Vedika Bhandarkar: “Uno de cada cuatro habitantes del planeta no tiene retrete”

Esta exdirectiva de banca de inversión trabaja ahora en una ONG fundada por Matt Damon para negociar microcréditos y llevar agua potable a los hogares más pobres

Vedika Bhandarkar, directora general de Operaciones de Water.org, en la Facultad de Economía de la Universidad de A Coruña.
Vedika Bhandarkar, directora general de Operaciones de Water.org, en la Facultad de Economía de la Universidad de A Coruña.ÓSCAR CORRAL (EL PAÍS)

Mujeres y niñas en el planeta caminan cada día 200 millones de horas para ir en busca de agua potable y cargarla hasta sus casas. Su tiempo y esfuerzo surten de un bien esencial para la vida a hogares muy pobres en los que habitan 771 millones de personas, uno de cada 10 moradores de la Tierra. Los seres humanos sin retrete en sus viviendas son incluso más: 1.700 millones. “Son [casi] uno de cada cuatro habitantes del planeta. Es triste pero en el mundo hay más teléfonos móviles que retretes”, admite Vedika Bhandarkar (Pune, India, 54 años), directora de operaciones de la ONG Water.org. Fueron las abrumadoras cifras de este desastre humanitario las que en 2009 llevaron al actor estadounidense Matt Damon a fundar esta organización. “Si el mundo arregla los problemas del agua hay un montón de problemas relacionados que se arreglarían también”, advierte Bhandarkar.

Bhandarkar, que estuvo la semana pasada en A Coruña para impartir una conferencia en la Cátedra Inditex, es una experta en finanzas e inversiones que en 2016 decidió dedicarse a la filantropía. Después de 25 años de carrera en la banca, en puestos de dirección de entidades como JP Morgan y Credit Suisse, ayuda ahora a quienes carecen de suministro de agua potable o retretes en sus casas a construir esas infraestructuras buscándoles microcréditos asequibles que no ahoguen más su existencia. Lo hace en países como India, Camboya, Indonesia, Brasil o Perú. “Estoy devolviendo la fortuna que tuve en mi vida profesional. Siempre me ha preocupado la situación de las mujeres y de las niñas y cuando Water.org se puso en contacto conmigo vi que la falta de agua potable tenía un impacto mucho mayor en ellas. Me tocó de cerca”, explica. “Me movía con miles de millones de dólares y ahora lo hago a un nivel micro”.

Los pobres gastan un 20-25% de sus ingresos en acceder al agua, mientras que a nosotros nos cuesta un 1-2%

El acceso a agua potable transforma las vidas de las mujeres y niñas más pobres del planeta, incide Bhandarkar. Antes dedicaban horas a conseguir algo tan esencial, lo que les impedía ir a la escuela o destinar tiempo a trabajar o descansar. La directiva de Water.org defiende que los microcréditos y las acciones sobre casos individuales son efectivas para luchar contra este problema, aunque añade que la ONG también actúa con las autoridades locales para mejorar los servicios públicos en general. “La gente sabe las soluciones que necesita y que quiere [en sus hogares]. El problema que tienen es el capital inicial. Las personas que viven en esta situación gastan un 20-25% de sus ingresos en acceder al agua, mientras que a nosotros nos cuesta un 1-2%. Nos aseguramos de que tengan una financiación asequible. Los microcréditos es la única forma de poder llegar a cifras de población altas”, esgrime.

Desde su fundación en 2009, más de 43 millones de personas han accedido a agua potable y saneamiento en 11 países gracias a los 9,6 millones de préstamos gestionados por Water.org, que han movilizado en total 3.300 millones de euros. Pese a las voces críticas que en los últimos años cuestionan la eficacia de los microcréditos para luchar contra la pobreza y la enorme desigualdad que reina en el planeta, Bhandarkar defiende que “el balance general” es que estos instrumentos “han funcionado”. “Es importante recordar que las personas que los piden no habían tenido nunca antes acceso a un crédito, lo que hacían era acudir a prestamistas y afrontaban intereses de hasta un 500%”, señala. “Gracias a los microcréditos se han metido en el sistema financiero y también han ayudado a reducir la pobreza extrema”.

Entre los aspectos negativos de los microcréditos, la directora de operaciones de Water.org admite que hay países donde los sistemas de cobro son agresivos, pero para evitar estos problemas aboga por “ser muy cuidadoso” en la elección de las entidades financieras locales con las que se colabore. “Deben tener una visión integral del desarrollo”, añade. Water.org colabora no solo con bancos, sino también con organizaciones gubernamentales y empresas como Inditex. “Somos socios de Inditex desde 2015 y gracias a ellos podemos ayudar a 2,1 millones de personas en Camboya, Bangladés, India y Latinoamérica”, apunta Bhandarkar.

El calentamiento del planeta ha agravado las carencias de agua potable: la falta de lluvias complica el acceso a este recurso y las inundaciones empeoran su calidad. “El cambio climático afecta a los más vulnerables, que no tienen culpa de él, pero son los que más lo sufren”, señala Bhandarkar. Su organización se centra actualmente en “asegurar que el acceso al agua potable sea resistente a los efectos del cambio climático”. Trabaja con las empresas suministradoras de agua de los países para facilitar que consigan capital e inviertan ese dinero en extender la red a los asentamientos ilegales habitados por los más pobres. “También para reducir el desperdicio de agua, para que sean redes más eficientes que necesiten menos energía para transportar el agua”, añade la responsable de Water.org. “Ser más eficientes en el transporte del agua supone llegar más lejos y a más personas, a las más pobres, a la vez que se cuida el medio ambiente”.

Water.org fue fundada por Matt Damon en 2009 junto al ingeniero Gary White. El actor no es solo la imagen más visible de la organización: “Matt participa mucho, es un apasionado de hablar del agua y nos ayuda a recaudar fondos. Cuando participa en un acto no cobra, dona todos sus honorarios. Para él es importante usar su voz y su presencia para llamar la atención sobre los problemas del agua”.

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites
Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS