en un contexto en el que la presión epidémica se reduce fuertemente, y como ya lo hicimos antes de esta ola, suprimir la obligación de portar mascarilla en locales que reciben público”, dijo el ministro de Sanidad, Olivier Véran, a la agencia France Presse. Desde el 2 de febrero, ya no es obligatoria la mascarilla en exteriores, si bien se preconiza su uso en lugares con alta densidad de personas. El miércoles 16 se dará el siguiente paso, con la reapertura de las discotecas, cerradas desde diciembre, y el fin de la prohibición de consumir de pie en los bares.

Además de eliminar las mascarillas en interiores que requieran el pasaporte —en el transporte público, por el contrario, seguirá siendo obligatoria—, el Gobierno aligerará el día 28 el protocolo para los casos de contacto con positivos por covid: en vez de tener que someterse a tres pruebas covid (el mismo día en que es notificado, a los dos días y al cuarto), solo se les requerirá un autotest al segundo día tras conocerse que se estuvo cerca un caso confirmado. Si da positivo, se le exigirá una prueba de antígenos o PCR “de confirmación” y deberá mantenerse en aislamiento, tal como rige hasta ahora: si está vacunado, siete días que se pueden reducir a cinco si en ese momento el test da negativo; y un mínimo de siete días si la persona no está vacunada o no ha completado las dosis.

Esta semana, el Gobierno se ha atrevido incluso a dar un horizonte para el fin del pasaporte de vacunación: finales de marzo o comienzos de abril, si siguen mejorando las cifras. “El buen sentido nos ordena a ir de manera progresiva”, dijo el primer ministro, Jean Castex, en la cadena France 2. “Pero si la inmensa mayoría de ciudadanos se comporta de manera responsable, podríamos terminar de aligerar las restricciones”, aseveró.

Mientras, el ministro de Educación Nacional, Jean-Michel Blanquer, ha anunciado también este viernes un protocolo aligerado para la vuelta a clase tras las vacaciones, a finales de mes, para cuando los alumnos de primaria y el personal docente ya no deberán portar mascarilla en exteriores. Al igual que en la población adulta, solo se exigirá un test y no tres para los a los casos contacto estrecho con un positivo y se podrá volver a practicar deportes en interior sin mascarilla, aunque esta seguirá siendo obligatoria en las aulas.

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Sobre la firma

Silvia Ayuso

Corresponsal en Bruselas, después de contar Francia durante un lustro desde París. Se incorporó al equipo de EL PAÍS en Washington en 2014. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su carrera en la agencia Efe y continuó en la alemana Dpa, para la que fue corresponsal en Santiago de Chile, La Habana y Washington.

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