El último golpe de Arsène Lupin

La serie de Omar Sy en Netflix rompe récords de audiencia y recupera a un personaje clásico de la novela policiaca-picaresca del siglo XX

Omar Sy en un instante de la primera temporada de 'Lupin'.

El último golpe de Arsène Lupin es tan espectacular como los que narraba el autor francés Maurice Leblanc en sus famosos relatos sobre el carismático ladrón de guante blanco parisino —el “gentleman-ladrón”, con el caballero siempre por delante, por supuesto— en la serie de aventuras que lo convirtieron a comienzos del siglo pasado en el épico alter ego de Sherlock Holmes. Esta vez, la fama le llega no por un robo ideado por el propio Lupin sino por el homenaje que le rinde en el nuevo pelotazo de Netflix.

Lupin, protagonizada por Omar Sy, está en vías de batir todos los récords, y no solo en Francia. Según una llamativa proyección de la plataforma estadounidense hecha pública este martes, hasta el 5 de febrero, cuando se cumplan 28 días desde el estreno de los cinco primeros capítulos, que fue 8 de enero, habrá sido vista por al menos 70 millones de hogares en todo el mundo. De ser así —son datos que Netflix ofrece unilaterialmente y que no han sido auditados— sobrepasará las ya extraordinarias audiencias de otros éxitos indiscutibles de la casa como Gambito de Dama la apuesta de Shonda Rhimes, Bridgerton.

No es por tanto sorprendente que la cuenta de Twitter de Omar Sy (Intocable) esté que echa humo. El hombre de carne y hueso que encarna el ladrón-justiciero del siglo XXI en la serie —que planea el espectacular robo de un collar mítico en el no menos mítico Museo del Louvre es para hacer justicia a su padre, acusado injustamente de haber robado esa misma joya un cuarto de siglo atrás— no ha dejado en las últimas semanas de asombrarse y celebrar los récords que ha ido cosechando la serie que es ya la apuesta francesa más exitosa de Francia para la plataforma.

Aun antes de que llegue al supuesto récord de audiencia en febrero, Lupin ya es número uno en una decena de países más allá de Francia, incluido el poderoso mercado estadounidense, pero también España —sede de otro éxito de Netflix, La casa de papel, que hunde sus raíces en la misma temática de ladrón elegante y justiciero que Lupin—, Argentina, Brasil o Vietnam. “Sin vosotros, esto no habría sido posible, ¡gracias a todos!”, tuiteó al conocer los últimos pronósticos de su enorme éxito.

Este se debe en parte al savoir faire de un actor consolidado como Sy, uno de los rostros más internacionales del actual cine francés. Pero también a un original guion que, como han precisado sus responsables, no buscaba emular al ladrón de guante blanco sino rendirle homenaje.

Este es constante en la serie a través del personaje de Sy, Assane Diop. El hijo de un chófer migrante, muerto en la cárcel tras ser acusado injustamente del robo que se inspira en una historia —El Collar de la Reina— del Arsène Lupin original, se basa también en las estrategias del caballero-ladrón para urdir sus planes de buscar al verdadero culpable y gestar su venganza. Pero hay más: Lupin es homenajeado también en la serie por ese policía a quien nadie escucha pero que es el único que, lector asiduo de Maurice Leblanc, ve el hilo conductor de las acciones de Diop con las tretas y artificios narrados en las historias.

A ello se une una acción trepidante en escenarios espectaculares de un no menos siempre espectacular París, un hito que adquiere más mérito cuando se considera que la serie fue rodada en plena pandemia, como recordó su protagonista en una reciente entrevista con Madame Figaro: “Rodar Arsène Lupin en París, en las condiciones que lo hicimos, a pesar de la covid, con un equipo increíble, ultracompetente, fue increíble”.

Si había alguna crítica al guion esta ha quedado rápidamente olvidada por un arrollador éxito de pantalla que también está teniendo su reflejo en papel: la editorial Hachette nunca dudó del prometedor futuro de la serie y se encargó de sacar una cuidada edición especial —la misma que le regala Assene a su hijo en la serie— que está arrasando en las librerías y que también está en el número uno de ventas de Amazon Francia.

“En Francia en el colegio se leen las aventuras de Lupin como se lee a Víctor Hugo”, decía ya en la presentación de la serie el realizador Louis Leterrier. “Se podrá criticar la serie Lupin (y con razón en varios aspectos), pero eso no quita que esta semana tres de mis alumnos de sexto [11-12 años] hayan venido a clase con los libros de Maurice Leblanc, que los devoren y los discutan”, corroboró en Twitter una profesora sobre el renacido éxito literario de Lupin. Casi casi, un Harry Potter. Tiempo al tiempo.

Sobre la firma

Silvia Ayuso

Corresponsal en París. Previamente formó parte del equipo de EL PAÍS en Washington. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su carrera en la agencia Efe y posteriormente en la alemana Dpa, para la que también fue corresponsal en Santiago de Chile, La Habana y Washington.

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