El transporte público pide a Sanidad el fin de la mascarilla obligatoria en metros, trenes y autobuses

El sector aduce que la mayoría de los países de la UE ya la ha eliminado y que mantenerla supone una “estigmatización” del transporte colectivo

Viajeros con mascarilla esperan para montarse en un autobús municipal de Madrid.
Viajeros con mascarilla esperan para montarse en un autobús municipal de Madrid.Eduardo Parra (Europa Press via Getty Images)

El sector del transporte público ha pedido este martes a la ministra de Sanidad, Carolina Darias, eliminar la mascarilla obligatoria en metros, cercanías, tranvías y autobuses. El Gobierno estableció la necesidad del cubrebocas en estos medios de transporte en mayo de 2020, en pleno primer estado de alarma, antes incluso de extender la medida a todos los interiores y a las calles. En abril de este año —casi 700 días después— se eliminó la obligatoriedad en interiores, con la excepción de centros sanitarios, residencias, farmacias y transporte público. El sector aduce que la mayoría de los países de la UE quitó la obligatoriedad sin consecuencias y que mantenerla supone una “estigmatización” del transporte colectivo. El ministerio insiste en que esperará a las recomendaciones de los expertos.

En la mayoría de los países europeos ya no es necesario llevar mascarilla en estos medios de transporte, han pasado varios meses desde que tomaron la decisión y no ha pasado nada. Es el momento de hacerlo también en España”, dice Jesús Herrero, secretario general de la Asociación de Transportes Públicos Urbanos y Metropolitanos (ATUC), que aglutina a la mayoría de empresas de metro, cercanías, tranvías y autobuses urbanos y metropolitanos de España —con unos 4.000 millones de viajes al año—.

“Ahora que la mascarilla se ha quitado de todas partes y solo hay que ponérsela en el día a día para entrar al metro o al autobús, esta medida supone una estigmatización del transporte público, señalándolo de una manera absolutamente innecesaria”, continúa Herrero. Además, el portavoz de Atuc entiende que los datos de presión hospitalaria de la pandemia y la incidencia acumulada no experimentaban niveles tan bajos desde noviembre de 2021, por lo que “ni las cifras ni los expertos justifican la vigencia de esta medida”.

En su opinión, el transporte colectivo está llamado a ser “la columna vertebral de la nueva movilidad sostenible”, pero si se mantiene la medida sin que los datos sanitarios lo avalen “se le mete miedo a la gente de un modo innecesario”. Por eso, piden que la obligación del cubrebocas pase a ser una recomendación, igual que ocurre en las estaciones y en muchos otros lugares. Nadie discute, en cambio, que sigan siendo obligatorias en los centros sanitarios, a donde acuden personas enfermas y vulnerables.

El sector defiende que no es cierto que haya más probabilidad de infectarte en un metro que en un bar o un ascensor con muchas personas. Numerosos estudios científicos constatan que con las medidas actuales —mascarillas, desinfecciones, filtrado del aire— el medio de transporte no representa un riesgo de por sí.

El debate está abierto. Hace unos días, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, reconoció que “desde el punto de vista técnico no tiene mucho sentido el uso de mascarilla en el transporte público”, ya que “hay muchos otros sitios donde la gente se expone a reuniones masivas, como conciertos, bares o las fiestas de los pueblos” donde ya no es necesaria. En cualquier caso, señaló también que en algunos países europeos han restaurado su uso por un aumento de la incidencia.

Desde Atuc responden que “no es una decisión irreversible, el sector sería el primero que solicitaría la obligatoriedad de la mascarilla si volviera a ser necesario”. En este sentido, Herrero recuerda que el transporte colectivo “ha sido radical en las medidas y ha sido el primero en exigir medidas de seguridad, en cambiar los métodos de limpieza y en adaptarse a la situación”.

A la espera de los expertos

La pasada semana, Ciudadanos pidió el fin de esta medida en el Congreso, una petición a la que este martes se ha sumado el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, explicó en el pleno del Congreso de la pasada semana que se mantiene la obligatoriedad por la “alta concentración de personas en espacios muy reducidos y sin la ventilación adecuada”, y que la medida se va a mantener “hasta que los expertos digan lo contrario”.

Lo cierto es que los sistemas de ventilación de metros, cercanías y autobuses son, en general, mucho más eficientes que los de los restaurantes o discotecas, por ejemplo, donde no se considera necesario el cubrebocas. Metro de Madrid filtra el aire entre 24 y 44 veces por hora, el metro de Barcelona lo hace 13 veces y Cercanías, seis veces. La constante apertura de puertas también ayuda a renovar el aire.

Darias ha vuelto a referirse a la cuestión en la rueda de prensa del Consejo de Ministros de este martes, informa Pablo Linde. “A lo largo de toda la pandemia, las aportaciones de las personas expertas han sido fundamentales y nos han ido bien. Con las mascarillas ha ido igual. Hemos ido siempre de la mano de las personas expertas. En estos momentos no hay ninguna propuesta de la Ponencia de Alertas, y en el caso de que llegue la valoraremos para tomar la mejor de las medidas, siempre de la mano de las personas expertas”, ha reiterado la ministra. En caso de que así lo aconsejen, el cambio de norma tendría que pasar por el Consejo de Ministros, ya que su obligatoriedad en el transporte público la establece un Real Decreto.

Además, Atuc recuerda que el BOE ha recogido este lunes que los pasajeros que lleguen a España por vía aérea o marítima ya no van a tener que presentar el formulario de control sanitario, es decir, que se están relajando las normas para favorecer la movilidad internacional. Por eso, piden retirar el cubrebocas del transporte público para impulsar su uso, clave en la consecución de una movilidad más sostenible. Por ahora, Sanidad no da su brazo a torcer.

Sobre la firma

Miguel Ángel Medina

Escribe sobre medio ambiente, movilidad -es un apasionado de la bicicleta-, consumo y urbanismo. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense, ha ganado los premios Pobre el que no cambia su mirada y Semana Española de la Movilidad Sostenible. Ha publicado el libro ‘Madrid, preguntas y respuestas. 75 historias para descubrir la capital’.

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