TVE adelantó su horario de máxima de audiencia esta temporada. ¿Sirvió de algo?

La corporación se encamina a su peor temporada, incluso con pesos pesados como ‘MasterChef’ o ‘Cuéntame’, a la espera de reformas

Imanol Arias y Ana Duato, en 'Cúentame cómo pasó'.
Imanol Arias y Ana Duato, en 'Cúentame cómo pasó'.RTVE

“RTVE sigue siendo relevante y lo puede ser mucho más”. Esta frase, a medio camino entre la resignación ante lo evidente y la esperanza de cambiar las cosas, resume el sentimiento del nuevo presidente de RTVE, José Manuel Pérez Tornero. La dijo la semana pasada en su primera comparecencia de control parlamentario, a pocos días de que se confirmaran los peores augurios: La 1 cerró abril con su peor dato mensual histórico, un 8,3% de cuota. Se han juntado varios factores para esta caída, notable desde hace una década pero especialmente grave en los últimos cinco años. Uno de ellos es el contenido en el horario de máxima audiencia y su cada vez más dispar competencia en esa franja con las cadenas privadas. Después de un breve intento fallido en 2015, el pasado septiembre la corporación volvió a incidir en un elemento al que se debe como servicio público: adelantar el inicio de sus contenidos en el horario de máxima audiencia. ¿Ha valido de algo para los espectadores? ¿Ha influido de alguna manera en potenciar esa caída de audiencia?

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En España el horario de máxima audiencia, conocido como prime time, es en la actualidad el más tardío de Europa. Las cadenas generalistas programan su contenido estrella para las 22.40 como pronto, lo que provoca que sus concursos, series, debates y películas terminen más allá de la medianoche. Hace ocho meses, TVE adelantó esta franja a las 22.15, según explicó, “con el fin de promover la racionalización de los horarios, la conciliación familiar, el descanso y el consumo responsable de televisión”.

La 1 ha perdido ocho décimas en el porcentaje de audiencia con respecto la temporada de enero a abril de 2020. Según apunta José Manuel Eleta, adjunto a la dirección en la consultora de análisis de audiencia Barlovento, y exdirector de programación y de antena en TVE (2008-2014): “De esas ocho décimas, ese adelanto del prime time supone dos décimas. TVE está mal en general, y está mal en esa franja, el adelanto les ha perjudicado, pero no es la única explicación de por qué está mal. En términos de cuantificación, podríamos hablar de que en torno al 25-30% de lo mal que está La 1 se debe un poco al prime time”.

La cadena de TVE cerró 2011 como líder (14,5% de cuota); 2016 lo terminó con un 10,1%; este año su media después de cuatro meses es del 8,8%. El grupo de RTVE (aparte de La 1 incluye La 2, 24 Horas, Clan y Teledeporte) también ha marcado su mínimo histórico con un 13,7% (entre Mediaset y Atresmedia acumularon en abril el 56,2%). Pese a tener espacios de éxito como MasterChef o Cuéntame como pasó, desde el pasado diciembre La 1 no mete algún espacio entre los 25 más vistos del mes (y entonces lo hizo con programas extraordinarios como el discurso del Rey en Nochebuena o la programación de Nochevieja).

Adelantar la programación de la franja nocturna es una decisión táctica de audiencia y de programación, pero también es política. “La parte de compromiso y de conciliación de horarios, como servicio público, está muy bien, pero luego la realidad de las audiencias es otra. Un conflicto que se extiende a las cadenas privadas. “¿Por qué TVE tiene que ser la única que apueste por la conciliación y el resto de cadenas, que presumen muchas veces de responsabilidad, no van con ese argumento y terminan sus programas también tarde? Se navega en ese dilema”, dice Eleta.

José Luis Casero, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, apela también a esa responsabilidad de las privadas y la aumenta a la individual de cada espectador: “El poder [de tener un prime time más racional] está en nuestra mano. La ciudadanía tiene que reivindicar estas situaciones. Debería de haber programas de late night [la franja de madrugada] con una serie de programas de prime time que terminasen a una hora sensata que facilitase el descanso de las personas. No se puede tampoco generalizar esta situación, cada uno que haga lo que considere oportuno, pero que los poderes públicos promoviesen lo que es un derecho fundamental, la conciliación”.

¿Audiencias o servicio público?

El debate sobre el horario en una televisión pública se multiplica por varios caminos que hasta ahora no han llevado a ningún sitio. ¿Debe TVE primar el valor público o luchar por las grandes audiencias con las privadas? “Una de las claves de la pública es arrastrar a otro tipo de formatos, tener una diferenciación de contenidos, porque al final está haciendo la competencia con los formatos de las privadas. Teóricamente no se debería de exigir una rentabilidad como a las privadas, que no lo son tanto, que hay una ley y una concesión, hay un interés superior. Si hubiese un marcaje más intenso respecto a esos horarios, la tele pública, la que pagamos todos, es la que debería de ser la bandera. No solo TVE, las autonómicas también”, dice Casero. Para Eleta, cambiar el horario para La 1 es automáticamente perder audiencia en el panorama actual: “Terminar Cuéntame a las 23.15 cuando la competencia acaba de empezar su solomillo es quedarte muerto hasta el final del día. A las once y pico hay un consumo altísimo todavía”.

Aquí hay dos elementos fundamentales. Primero: tan importante es que empiece antes el prime time como que se adelante la hora del final de sus contenidos. Segundo, que la forma de consumir está cambiando cada vez más rápido con las plataformas digitales y la televisión a la carta. “Por ir a los casos más emblemáticos, Cuéntame, en su peor año en audiencia de su historia [por primera vez en 21 temporadas su media baja de los dos millones de espectadores], ¿es por el adelanto de hora? En parte sí, pero no solo. El adelanto le afecta, sí, pero hace años no estaba disponible de una forma inmediata después en una plataforma como Amazon Prime Video. Hay otra manera de consumir. Están las plataformas, incluida la de TVE, cada vez más conocida y utilizada. Hay ahí un consumo que hace que el lineal también esté bajando”, comenta Eleta. TVE trabaja desde hace meses en la construcción de una plataforma digital más moderna para que los espectadores lleguen a sus programas mejor sin necesidad de estar atados a la parrilla. “Qué puedo hacer para conciliar más con los españoles que poner a su servicio en mi televisión a la carta todo lo que ellos quieran ver cuando lo quieran ver. Te lo pongo todo a tu disposición, no te estoy obligando a que pierdas horas de sueño”, apunta el directivo de Barlovento.

El nuevo consejo de RTVE trabaja desde hace un par de semanas en reconducir una situación que viene de largo. “En La 1 entra la gente. En términos de contactos o alcance, La 1 no está mal. El 83% de los españoles contacta con la cadena al final del mes al menos un día, el problema está en que esos que entran, cada vez lo ven menos tiempo. Han entrado, pero en vez de cinco minutos, lo han hecho solo dos, y están optando por otras opciones, ahí es donde hay que poner el foco, en como pueden volver a enamorar a la audiencia, que saben que pasean por su cadena, pero no son capaces de retenerla como la retenían antes”, finaliza Eleta. La 1 no alcanza las dos cifras de cuota desde marzo de 2020 (10,1%), más de un año ya.

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