columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Los fantasmas como metáfora política

Es improbable que una comedia sobre espíritus que embrujan una casona funcione en España, donde las guerras y los pelotazos urbanísticos han acabado con todo abolengo

De izquierda a derecha: Martha Howe-Douglas, Ben Willbond, Simon Farnaby, Lolly Adefope, Katy Wix y Matthew Baynton, encarnando a algunos de los espectros que aparecen en 'Fantasmas'.Button Hall Productions / BBC, En vídeo, trailer de la serie.

Un viejo chiste inglés dice que cuando los británicos decidan conducir por la derecha harán el cambio gradualmente, no de un día para otro. Se parodia así esa templanza nacional, tan reacia a la revolución, que a punto estuvo de irse al carajo con el Brexit. No es extraño que un país que prefiere comprar la leche por galones y es capaz de tener como jefa de Estado a una líder religiosa sin comprometer por ello su laicidad sea el mayor productor y exportador mundial de fantasmas.

Más información

Los fantasmas se dan bien en castillos y mansiones viejas. Son un cultivo exigente que arraiga despacio y no da sus primeras cosechas hasta pasadas unas generaciones. Es improbable que funcione en España, donde las guerras y los pelotazos urbanísticos han acabado con todo abolengo, abono imprescindible, pero en la campiña británica se crían que da gusto, dando pie a una literatura riquísima. En Movistar + se puede ver el último cuento del género que triunfa en la BBC, Fantasmas, una comedia maravillosa que solo es posible en una nación que nunca da por muerto el pasado.

La figura del espectro atrapado para siempre en una casa me parece una metáfora política inmejorable para entender el legado y la continuidad. Nacemos en países heredados que no siempre son cómodos ni fáciles de reformar. A veces, ni siquiera nos gustan y suelen contener fantasmas que nos asustan o incordian. Hacer política es el arte de amueblar e intervenir en la casa sin tirarla abajo y de encontrar una manera cordial de convivir con esos fantasmas que no asumen que la casa ya no es suya. En España estamos muy lejos de entender la política así, quizá porque somos más de piqueta que de reforma, pero ahora que vemos tanto la BBC, a lo mejor se nos pega algo de sus cuentos.

Puedes seguir EL PAÍS TELEVISIÓN en Twitter o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta ya puedes leer este artículo, es gratis

Gracias por leer EL PAÍS

Sobre la firma

Sergio del Molino

Es autor, entre otros, del ensayo 'La España vacía' (2016). Ha ganado los premios Ojo Crítico y Tigre Juan por 'La hora violeta' (2013) y el premio Espasa por 'Lugares fuera de sitio' (2018). Entre sus novelas destacan 'La piel' (2020) o 'Lo que a nadie le importa' (2014). Su último libro es 'Contra la España vacía' (2021).

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción